A quienes remitiereis los pecados, les son remitidos; y a quienes se los retuviereis, les son retenidos. (Juan 20:23)
Como parte de su testimonio sobre Él, los discípulos tienen la autoridad que Él delegó en ellos. Jesús les dijo: “A quienes remitiereis los pecados, les son remitidos; y a quienes se los retuviereis, les son retenidos”.
A nivel práctico, las personas que están luchando con su seguridad de salvación a menudo me acercan y preguntan: “¿Cómo puedo saber que soy salvo?” En respuesta, les hago tres preguntas.
En primer lugar pregunto: “¿Usted ama perfectamente a Jesús?” Cada persona a la que me he hecho esa pregunta ha respondido con franqueza: “No, no lo hago.” Es por eso que no está seguro del estado de sus almas; saben que hay deficiencias en su afecto por Cristo, porque saben que si amaran a Cristo perfectamente, ellos le obedecerían perfectamente. Jesús dijo: “Si me amáis, guardaréis mis mandamientos” (Juan 14:15). Así que tan pronto como desobedecemos uno de sus mandamientos, eso es una señal para nosotros de que no le amamos perfectamente.
En segundo lugar, cuando una persona reconoce que él no ama a Jesús a la perfección, te pregunto: “¿Le amas tanto como deberías?” La persona por lo general me da un aspecto extraño y dice: “Bueno, no, por supuesto, no lo hago.” Eso es correcto; si la respuesta a la primera pregunta es no, la respuesta a la segunda pregunta tiene que ser que no, porque se supone que debemos amarlo perfectamente, pero nosotros no lo hacemos. Ahí radica la tensión que experimentamos sobre nuestra salvación.
En tercer lugar, pregunto: “Bueno, ¿amas a Jesús en absoluto?” Antes de que la persona responda, yo suelo añadir que estoy preguntando acerca de su amor por el Cristo bíblico, el Cristo que nos encontramos en las páginas de la Sagrada Escritura. ¿Por qué digo eso?”
Hace muchos años, enseñé en el Instituto de Young Life en Colorado Springs, Colorado, e hice un montón de trabajo en esos días con y para Young Life. Cuando estaba entrenando personal en Colorado, le dije: “Déjeme advertirle acerca de un grave peligro de este ministerio. No conozco personalmente de algún ministerio a los jóvenes en el mundo que sea más eficaz que Young Life en acercarse a los niños, de involucrarse en sus asuntos, involucrándose en sus problemas, ministrar a los niños donde están, y saber cómo hacer que respondan. Esa es la mayor fortaleza de esta organización, y es también su mayor debilidad. Debido a Young Life, como ministerio, hace del cristianismo tan atractivo para los niños, que sería fácil que los niños se conviertan en Young Life sin ser convertidos a Cristo.”
De la misma manera, es posible amar a una caricatura de Jesús en lugar de Jesús mismo. Así que cuando le pregunto a la gente “¿Amas a Jesús de verdad?” No estoy preguntando si aman a un Cristo que es un héroe para los niños o un Cristo que es un buen maestro moral. Estoy preguntando si aman al Cristo que aparece en las Escrituras.
Ahora bien, si alguien puede decir “Sí” a la tercera pregunta, que es donde la teología entra. Considere esta pregunta: “¿Es posible que una persona no regenerada tenga algún verdadero afecto por Cristo?” Mi respuesta es no; el afecto por Cristo es el resultado de la obra del Espíritu. Eso es de lo que la regeneración se trata; eso es lo que el Espíritu impulsa. Dios el Espíritu Santo cambia la disposición de nuestras almas y la inclinación de nuestro corazón. Antes de la regeneración, éramos fríos, hostiles o indiferentes (que es el peor tipo de hostilidad) a las cosas de Dios, sin tener afecto sincero por Él, porque estamos en la carne, y la carne no ama las cosas de Dios . El amor a Dios se encendió por el poder regenerador del Espíritu Santo, quien derrama el amor de Dios en nuestros corazones (Rom 5:5).
Así que si una persona puede contestar “Sí” cuando le pregunte si tiene un afecto por Cristo, a pesar de que él no puede amar a Jesús tanto como debiera (es decir, a la perfección), esto me asegura que el Espíritu ha hecho esta obra transformadora en su alma. Esto es así porque no tenemos el poder en nuestra carne para producir algún verdadero afecto por Jesucristo.
– “Tú dices: Hermano Pablo, ¿un cristiano verdadero peca? Si. Es muy triste pero si. ¿Un Cristiano verdadero puede caer en el pecado? Si. Pero la diferencia es que un cristiano verdadero no puede vivir en un estado de carnalidad continuo, un estado de inmaduridad continuo, ya que la Biblia dice que Aquel que comenzó la buena obra la terminará. En Hebreos 12 está escrito que uno de los mayores señales de una conversión genuina es que Dios cuidará de ti con el cuidado de un padre. Él hasta te disciplinará y te castigará cuando te salgas del camino.”– Paul David Washer
– No podemos conocer a Dios en Su plenitud si el mundo nos influencia más que las Escrituras. – Paul Washer
– “Uno de los mayores crímenes cometidos por la presente generación ‘cristiana’ es su abandono del Evangelio, y es a partir de esta negligencia que todas las otras enfermedades brotan.” _Paul Washer
– «En el día de hoy todos piensan que un hombre es hombre de Dios porque predica bien, pero el diablo predica bien. […] Muchos están diciendo cosas que no viven.»— Paul David Washer – HeartcryMissionarySociety
– “Si eres dirigido al matrimonio a causa de la sensualidad de la mujer te odiaras a ti mismo al final. Pero si estás siendo dirigido por su virtud, su inteligencia, su piedad, encontrarás una compañera de por vida.” — Paul Washer
“Tu debilidad es un catalizador que te lleva a agarrarte más fuertemente a Cristo, para que así seas llenado.” ~ Paul Washer
– El predicador no es un agente social, y tampoco un ejecutivo comercial, el es un mensajero fiel de lo que ya ha sido dicho por Dios y necesita decirlo tal y como Dios lo dijo, no importando si a las personas les gusta o no.~ Paul Washer
– ¿Qué falta en la iglesia? Hombres, hombres, hombres. Pero no hombres machistas, tampoco hombres afeminados, sino hombres conforme a la imagen de Cristo. – Paul Washer
– Algunas veces atiendo a estos estudiantes de seminarios, y todos tienen esta gran idea de que van a ir y hacer algo para Dios.
Entonces me paro enfrente de ellos y les digo ok, y los llamo y les digo.
“Quiero que todos inhalen”
ellos inhalan,
“Ahora exhalen”
exhalan.
Entonces les digo, ” teológicamente, de donde vino ese aliento?,
Ellos dicen de Dios
Y yo les digo, ok, ustedes no pueden respirar por ustedes mismos, ahora
Que van a hacer ustedes para Dios?
