Soldado de Jesucristo

Soli Deo Gloria

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¿Cómo amaremos a nuestro vecino musulmán?

musulmán

Por John Piper

Traducido por: Julio García

Hay tantas respuestas a esta pregunta como modos de hacer el bien y no el mal. “El amor no hace mal al prójimo” (Romanos 13:10). “[El amor] todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta” (1ra a los Corintios 13:7). Aquí hay algunos elementos, me parece, que necesitamos enfatizar en nuestros días.

[Aclaración: La mención de amar a nuestros enemigos no implica que todos los musulmanes sienten o actúan con enemistad hacia los cristianos. No lo hacen. A menudo son hospitalarios y bondadosos y atentos. La idea es que incluso cuando alguien nos trata con enemistad (de cualquier religión o no-religión), debemos continuar amando.

En nuestro contexto actual necesitamos otra aclaración. Cuando digo que el amor nos llama a hacer el bien en modos prácticos que satisfagan necesidades físicas, no quiero decir que esta ayuda dependa de que los musulmanes se vuelvan cristianos. El amor práctico es un testimonio del amor de Cristo. El testimonio no se oculta donde más se necesita. Las conversiones coaccionadas por la fuerza o por las finanzas contradicen la naturaleza misma de la fe salvadora. La fe salvadora es una aceptación de Jesús como Salvador, Señor, y Tesoro más elevado. Él no es un medio para un tesoro. Él es el Tesoro.]

1. Ore por la bendición más completa de Cristo en ellos, sea que ellos le amen o no a usted.

  • Lucas 6:28 – bendecid a los que os maldicen; orad por los que os vituperan.
  • Romanos 12:14 – Bendecid a los que os persiguen; bendecid, y no maldigáis.
  • 1ra a los Corintios 4:12 – cuando nos ultrajan, bendecimos.

2. Haga bien para ellos, en modos prácticos que satisfagan necesidades físicas

  • Lucas 6:27 – amad a vuestros enemigos; haced bien a los que os aborrecen.
  • Lucas 6:31 – Y así como queréis que los hombres os hagan, haced con ellos de la misma manera.
  • 1ra a los Tesalonicenses 5:15 – Mirad que ninguno devuelva a otro mal por mal, sino procurad siempre lo bueno los unos para con los otros, y para con todos.
  • Romanos 12:20 – Pero si tu enemigo tiene hambre, dale de comer; y si tiene sed, dale de beber, porque haciendo esto, carbones encendidos amontonaras sobre su cabeza.

3. No tome represalias cuando sea personalmente agraviado

  • 1ra de Pedro – no devolviendo mal por mal, o insulto por insulto, sino más bien bendiciendo, porque fuisteis llamados con el propósito de heredar bendición.
  • Romanos 12:17, 19 – Nunca paguéis a nadie mal por mal… Amados, nunca os venguéis vosotros mismos, sino dad lugar a la ira de Dios, porque escrito está: Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor.

4. Viva apaciblemente con ellos, en lo que dependa de usted.

  • Romanos 12:18 – Si es posible, en cuanto de vosotros dependa, estad en paz con todos los hombres.

5. Busque la gozosa liberación del pecado para ellos, y de la condenación, contándoles la verdad de Cristo.

  • Juan 8:31-32 – Entonces Jesús decía a los judíos que habían creído en El: Si vosotros permanecéis en mi palabra, verdaderamente sois mis discípulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.

6. Desee fervientemente, mostrándoles el Camino, Jesucristo, que se unan a usted en el cielo con el Padre.

  • Romanos 10:1 – Hermanos, el deseo de mi corazón. . . por ellos es para su salvación
  • Juan 14:6 – Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre sino por mí”.
  • Juan 3:16 – para que todo aquel que cree en El, no se pierda, mas tenga vida eterna.

7. Busque comprender el significado de lo que dicen, para que sus afirmaciones o críticas estén basadas en una verdadera comprensión, no en la distorsión o la caricatura.

  • 1ra a los Corintios 13:6 – [El amor] no se regocija de la injusticia, sino que se alegra con la verdad.

8. Adviértales con lágrimas que quienes no reciben a Jesucristo, como Salvador crucificado y resucitado quien quita el pecado del mundo, perecerán bajo la ira de Dios.

  • Juan 1:12 – a todos los que le recibieron, les dio el derecho de llegar a ser hijos de Dios, es decir, a los que creen en su nombre.
  • Romanos 10:9 – si confiesas con tu boca a Jesús por Señor, y crees en tu corazón que Dios le resucitó de entre los muertos, serás salvo.
  • Filipenses 3:18 – Porque muchos andan como os he dicho muchas veces, y ahora os lo digo aun llorando, que son enemigos de la cruz de Cristo.

9. No les desoriente o les dé falsas esperanzas diciéndoles: “los musulmanes adoran al Dios verdadero”.

Esta declaración comunica a casi cada persona una imagen positiva del corazón musulmán: conociendo, amando, y honrando al Dios verdadero. Pero Jesús hace que la respuesta de cada persona a Él sea la prueba definitiva de la respuesta de una persona a Dios. Y dice claramente que si una persona le rechaza a Él como el Divino, quien dio su vida como rescate por los pecados y resucitó de nuevo, entonces ésa persona no conoce, ama, u honra al Dios verdadero.

  • Juan 8:19 – Entonces le decían: ¿Dónde está tu Padre? Jesús respondió: No me conocéis a mí ni a mi Padre. Si me conocierais a mí, conoceríais también a mi Padre”.
  • Juan 5:23 – El que no honra al Hijo, no honra al Padre que le envió.
  • Juan 5:42-43 – [Jesús dijo] pero os conozco, que no tenéis el amor de Dios en vosotros. Yo he venido en nombre de mi Padre y no me recibís.

El amor no desorienta a los musulmanes, o a quienes se preocupan por los musulmanes, diciéndoles que ellos “conocen” u “honran” y “aman” al Dios verdadero si no reciben a Jesús por quien realmente es. No podemos ver los corazones de las personas. ¿Cómo sabemos si conocen y honran y aman al Dios verdadero? Nosotros entregamos nuestras vidas para ofrecerles a Jesús. Si le reciben, entonces conocen y aman y honran a Dios. Si no, entonces no lo hacen, Jesús es la prueba.

Ésa es la idea que transmiten las palabras de Jesús en Lucas 10:16: “el que a mí me rechaza, rechaza al que me envió”, y en Mateo 10:40: “el que me recibe a mí, recibe al que me envió”. Y en Juan 5:46: “Porque si creyerais a Moisés, me creeríais a mí”.

Lo más amoroso que podemos hacer por los musulmanes, o por cualquier otra persona, es decirles toda la verdad sobre Jesucristo, en el contexto de un amor sacrificado por ellos y de la disposición a sufrir por ellos antes que abandonarlos; y luego podemos rogarles que se alejen del culto vano (Marcos 7:7) y reciban a Cristo como el Salvador crucificado y resucitado, para el perdón de sus pecados y para la esperanza de vida eterna. Éste sería nuestro gran gozo, tener hermanos y hermanas de entre todos los pueblos musulmanes del mundo.

© Deseando a Dios

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Caídos de la gracia un análisis de Gálatas 5:4 | John MacArthur

John MacArthurDe Cristo  os desligasteis, los que  por  la ley os justificais; de la gracia  habéis caído.  (5:4)

La  tercera consecuencia de  procurar  ser justificados por  la  circuncisión o cualquier otra  disposición de la ley, es que desliga a una  persona de Cristo, lo  cual le  lleva a caer  de la gracia. La expresión desligasteis se traduce del griego katargeo,  que al lado   de la preposición significa quedar separado o soltado (cp. Ro. 7:2, 6). Caído  es la traducción de ekpipto,  que significa perder el asimiento firme  de algo. Es decir,  una  persona no puede  vivir tanto  por  la gracia  como por  la ley. Tratar   de justificarse por  la ley equivale a rechazar el camino de la gracia. Read More

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Avergonzados del evangelio del pastor John MacArthur (Parte 6)

 Notas extraídas del libro:

Por: Soldado de Jesucristo.

– Hay demasiados que piensan en Él como un ser maleable que puede ser manipulado de todas las maneras que se les antoje, y no como el Señor Jehová de la Biblia, un ser de soberanía absoluta. Lo cierto es que la persona promedio prefiere en realidad una imagen de tela y algodón que parece benigna, tiene barba blanca y es pasiva por completo, y no el Dios Todopoderoso revelado en las Escrituras.

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Las Doctrinas de la Gracia: por Su Gracia y para Su Gloria | Steve Lawson

Steve Lawson

Por Steven Lawson

“Aquellos que han recibido la salvación lo deben atribuirlo solo a la gracia soberana, y darle toda la alabanza a Él, que los hace diferenciarse de los demás.” —Jonathan Edwards

Las doctrinas de la gracia se llaman así porque estos cinco encabezados principales de la teología, a menudo identificados como los cinco puntos del calvinismo bíblico, contienen la expresión más pura de la gracia salvadora de Dios. Cada una de estas cinco doctrinas depravación total, elección soberana, la expiación limitada, llamado irresistible, y la gracia perseverante – muestran la gracia soberana de Dios. Estos cinco rubros están juntos como una declaración exhaustiva de los efectos salvíficos de Dios. Por esta razón, en realidad sólo hay un punto a las doctrinas de la gracia, a saber, que Dios salva a los pecadores por su gracia y para Su gloria. Estas dos realidades –la gracia y la gloria de Dios – están inseparablemente unidos. Aquello que más magnifica la gracia de Dios más magnifica Su gloria. Y aquello que más exalta la gracia de Dios es la verdad expresada en las doctrinas de la gracia.