– Paul Washer
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– Vivimos en una época y una cultura que exalta la autonomía humana por encima de la soberanía de Dios y establece la libertad individual de expresión por encima de las leyes de Dios. De hecho, la autonomía humana y la libertad de expresión son las vacas sagradas gemelas del hombre moderno. Pero considere Job 23:13 y Daniel 4:35 –Paul Washer
– No podemos conocer a Dios en Su plenitud si el mundo nos influencia más que las Escrituras. -Paul Washer
– “La persecución nunca ha dañado a la Iglesia; la prosperidad sí.” — Paul Washer
– “Adoras y amas programas de TV y música que sabes que Dios aborrece con todo Su ser y sigues creyendo que eres cristiano.”– Paul Washer
– Si estás predicando el Evangelio de la manera correcta será un escándalo. Si tratas de disminuir el escándalo ya no estás predicando el Evangelio. -Paul Washer
– “No te compares con otros que se hacen llamar ‘cristianos’ Compara tu ser con las Escrituras.” — Paul Washer
Sobre el autor: Nacido en Estados Unidos en 1961 es un misionero, pastor, evangelista, escritor, abogado, fundador y director de la Sociedad Misionera Heartcry que apoya el trabajo misionero con los indígenas, también es predicador itinerante de la Convención Bautista del Sur.
Notas personales tomadas del libro titulado: NUESTRO DIOS ES MARAVILLOSO del pastor Tony Evans Parte IV.
Tony Evans es un pastor y predicador bien conocido y apreciado en la comunidad evangélica de los Estados Unidos, trasciendo los límites de su iglesia en Dallas por medio de su programa nacional de Televisión y de sus numerosos libros, algunos de ellos ya traducidos al español. Es también un orador frecuente en el movimiento de hombres cristianos conocido como los “Cumplidores de Promesas”
Notas extraídas de la Lectura Parte IV:
Cuando entendemos la santidad de Dios, algo tiene que suceder.Cuando el profeta Habacuc estuvo ante la santidad de Dios, dijo: “Oí, se estremecieron mis entrañas. Ante esa voz titubearon mis labios; penetró podredumbre en mis huesos”(Hab. 3:16). A partir de ese momento tuvo un concepto diferente de sí mismo.
Cuando Job estuvo ante la santidad de Dios, clamó: “He aquí que soy insignificante… Pongo mi mano sobre mi boca”(Job 40:4). “Me arrepiento en polvo y ceniza” (42:6). Yeso que Job era un hombre íntegro y recto; así lo dijo Dios (véase Job:2:3).
Cuando Isaías contempló la santidad de Dios, lo único que pudo decir fue: “¡Ay de mí!” (Isa. 6:5). Aquí encontramos un gran profeta, pero lo único que pudo decir fue: “¡Ay de mí!”Isaías estaba anunciando una maldición sobre sí mismo.Estaba diciendo: “Estoy maldito.” Luego dijo: “Soy muerto” o arruinado. La palabra muerto significa destruir. Isaías dijo:”Estoy destruido” porque había visto a Dios en toda su maravillosa santidad.
Cuando el hombre se enfrenta cara a cara con Dios, su amor propio es afectado. Cuando usted ve a Dios descubre que usted no es lo que pensaba que era. No tomamos con suficiente seriedad la vida cristiana porque no conocemos realmente a Dios.
Si hemos de ser serios en nuestro andar con Dios, tenemos que entender quién es él y quiénes somos nosotros a la luz delo que él es. Debemos reverenciarle porque él es excelso.
Debemos santificar su nombre. Debemos adorarle con toda seriedad. Debemos dejar de jugar a la iglesia, dejar de jugar al cristianismo. La mayoría de las personas se apresuran para llegar a tiempo a sus trabajos porque no quieren incomodar al jefe. Pero vienen a la iglesia diciendo: “Con tal de que llegu eantes de que termine el servicio, estoy todavía a tiempo.”
Cuando Dios ve que tratamos a nuestros jefes mejor que a él, nos dice: “Ustedes no saben quién soy. Soy el Santo.”
La ira de Dios es su reacción natural ante todo lo que se oponga a su santidad.
Esto le es natural y también necesario por causa de lo que él es. Por tanto, no estamos hablando de explosiones de ira. Si Dios tuviera esas explosiones, todos estaríamos muertos.
Dios no creó el infierno para las personas; lo creó para el diablo. Entonces, ¿por qué van allí las personas? Por haber decidido seguir al diablo. Si usted decide rechazar a Dios y la salvación que le ofrece, recibe la maldición y la ira que han sido preparadas para Satanás. A propósito, Satanás no es el”gobernador” del infierno, como cree la mayoría de las personas. Por el contrario, será allí el ser más inferior y el más severamente castigado. ¡De modo que si usted lo sigue estará siguiendo a un perfecto perdedor!
Cuando Dios se mueve, las montañas tiemblan. ¿Cómo, entonces,es que nosotros no estamos temblando? Si las montañas se estremecen, ¿por qué nosotros no nos estremecemos al pensar en Dios? ¿Por qué no mostramos reverencia hacia Dios?¿Por qué no le profesamos temor reverencial? Porque hemos olvidado quién es él. ¡Tenemos que tomar a Dios con seriedad!
Si se siente hoy más pecador que hace un año, puede ser porque ahora tiene mejor conocimiento de Dios que antes. Ha visto su santidad y por eso las cosas que antes no pensaba que eran malas, ahora sí las ve como malas porque las evalúa contra sus normas santas.
Usted no puede justificar el pecado. No puede decir: “Bueno, todo el mundo lo hace.” Si dice eso es porque no sabe quién es Dios.No puede decir: “Bueno, fue un error.” No, porque eso demuestra que no conoce a Dios.Usted no puede pasar por alto o hacerse inocente en cuanto al pecado. Tiene que humillarse como Isaías y decir: “¡Ay de mí, pues soy muerto! Soy de labios impuros. ¡Ay de mí!”
Si es cristiano, su tarea es mantenerse alejado del pecado y desear siempre que Dios lo mantenga limpio. Usted sabe qué limpieza necesita hoy. Vaya delante de Dios ahora mismo y pídale que utilice un “detergente espiritual” para sacar la suciedad que pueda haberse acumulado en su vida.
El Dios que la mayoría de nosotros adora es demasiado pequeño.El Dios de la mayoría de los cristianos parece anémico,débil y limitado, sin la capacidad de hacer que las cosas sean diferentes. El Dios que la mayoría de nosotros adora se parece más a la llama vacilante de una vela que al sol abrasador del mediodía.
Una de las razones de esto es que no entendemos la soberanía de Dios. Hemos dejado que Dios esté en todas partes,menos en su trono, y lo hemos pagado caro. De ahí nuestro fracaso espiritual, y nuestra laxitud y falta de poder, porque el Dios de quien hablamos tiene poco que ver con el Dios soberano del universo.
Dios gobierna de manera absoluta sobre los asuntos de los hombres. Él está sentado en el trono del universo como Señor. Todo lo que sucede ocurre porque él, o bien lo causa directamente, o bien lo permite conscientemente. Nada de lo que ocurre -o deja de ocurrir-en la historia está fuera del absoluto control de Dios.
Ya puedes leer la 1ra parte, 2da Parte, 3ra parte de las notas que hice de este libro. Próximamente publicaré más partes de las notas personales que hice de este libro, desde ya estoy recomendado su lectura.
Notas personales del Libro “Intenso” del Autor A. W. Tozer. Parte 2.
Portada del Libro
Es la voluntad de Dios que usted entre en el lugar santísimo, que viva bajo la sombra de ese lugar de misericordia, y que al salir de allí siempre vuelva para ser renovado, recargado y alimentado.
Es mejor tener una iglesia pequeña que sea verdadera que tener una iglesia grande que sea artificial. Es mejor tener una religión simple que sea verdadera que tener una gran ceremonia ornamentada que sea solo hueca y vacía.
Aquellos que buscan la vida cristiana más profunda y los que quieren la riqueza que está en Cristo Jesús el Señor no buscan ningún lugar, ninguna riqueza, ninguna cosa: solo a Cristo.
Muchos hombres en estos días usan la religión como una fuente de riqueza, fama, publicidad o algo más.
Este deseo de querer obtener seguidores, para ser conocido, para conseguir una reputación, no es para los que viven la vida crucificada. Aquellos que andan y viven la vida crucificada no tienen ningún deseo de estas cosas y están dispuestos a perder su reputación, si es necesario, para llevarse bien con Dios y continuar hacia la perfección. No buscan ningún lugar ni riqueza ni ninguna cosa.
Quienes anhelan a Dios no voltearán su cabeza para ser elegidos en algún lugar para hacer algo. Solo los cristianos estáticos buscan obtener altas posiciones eclesiásticas. Quieren ser alguien antes de morir.
Los que viven la vida crucificada no buscan un lugar o riquezas, fama o altas posiciones. Más bien quieren conocer a Dios y estar donde Jesús está. Solo conocer a Cristo; eso es todo.
Los buscadores que van tras de Dios están profundamente insatisfechos con la mera forma. No pueden ser engañados con juguetes pintados; ellos quieren contenido.
El progreso del cristiano promedio de hoy no es suficiente para satisfacer los deseos de los buscadores de Dios .Ellos anhelan algo mejor que eso. El cristiano promedio de hoy en absoluto desarrolla un gran progreso espiritual. Se convierte, se une la Iglesia, y cinco años más tardees exactamente como era antes, cuando todo comenzó. Diez años más tarde, está todavía donde solía estar o aun ha decaído un poco.
¿Adónde hemos llegado cuando el Pueblo de Dios no se impresiona lo suficiente por el calvario, por un hombre que muere en una cruz, sobre una colina, en las afueras de Jerusalén? Y no solamente un hombre, sino un Hombre de Dios, que muere por los pecados del mundo. ¿Por qué esto los deja embotados e inmóviles?
Hoy, dentro de la Iglesia evangélica, hay hombres que son solo hombres ordinarios, sin el deseo de ir en busca de Dios. Ellos afilan sus sermones semana tras semana; hacen cortos viajes aquí y allá; pescan y juegan al golf, bromean y luego vuelven y predican. Siguen así y gastan su vida de esa manera. Pero usted no puede hablar con ellos mucho tiempo porque no hay nada de sustancia de qué hablar luego de mantener una pequeña charla al pasar.
¿Dios obtiene lo que le sobra? ¿A Dios le corresponden solo los andrajosos añicos de su tiempo y aún usted dice que es un seguidor del Cordero? No se engañe. No lo es si usted no llega más profundo en la vida crucificada.
Muchos cristianos están estáticos o se están volviendo estáticos en su experiencia cristiana.
Es completamente posible ser religioso, ir a la iglesia cada domingo y, aun así, no haber abandonado el mundo en absoluto.
Es posible ser religioso y no abandonar el mundo. Incluso es posible abandonar el mundo en el cuerpo y no abandonarlo nunca en el espíritu.
Es posible abandonar el mundo externamente y todavía ser mundano en nuestro interior. Sin embargo, nadie puede ser cristiano en el correcto sentido de la palabra hasta que haya abandonado el mundo.
Vivir como el mundo y decir “estoy separado del mundo en el espíritu, y no tengo que apartarme del mundo porque estoy separado en el espíritu” es contradictorio. Sé de dónde vino esta idea. Si huele un poco, ¿sabe a qué huele? A azufre.
Cuando a los primeros cristianos se les dijo que el amor al mundo y a las cosas del mundo significaba que no amaban a Dios, no entraron en discusiones para ver qué quería decir el “mundo” o cuán lejos podrían llegar y, auna sí, complacer a Dios. Ellos salieron del mundo; se separaron completamente de todo lo que tenía el espíritu del mundo. El resultado fue que atrajeron la furia del mundo sobre sus propias cabezas.
Sobre el autor: A. W. Tozer fue pastor, escritor y editor autodidacta, y sus poderosos mensajes siguen conmoviendo los corazones y despertando las almas de los creyentes de hoy en día. Fue autor de más de 40 libros, entre ellos Diseñador para adorar, La Raíz de los Justos, Fe auténtica, Fe más allá de la razón y la verdadera vida cristiana.
En las próximas semanas estaré publicando las demás partes de las notas que tomé de este libro. Ya puedes leer la Primera Parte.
Puedes leer las notas personales que hice del libro “La raíz de los justos” de A. W. Tozer. Recuerda compartir con otros.
Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.
Filipenses 4.7
El Señor fue donde estaba Gedeón y le dijo que él iba a dirigir a su pueblo victoriosamente contra los madianitas. Eso es como si Dios dijese a la dueña de la casa que se plante frente a su marido abusador o a un estudiante de secundaria que se enfrente a los vendedores de droga o a un predicador que predique la verdad a una congregación de fariseos. «Es-es-co-co-ja me-me-jor a otro», tartamudeamos. Pero entonces Dios nos recuerda que Él sabe que no podemos pero que Él sí puede, y para probarlo nos hace un maravilloso regalo. Nos trae espíritu de paz. Paz ante la tormenta. Una paz más allá de toda lógica… Se la dio a David luego de mostrarle a Goliat; se la dio a Saulo después de mostrarle el evangelio; se la dio a Jesús tras mostrarle la cruz. Y la dio a Gedeón. Por eso Gedeón, a su vez, dio el nombre a Dios. Y construyó un altar y le puso por nombre Jehová-shalom, el Señor es paz (Jueces 65.24).
Extractos tomados del Libro del Dr. -John Fullerton MacArthur (El evangelio según Jesucristo)
La diferencia entre el evangelio de Cristo y “otro evangelio” (Gálatas 1:6) es la diferencia entre los benditos y los condenados, las ovejas y las cabras, los salvos y los perdidos, la iglesia auténtica y las sectas, la verdad y la mentira. El evangelio que predicamos puede llevar personas a la “familia de la fe” (Gal 6:10),o entregarlas para siempre a la familia del diablo (Juan 8:44)
El dispensacionalismo es un sistema fundamentalmente correcto de entender el programa de Dios a través de las eras. -John MacArthur (Pág. 26)
Cualquier otro evangelio esta bajo la maldición de Dios (Gálatas 1:6-8) -John MacArthur (Pág. 27)
Nosotros no “hacemos” a Cristo Señor ¡El es Señor! Quienes no le reciben como Señor son culpables de rechazarle. Una “fe” que rechaza su soberana autoridad es realmente incredulidad. Por lo contrario, el reconocimiento de su señorío no es mas una obra humana de lo que es el arrepentimiento (2Timoteo 2:5) o la fe misma (Ef. 2:8,9). De hecho es un elemento importante de la fe que salva, no algo añadido a la fe. -John MacArthur Pg. 28
La fe, como la gracia, no es estática. La fe que salva es más que un simple entendimiento de los hechos y una aquiescencia mental. Es inseparable del arrepentimiento, de la entrega y un ansia sobrenatural de obedecer. El concepto de la fe que salva incluye todos estos elementos. -Pg. 31
La fe verdadera no se considera nunca como pasiva, es siempre obediente…La Biblia equipara frecuentemente fe con obediencia (Juan 3:36; Romanos 16:26 2 Ts 1:8) -Pg. 32
La salvación no fue nunca un premio a las obras humanas; siempre ha sido un don de gracia para pecadores arrepentidos, hecho posible por la obra de Cristo -John MacArthur. –Pg. 40
La incredulidad siempre engendra ignorancia -John MacArthur -Pg. 41
La iglesia contemporánea tiene la idea de que la salvación es solo la garantía de vida eterna, no necesariamente la liberación de un pecador de la esclavitud de su iniquidad.Decimos a las personas que Dios las ama y que tiene un plan maravilloso para sus vidas, pero esto solo es media verdad. Dios también odia el pecado y castigara con eterno tormento a los pecadores no arrepentidos. Ninguna presentación del evangelio esta completa si elude o esconde estos hechos. Cualquier mensaje que se deje de definir y de enfrentarse a la gravedad del pecado personal es un evangelio deficiente. Y cualquier “salvación” que no cambie una forma de vida pecaminosa y transforme el corazón del pecador no es una salvación Autentica –John MacArthur Pág. 60
Dios nunca se agrada de las formas de la religión separadas de la rectitud personal –John MacArthur Pág. 65
El tema del Evangelio Según Jesucristo es este: El vino a llamar a los pecadores al arrepentimiento – John MacArthur Pág. 65
El hombre ciego de Juan 9 no consiguió su vista por estar expuesto a la luz. Ninguna intensidad de luz afecta la ceguera. Un ciego lo es tanto a la luz del día como en la oscuridad. Ni toda la luz del mundo hará ver a los ojos ciegos. Las únicas cosas que pueden curar la ceguera física son la cirugía o un milagro. La única cosa que puede cambiar la ceguera espiritual es un milagro divino, no la simple exposición a la luz. Enseñarle teología a un perdido no lo llevara a la fe en Cristo. Puede aprender el vocabulario evangélico y declarar de palabra la verdad. Puede aceptar la realidad de una lista de hechos del evangelio. Pero sin un milagro divino que abra sus ojos ciegos y le de un nuevo corazón solo será un pagano con conocimientos teologías; no un cristiano verdadero. –John MacArthur pág. 73
La visión espiritual es un don de Dios que le hace a uno desear y ser capaz de creer. –John MacArthur Pág. 74
La mayor parte de nuestro trabajo de evangelización consiste en llevar a las personas al punto en que sientan la necesidad de salvación –John MacArthur Pág. 79
Falso. Nuestras ideas acerca de la evangelización no pueden acusar a Jesús; al contrario, es el quien debe juzgar nuestros métodos contemporáneos de evangelización. El evangelismo moderno no se preocupa por las decisiones, estadísticas, el pasar al frente, trucos, presentaciones prefabricadas, manipulaciones emocionales e incluso intimidación. Su mensaje es una cacofonía de credulismo fácil y llamamientos simplistas. –John MacArthur Pág. 79
A los no creyentes se les dice que todo lo que necesitan hacer es invitar a Jesús a entrar en su corazón, aceptarlo como su Salvador personal o creer los hechos del evangelio. El resultado es un tremendo fracaso, como se ve en las vidas de multitudes que han hecho profesión de fe en Cristo si la repercusión correspondiente en su comportamiento. Quien sabe cuantas personas viven engañadas creyendo que son salvas y no lo son. –John MacArthur Pág. 79
Bíblicamente, vida eterna habla no solo de la promesa de vida en el tiempo que ha de venir, sino también de la calidad de vida que es característica de las personas que vivirán en esa era. Quiere decir calidad tanto como duración (ver Juan 17:3). No es solo vivir para siempre. Vida eterna es estar vivo para el reino que es morada de Dios. Es andar con el Dios vivo en una comunión sin fin. –John MacArthur Pág. 80
Buenos deseos, pero ellos no constituyen una razón suficiente para entregarse a Cristo –John MacArthur Pág. 83
No se puede acudir a Jesús en busca de salvación basándose en necesidades sicológicas, ansiedades, falta de paz, sentimiento de desesperanza, carencia de gozo o cualquier anhelo de felicidad solamente. La salvación es para las personas que odian el pecado y desean apartarse de las cosas de esta vida. En para los individuos que entienden que han vivido en rebeldía contra un Dios Santo. Es para quienes desean arrepentirse y vivir para la gloria de Dios. La salvación no es un mero fenómeno sicológico. –John MacArthur Pág. 84
La evangelización debe tomar al pecador y medirlo con la ley perfecta de Dios para que pueda ver sus deficiencias. Una evangelización que trata solo con las necesidades humanas, los sentimientos humanos, los problemas humanos, carece de verdadero equilibrio. –John MacArthur Pág. 84
La ley precede siempre a la gracia –John MacArthur Pág. 84
Tenemos que cambiar nuestra presentación del evangelio. No podemos dejar a un lado el hecho de que Dios odia el pecado y castiga a los pecadores con tormento eterno. ¿Cómo podemos iniciar una presentación del evangelio a las personas que van camino del infierno diciendo que Dios tiene un plan maravilloso para sus vidas? La Biblia dice que “Dios emite sentencia cada día” (Sal. 7.11). Un Dios justo, santo y puro no puede tolerar el pecado. No salvara a quienes traten de acercarse a el conservando su pecado. –John MacArthur Pág. 85
El evangelio de la gracia no puede predicarse a quien no haya oído que Dios demanda obediencia y castiga la desobediencia. –John MacArthur Pág. 85
La salvación no es para personas que desean un estimulo emocional, sino para pecadores que acuden a Dios en busca de perdón. A menos que una persona se avergüence de su pecado, no hay salvación. –John MacArthur Pág. 86
Un mensaje que ofrece alivio sicológico pero no requiere arrepentimiento de los pecados y afirmación del Señorío de Cristo, es un evangelio falso que no salva. Para acudir a Cristo debemos estar dispuestos a aceptarlo totalmente. Esto significa que Jesús tiene prioridad y se convierte en el Señor de nuestra vida. –John MacArthur Pág. 88
La señal de un verdadero discípulo no es que nunca peque, sino más bien que cuando peca acude al Señor para recibir el perdón y ser limpio. A diferencia del discípulo falso, el discípulo verdadero nunca se alejara por completo. Puede volver ocasionalmente a sus redes de pesca, pero finalmente volverá de nuevo al Maestro. Cuando Cristo le salga al encuentro, volverá a la vida de servicio al Salvador. –John MacArthur Pág. 103
El gran milagro de la redención no es que nosotros aceptamos a Cristo, sino que el nos acepte a nosotros. –John MacArthur Pág. 105
La fe y el arrepentimiento son dos lados de la misma moneda. Mientras el arrepentimiento habla de dar la espalda al pecado, la fe es volverse al Salvador. El objeto de la fe que salva no es un credo ni una iglesia, ni un pastor, ni un sistema de ritos y ceremonias. El objeto de la fe que salva es Jesucristo. –John MacArthur Pág. 111
El yugo de sumisión a Cristo no es gravoso, es gozoso. –John MacArthur Pág. 112
Cuidémonos de las conversiones que son todo sonrisas y alegrías sin ningún sentido de arrepentimiento y humildad. Esa es la señal de un corazón superficial –John MacArthur Pág. 121
Estos son los tres enemigos constantes del evangelio: el mundo, la carne y el diablo. –John MacArthur Pág. 122
..(El) corazón del creyente se rinde al Maestro con gran gozo. La gloriosa liberación del pecado y la bendiciones sin de la vida eterna exceden al costo de someterse a la autoridad divina. –John MacArthur Pág. 135
La salvación es gratuita como costosa. La vida eterna causa inmediata muerte de uno mismo –John MacArthur Pág. 136
La verdadera fe es una obediencia sumisa y humilde –John MacArthur Pag.137
Juan el Bautista exigió también ver buenas obras como prueba de arrepentimiento. Predico el mensaje aun antes que Jesús iniciara su ministerio (Ver Mat 3:1,2) La Biblia dice que cuando los religiosos hipócritas acudieron a Juan el Bautista para ser bautizados, “les decía” ¡Generación de víboras! ¿Quién os enseño a huir de la ira venidera? Producid, pues, frutos dignos de arrepentimiento” (Mat 3:7,8) ¡Vaya saludo! Era muy distinto decir: “Señoras y caballeros, aquí están nuestros queridos lideres”-John MacArthur Pág. 163
La salvación de un alma no es la vieja transacción que a veces creemos. La redención no es un asunto de contabilidad divina en la que Dios lleva libros sobre quien esta dentro y quien esta fuera. Dios llora por los perdidos y celebra cuando alguien es salvo. Su dolor por la condición perdida del hombre es muy profundo y su gozo es pleno cuando un pecador se arrepiente. –John MacArthur Pág. 147
Dios busca a los perdidos. Aquellos que reconocen su pecado y se arrepienten le encontraran corriendo hacia ellos con los brazos abiertos. Los que creen que son los suficientemente buenos para merecer el favor de Dios se encontraran con que están excluidos de la celebración, incapaces de compartir el gozo eterno de un Padre amoroso. –John MacArthur Pág. 153
Arrepentimiento significa que uno se da cuenta de que es culpable, un vil pecador en la presencia de Dios, que merece la ira y el castigo de Dios; que se dirige hacia el infierno. Significa empezar a darse cuenta de que eso que se llama pecado esta en uno, que uno anhela verse libre de el y le da la espalda en todas formas. Uno renuncia al mundo cualquiera que sea el costo, el mundo en su mentalidad y perspectiva tanto como en la practica; y se niega a si mismo, toma su cruz y sigue a Cristo. Sus mas allegados e íntimos, y el mundo entero, pueden considerarle a uno necio, o decir que tiene una manía religiosa. Puede ser que uno tenga que sufrir perdidas financieras, pero no importa. Eso es arrepentimiento. –D. Martyn Lloyd-Jones. Citado por John MacArthur en su libro “El evangelio según Jesucristo” Pág. 161.
El arrepentimiento no es un acto de una sola vez. El arrepentimiento que tiene lugar en la conversión inicia un proceso de confesión progresivo de por vida (1 Jn 1:9). Esta actitud activa y continua de arrepentimiento produce la pobreza de espíritu, el llanto y la mansedumbre de que habla Jesús en las bienaventuranzas (Mat 5:3-5). Es una señal de un verdadero cristiano. –John MacArthur Pág. 162
El arrepentimiento ha sido siempre el fundamento del llamamiento bíblico a salvación. Cuando Pedro hizo la invitación evangélica en Pentecostés, en la primera evangelización publica de la era de la iglesia, el arrepentimiento estaba en el centro de su mensaje: “Arrepentíos y sea bautizado cada uno de vosotros en El nombre de Jesucristo para perdón de vuestros pecados” (Hech 2:38) Ninguna evangelización que omita el mensaje de arrepentimiento puede llamarse con propiedad evangelio, porque los pecadores no pueden acudir a Jesucristo sin un cambio RADICAL DE CORAZON, MENTE Y VOLUNTAD.Esto requiere una crisis espiritual que lleve a un giro total y finalmente, a una transformación completa. Esta es la única clase de conversión reconocida por la Biblia. –John MacArthur Pág. 164
No hay salvación sin el arrepentimiento que rechaza el pecado.
Hay muchos hoy que oyen la verdad de Cristo e inmediatamente responden como el hijo que dijo que obedecería y no lo hizo. Su respuesta positiva a Jesús no les salvara. El fruto de sus vidas muestra que no se han arrepentido realmente. Pero hay algunos que dan la espalda al pecado, a la incredulidad y a la desobediencia y aceptan a Cristo con fe obediente. El suyo es arrepentimiento verdadero, que se manifiesta por los frutos de justicia que produce. Ellos son verdaderamente justos (1 Pedro 4:18). Esa es la meta final del evangelio Según Jesucristo –John MacArthur Pág. 165
El creyente autentico obedece. Dado que todos retenemos los vestigios de la carne pecaminosa, nadie obedece de forma perfecta (ver 2 Cor. 7:1; 1 Tes. 3:10) pero el deseo de hace la voluntad de Dios esta siempre en los creyentes verdaderos (Romanos 7:18) La fe produce siempre el deseo de obedecer. –John MacArthur Pág. 171
Todas las religiones de este mundo están basadas en los logros humanos. Solo el cristianismo bíblico reconoce los logros divinos, la obra de Cristo a favor del hombre, como base única de la salvación. La muerte de Cristo en la cruz pago el precio por nuestros pecados (1Cor. 15:3), y su resurrección demostró que había derrotado a la muerte (1Cor. 15:20). La salvación no es un sistema basado en meritos en que los hombres y las mujeres trabajan para ganar el favor de Dios. Nadie podría hacer nunca suficientes obras buenas para ser aceptable a Dios (Rom.3:10-18) Ni siquiera la ley de Moisés hizo justos a los hombres fue dada para mostrar a los pecadores y desobedientes que somos en realidad (Rom. 3:20). Dios declara justos a los creyentes por medio de su gracia, y los hace justos, atribuyéndoles la justicia de Cristo (Rom 3:21-24) –John MacArthur Pág. 177
Muchos de los que se acercan a la puerta se alejan después de averiguar el costo –John MacArthur Pag.178
No se puede pasar por un torniquete cargado de maletas. La puerta estrecha que describe Jesús no es lo suficientemente ancha para las superestrellas que quieren pasar con todas sus posesiones. El joven rico busco hasta que encontró la puerta; pero cuando vio que entrar significa dejarlo TODO ATRÁS, dio la vuelta y se alejo. Quienquiera que seamos, cualquiera que sea nuestro tesoro; cuando llegamos a la puerta estrecha podemos esperar perderlo todo. El equipaje de la justicia propia, el egoísmo, el pecado y el materialismo deben dejarse fuera, o no conseguiremos entrar nunca Las buenas nuevas son que, aunque la puerta estrecha, es lo suficientemente ancha como para dar cabida al mas grande de los pecadores (ver 1 Tim. 1:15) –John MacArthur Pag.179
Para aquellos que se empeñan en llevar su equipaje, la puerta ancha puede ser mas atractiva. Esta señalada “cielo”, puede incluso estar marcada “Jesús”, pero no conduce al cielo ni tiene nada que ver con Jesús. Es la puerta de la religión para las masas, una puerta ancha y abierta por la que cualquiera puede pasar sin desprenderse de su propia justicia, de su orgullo, de sus posesiones materiales, ni siquiera del pecado. Pero no hay salvación para quienes eligen esta puerta.RECIBIR A CRISTO NO SIGNIFICA SIMPLEMENTE QUE PODEMOS LIMITARNOS A AÑADIR A JESUS A LOS DESECHOS QUE LLEVAMOS ACUMULADOS. La salvación requiere una transformación total: “Si alguno esta en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron (2Cor.5:17). ¿Hay algo mas claro que esto? Las cosas viejas pasan. El pecado, el egoísmo y los placeres mundanos son reemplazados por cosas nuevas. Este es el objeto de la salvación: Produce un cambio de vida. –John MacArthur Pag.179
El evangelio Según Jesucristo demanda una decisión, no meramente una nueva opinión, sino una respuesta activa de obediencia. –John MacArthur Pag.190
Un cristiano no es alguien que compra simplemente un “seguro contra incendios” y firma lo imprescindible para evitar una vida desagradable en el más allá. Un cristiano, como hemos visto repetidamente, es alguien cuya fe se manifiesta en sumisión y obediencia. Un cristiano es uno que sigue a Cristo, alguien que ha dedicado sin condiciones a Cristo como Señor y Salvador, alguien que desea agradar a Dios. Su propósito básico es ser un discípulo de Cristo en todos los sentidos. Cuando falla, busca el perdón y desea ir hacia adelante. Este es su espíritu y su camino. –John MacArthur Pág. 194
Cuando en Mateo 10:38 dice: “El que no toma su cruz y sigue en pos de mi no es digno de mi”, no quiere decir llevar la cruz de una situación difícil, una enfermedad crónica o un cónyuge inaguantable. Todos hemos oído espiritualizar este pasaje en sermones devocionales para interpretar la cruz como cualquier cosa, desde una suegra caprichosa hasta un techo con goteras. Pero no es eso lo que significaba la palabra cruz para los que oían a Jesús en el siglo primero. Ni siquiera evocaban el Calvario puesto que el Señor no había sido aun crucificado y ellos no pensaban que podría serlo. Cuando Jesús les dijo: “toma su cruz”, ellos pensaron en un instrumento cruel de tortura y muerte. Pensaban en morir por el método más doloroso conocido por el hombre. Pensaban en los criminales condenados pendientes de cruces a los lados del camino. Sin duda habían visto hombres ejecutados de esta forma. Entendían que les estaba llamando a morir por el; sabían que les estaba pidiendo que hicieran el sacrificio final, rendirse a el como Señor en todos los sentidos. –John MacArthur Pág. 198
Este, pues es el evangelio que debemos proclamar: Que Jesucristo, que es Dios encarnado, se humillo a si mismo para morir por nosotros. Así se convirtió en el sacrificio sin pecado para pegar la pena por nuestra culpa. Resucito de los muertos para declarar con poder que es Señor de todos, y ofrece vida eterna gratuitamente a los pecadores que se sometan a el con fe humilde y arrepentimiento. Este evangelio no promete nada a los rebeldes altaneros, pero a los pecadores quebrantados y penitentes les ofrece en su gracia todo lo que pertenece a la vida y a la santidad (2Ped. 1:3) –John MacArthur Pág. 208
En línea, Jill es una creyente alentadora y alegre. Ella aboga por los oprimidos y recauda fondos para los pobres. Cada sábado publica un tuit sobre su servicio en el refugio de personas sin hogar. Publica en las redes sociales versículos bíblicos varias veces al día. Basado en sus interacciones en las redes sociales, al parecer sus amigos la aman y disfrutan de su amistad.
Desconectada, ella es una Jill diferente.
Jill desconectada parece distante y sin compromiso con su comunidad de la iglesia. Su activismo en línea parece ser más de carácter juicioso, y aunque ayuda felizmente en un refugio, no se molesta en servir a su iglesia local. Heridos por su aparente desinterés, los compañeros de Jill se sienten ignorados y dejados a un lado. Ella parece contentarse más con tener una vida en línea que cara a cara.
¿Cómo puede la vida en línea de Jill ser tan diferente a su vida real? No la puedo juzgar; he sido como ella, y he visto las consecuencias.
Te engañé
Lo que te permito ver en línea forma tu percepción de mí.
Presento la versión más limpia de mí misma, y no para engañarte intencionalmente, sino que quiero glorificar a Dios en todo lo que digo y hago. (Claro, también tengo otras razones más egoístas). Evito transmitir mi negatividad para no ser de tropiezo (y, de nuevo, por razones más egoístas). Manejo con cuidado las actualizaciones de estado que publico; afirmo a otros; evito quejarme y refunfuñar. Presto atención a cómo expreso mis convicciones morales y sociales.
Ciertamente es una versión falsa de mí misma. No publico cosas como ”¡Me estoy volviendo loca! #Soyunavergüenza”, o “Hace más de un mes que no lavo la ropa. #Prefieroestartuiteando”. Eso no significa que no estoy consciente de mi pecado; es solo que estoy ocultando metódicamente toda la evidencia. Tú asumes que peco en ocasiones, pero no porque lo haya confesado.
En resumen, si basas tu impresión de mí en mi perfil en las redes sociales el resultado será una representación no real y vergonzosa.
Me engañé
Lo que presento en mis perfiles en línea involuntariamente da forma también a mi autoconciencia.
Mirar a la versión más bonita y ordenada de mí misma es fascinante. Me gusta la sensación de parecer perfecta. Las masas que me observan (o esos cinco o seis amigos…) no necesitan saber que soy pecadora, ¿cierto?
Para ser honesta, mi propio pecado me sorprende. Me sorprendo cuando el orgullo sale a la superficie; pierdo el autocontrol o caigo presa de los mismos patrones idólatras que he batallado por años. Mi reacción natural no es: “¡Ay de mí, que soy una mujer de labios impuros!”, sino que me avergüenzo por pensar que podía esconder la evidencia del pecado que mora en mí.
Si mi yo real es radicalmente diferente a mi yo en línea, ¿cuál es real y cuál es el impostor? Si fallo en demostrar el mismo fruto del Espíritu en mi “vida real” como lo hago “online”, probablemente ese fruto es plástico y debo estar consciente de la discrepancia.
Buscando comodidad
Es divertido llenar tu vida con amigos de Facebook, seguidores en Twitter y lectores del blog que parecen estar interesados cada vez que publicas una foto tuya o de tus hijos haciendo algo bueno. ¿Quién no amaría una audiencia que da “like” a tus fotos y se sorprende por tus capacidades?
Pero, hermanos y hermanas, debemos reconocer correctamente esta obsesión y orgullo.
Cuando estoy siendo alentada por las amistades en línea y paso gran parte de mi tiempo leyendo mis propias publicaciones, el sofá de las redes sociales puede ser muy cómodo. Me gusta vivir en un mundo en línea en el cual no hay necesidad de lidiar con mi comunidad. Prefiero disfrutar del amor de mi perfección digital que tropezar y caer frente a personas reales que me llamarán y me harán responsable.
Si no soy cuidadosa, mantenerme donde nadie conoce mis fallas me puede alejar fácilmente de la realidad y llevarme a una vida de aislamiento y falta de sinceridad.
Estando presente
Evitar las conexiones reales, como aquellas que se producen los domingos en la mañana, para abrir tu corazón a la comunidad digital no solo te prepara para una visión errónea de ti mismo, también engendra estancamiento espiritual.
No importa lo bueno que sean tus amigos en la red, ellos no están a tu lado sintiendo tu ensimismamiento.Ellos no te ven en el peor momento o cuando estás evitando la comunión o sufriendo de depresión espiritual. No se darán cuenta de tu insatisfacción con tu cónyuge, de tu constante amargura o negatividad, o de tu falta de perdón a aquel amigo que te hirió. Pero los amigos de la vida real, los que puedes conducir hasta tu puerta, sí lo harán.
Yo necesito amigos que se metan en mis asuntos, que me reten y ayuden a vencer el pecado de frente. Puedo hacerme de la vista larga con astucia en las redes sociales, pero no frente a los verdaderos amigos. Necesito ser confrontada por mi pecado en la vida real, donde no hay filtro ni opciones para borrar.
Nuestra necesidad real y presente
Mi mayor necesidad no es un agente de relaciones públicas; es un Redentor. Y en la vida real, los amigos cotidianos, aquellos conscientes de mi pecado y del poder del evangelio, me recordarán regularmente esta necesidad.
Amigos a la distancia o en las redes, no importa lo maravillosos que sean, no podrán ganar acceso a nuestras almas. Ver los ojos compasivos de un amigo, sostener su mano e ir de rodillas juntos en oración son evidencias tangibles de la cercanía de Dios en nuestra guerra contra el pecado.
No te conformes con mantener tu vida principalmente o exclusivamente online. Las redes sociales son un pobre sustituto de la presencia física. Esfuerza, lucha e invierte en esos amigos cuyas voces, lenguaje corporal y personalidades extravagantes te son familiares. Estos son los corazones que conocen tu corazón y están orando y comprometiéndose con tu santificación.
Publicado originalmente para TheGospelCoalition. Traducido por Myrna Rodriguez.
Lindsey Carlson es la esposa de un pastor de adoración, madre de cuatro hijos y escribe mientras sus niños duermen.
El fin de semana pude ver que Aileen tenía algo en su mente. Hablamos y me dijo sobre la lectura de las noticias, de ver a más hombres cristianos caer en el escándalo, y, ante todo, su confusión, su desesperación, el desmoronamiento de su esperanza. Le pregunté si quería escribir al respecto. Aquí está lo que dijo.
¿Cuánto tiempo de ahora hace pasó? ¿Era diez años? ¿Doce? ¿Cuánto tiempo ha pasado desde que lo enfrenté por primera vez? Era un susurro de rumor aquí, una sugerencia sombría allá. Luego estaba la esposa devastada llorando en mi sótano mientras trataba desesperadamente de recurrir a algo de sabiduría, alguna verdad bíblica, que le ayudaría. Yo sabía, hace tantos años, que esto era simplemente la punta del iceberg. Pero tenía la esperanza.
Hace seis años, Tim escribió Desintoxicación Sexual, y yo le seguí con Mensajes Falsos.El número de cartas que recibimos nos conmocionó – correos electrónicos desgarradores y aplastantes de los hombres y mujeres culpables casadas con maridos infieles. Luché y luché para entender todo desde una perspectiva bíblica. ¿Por qué tantos hombres, e incluso muchos hombres cristianos, tienen tal debilidad cuando se trata del pecado sexual? Pero incluso entonces todavía tenía la esperanza, la esperanza en la verdad del evangelio, la esperanza en el poder del Espíritu Santo.
En los años desde entonces, he escuchado más historias de hombres cristianos que caen, llorando con más mujeres, y orado mucho. He tratado de explicar a las mujeres cómo sus maridos piensan sobre el sexo: su marido no sólo lo desea, él le desea a usted. He tratado de decirles que el sexo es un buen don que Dios da como un medio de gracia en el matrimonio, un medio de unión entre marido y mujer. He aconsejado a las mujeres jóvenes solteras a buscar la pureza. He estado enseñando todas las cosas correctas. Y he creído todo. Yo tenía la esperanza.
Luego vino Ashley Madison y la sugerencia de que cientos de pastores tendrían que dimitir tras ser sorprendidos con las cuentas en este sitio Web que glorifica el adulterio. Y no se trata sólo de pastores –cientos de otros hombres cristianos, tanto solteros como casados, han sido atrapados en el escándalo. Ahora hay más hogares destruidos, iglesias más devastadas, más esposas llorando, más burla de Dios. Y tengo que decir, esta semana, en la actualidad, estoy luchando por encontrar la esperanza.
He luchado para entender la lucha a que los hombres se enfrentan. He luchado para tener compasión. He alentado a las esposas a extender el perdón, a voluntaria y gozosamente se entreguen a sus maridos. Pero ¿sabe qué? Simplemente no sé cómo puedo seguir haciéndolo. No cuando tantos maridos están profanando engañosamente el lecho matrimonial. No cuando tantos, hombres solteros están profanando imprudentemente el futuro lecho matrimonial. No cuando tantos hombres parecen simplemente no querer cambiar.
Hombres, se supone que deben modelar la santidad ante el mundo (Tito 2: 6-8). Se supone que debes estar cuidando a vuestras mujeres como Cristo cuida su iglesia (Efesios 5:25). Se supone que deben abstenerse de toda inmoralidad sexual (1 Tesalonicenses 4: 3). Se supone que debes estar huyendo pasiones juveniles (2 Timoteo 2:22). ¿Por qué tantos de ustedes fallando en estas tareas básicas? ¿Esrealmente tan difícil? Usted podría casi pensar que éste pecado está más allá del poder del Espíritu Santo.
Usted que persiste en elegir pecar, usted que sigue visitando esos sitios web, usted que tiene vidas secretas que mantiene ocultas a sus amigos y sus esposas: ¿Por qué no detenerse? Usted sabe que Dios ama al dar la victoria sobre todo pecado. Usted sabe que Dios le llama a buscar la santificación. Usted sabe que el Espíritu Santo le capacita para que tenga éxito. Dios le ha dado todo lo que necesita en el evangelio. Entonces, ¿por qué sigue fallando? La única conclusión a la que puedo llegar es que usted está tan obsesionado con la auto-gratificación que usted no está dispuesto a luchar, y me refiero a realmente dispuesto a luchar, con este pecado. Si no es que no puede, debe ser porque no quiere.
Le ruego a usted. Ruego a usted en nombre de sus esposas, en nombre de sus futuras esposas, en nombre de las mujeres cristianas de todo el mundo: Deténgase. Solo deténgase.
Deja de creer que esto es un pecado especial que las mujeres simplemente no pueden entender, nosotros entendemos el pecado. Esto no es un pecado especial, es sólo pecado: un pecado que menosprecia a Dios, se burla de Cristo, menosprecia al Espíritu. Deje de fingir como si no hubiese futuras consecuencias a sus acciones. Deje de poner sus deseos egoístas primero. Deje de participar en actividades que traen vergüenza al evangelio. Deje de hacer cosas que nos dejan recogiendo los pedazos de su esposa devastada. Deje de caer en pecado, y empiece a pensar y actuar como un hombre que honra a Dios, alaba a Cristo, y glorifica al Espíritu. Por el amor de Dios y su iglesia, deténgase.
No todo pecado es el mismo. Mientras que cada pecado le pone bajo la ira de Dios, y mientras que cualquier pecado es suficiente para crear un abismo eterno entre Dios y el hombre, no todo pecado es idéntico. En el capítulo 9 de su obra Venciendo el Pecado y la Tentación,John Owen quiere que pienses en ese pecado dominante en su vida para tener en cuenta si se trata de un pecado “ordinario”, o si se trata de uno que es particularmente mortal y que, por lo tanto, requiere algo más que el patrón habitual de hacer morir el pecado. La letalidad de un pecado no está relacionada tanto a la categoría de ese pecado, sino a lo profundamente arraigado que está en tu vida, y la forma en que ha respondido a Dios como él se lo ha revelado a usted.
Aquí hay siete marcas de un pecado profundamente mortal.
1. Su pecado es arraigado y habitual. Puede haber algunos pecados que han estado en su vida tanto tiempo y con tanta prevalencia que ya no los encuentra chocante o particularmente molestos. Su mente y su conciencia han crecido con fuerza en el pecado y está ahora profundamente arraigado en sus pensamientos y hábitos. Usted, mi amigo, está en un lugar peligroso cuando se ha crecido ambivalente a ese pecado. “A menos que se tome algún curso extraordinario, una persona así no tiene ninguna base en el mundo para esperar que su postrer estado será la paz.”
2. Usted proclamar la aprobación de Dios, pero sin luchar contra el pecado. Usted sabe que un cierto pecado es frecuente en su vida, y sin embargo sigue proclamando que usted es aceptado en Cristo. A pesar de que Dios le ha revelado ese, y a pesar de que usted no ha hecho ningún intento real para hacerlo morir, de todos modos cuenta con la gracia de Dios para usted en el evangelio y aún toma consuelo en la paz del evangelio. Owen quiere que usted sepa que no se puede predicar la paz de Dios a sí mismo mientras abrazas un gran pecado. El evangelio no ofrece consuelo a los que se entretienen con su pecado favorito.
3. Usted aplica la gracia y la misericordia de un pecado que no tiene intención de hacer morir. No se puede proclamar que el Evangelio ha cubierto su pecado si usted no tiene intención de luchar contra ese pecado. “Aplicar la misericordia a un pecado no mortificado vigorosamente es cumplir con el objetivo de la carne sobre el evangelio.” A veces tu corazón anhela la paz con Dios, pero al mismo tiempo anhela la satisfacción de ese pecado. En estos casos es posible que atrevidamente mire al evangelio para calmar su conciencia a pesar de que usted no tiene ninguna intención de detener su pecado. Pero el evangelio no permite que usted aplique la misericordia y la gracia de Dios a un pecado que usted amas y tiene la intención de aferrarse.
4. El pecado frecuentemente tiene éxito en seducir a sus deseos. Hay momentos en que su corazón se deleita en el pecado, a pesar de que en realidad no cometes pecado que exteriormente. Si un pecado se convierte en tu delicia y tiene un gran dominio sobre su alma, es una señal peligrosa de un pecado particularmente mortal. Esto es cierto incluso si usted no comete ese pecado. Si su deleite está en el pecado, no en Dios, su alma se está alejando de su Salvador.
5. Usted habla en contra del pecado sólo por miedo al inminente castigo. Es una señal de que el pecado ha tomado posesión importante de su voluntad cuando discute contra el pecado o no puede cometer pecado sólo porque teme el castigo. En este caso no se deleita en hacer la voluntad de Dios, sino sólo temer las consecuencias de la desobediencia. Un verdadero cristiano lucha contra el pecado por el deseo de agradar a Dios y encontrar su deleite en Dios.
6. Se das cuenta de que Dios está permitiendo que un pecado en su vida le haga consciente de otro pecado. Hay momentos en que Dios permite luchar con un pecado con el fin de exponer un pecado más profundo. “Un nuevo pecado puede ser permitido, así como una nueva aflicción surge, para traer un viejo pecado al recuerdo.” En tal caso, Dios está ejerciendo disciplina paternal. Si Dios te está disciplinando al permitir otro pecado o al traer algún tipo de aflicción, le está enviando un mensaje acerca de la dureza o el corazón y la profundidad de su pecado. ¡Preste atención a la advertencia!
7. Usted ha endurecido su corazón contra Dios, al exponer su pecado ante usted. Dios le revela con gracia su pecado por medio de su palabra, a través de la conciencia, a través de otros cristianos, y a través de muchos otros medios. Cuando él revela su pecado, él también le pedirá que tome acción en contra de el. Si rechaza continuamente su ayuda y endurece su corazón contra ese pecado, usted se encuentra en un estado peligroso muy peligroso. “Inefable son los males que asisten a tal entorno de corazón. Cada advertencia particular a un hombre en tal condición es una misericordia inestimable; cuanto desprecia a Dios en ellos que los resiste! Y ¡cuán infinita paciencia en Dios, que no echa fuera a tal persona, y jura en su ira que nunca entrará en su reposo!”
Cristiano, evalúe su pecado, y haga una dura batalla contra el. Es la gracia de Dios que revela su pecado, y es la gracia de Dios que le da todo lo necesario para hacerlo morir.
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