Por otra parte, comprometer cualquiera de los cinco puntos diluye y disminuye la gracia de Dios. Por ejemplo, al hablar de una mera corrupción parcial del hombre, en la que el pecador perdido sólo es espiritualmente enfermo en su pecado, hace un diagnóstico erróneo que groseramente minimiza la gracia de Dios. Del mismo modo, al abrazar una elección condicional que depende de la previsión de la fe del hombre de Dios corrompe la gracia de Dios. Enseñar que Cristo hizo una expiación universal, haciendo posible la salvación para todos (aunque real para ninguno), abarata la gracia de Dios. Creer en un llamado resistible que permite el libre albedrío del hombre pone en peligro la gracia de Dios. Y pensar en la gracia reversible, que permitiría al hombre alejarse de la fe, contamina la pura gracia de Dios. Estos puntos de vista socavan la gracia de Dios, y por eso, es triste decirlo, le roban a Dios de su gloria. Y, sin embargo, tales opiniones son ampliamente celebradas en la iglesia de hoy. En cualquier sistema arminiano sincretista de teología, la salvación es vista como parte de Dios y en parte del hombre, ya sea que el hombre añade a sus buenas obras o que el contribuye con su propia fe auto-generada a la obra terminada de Cristo. Estos esquemas dividen la gloria entre Dios y el hombre. En la medida en se desvía de cualquiera de las cinco doctrinas de la gracia, se margina la gloria que se debe sólo a Dios por la salvación de los pecadores.

Dando gloria a Dios solamente

Escribiendo un poco antes de su muerte en 2000, James Montgomery Boice señaló:

“Tener un alto concepto de Dios significa algo más que darle gloria a Dios… significa dar gloria solo a Dios. Esta es la diferencia entre el calvinismo y el arminianismo. Mientras que el primero declara que sólo Dios salva a los pecadores, el segundo da la idea de que Dios permite a los pecadores tener algún papel en salvarse a sí mismos. El Calvinismo presenta la salvación como la obra del Dios trino –la elección por el Padre, la redención en el Hijo, el llamado por el Espíritu. Además, cada uno de estos actos de salvación se dirige hacia los elegidos, y así infaliblemente asegurando su salvación. Por el contrario, el Arminianismo ve la salvación como algo que Dios hace posible, pero que el hombre hace real. Esto se debe a que los actos salvíficos de Dios se dirigen a diferentes personas: la redención del Hijo es para la humanidad en general; el llamado del Espíritu es sólo para aquellos que oyen el evangelio; más estrecho aún, la elección del Padre es sólo para aquellos que creen en el evangelio. Sin embargo, ¡en ninguno de estos casos (la redención, llamado, o elección) dios realmente asegura la salvación de un pecador! El resultado inevitable es que en lugar de depender exclusivamente de la gracia divina, la salvación depende en parte de una respuesta humana. Así que, aunque el Arminianismo está dispuesto a darle gloria a Dios, cuando se trata de la salvación, pero no está dispuesto a darle toda la gloria. Divide la gloria entre el cielo y la tierra, porque si lo que finalmente hace la diferencia entre ser salvo y perderse es la capacidad del hombre para elegir a Dios, entonces sólo en esa medida Dios es despojado de Su gloria. Sin embargo, Dios mismo ha dicho: ‘y mi honra no la daré a otro.’” (Isa. 48:11).”

Es por ello que se necesitan tan desesperadamente las doctrinas de la gracia en nuestras iglesias. Le dan gloria a Dios. Ellas definen la salvación siendo toda de Dios. Cuando la salvación se percibe correctamente de esta manera, entonces y sólo entonces, Dios recibe toda la gloria por ello. Sólo la Sola Gratia produce Soli Deo Gloria.

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Eslovenia, primer país del mundo en revocar el matrimonio homosexual

bandera gay

Los partidarios del “no” al matrimonio homosexual se impusieron este domingo en el referéndum celebrado en Eslovenia con el 63,02 por ciento de los apoyos frente al 36,98 del “sí”

EFE-Actuall

Los partidarios del “no” al matrimonio homosexual se impusieron este domingo en el referéndum celebrado en Eslovenia sobre la anulación de la ley que en marzo concedió ese derecho a las parejas del mismo sexo, a la espera de conocer el dato de participación decisivo en esta consulta.

La Comisión electoral informó de que, con el 93 por ciento de los votos escrutados, el “no” ha recibido el 63,02 por ciento de los apoyos frente al 36,98 del “sí”, un dato que, unido al de la participación, puede suponer la anulación de la ley.

Una coalición cívica, llamada “Por los niños”, se movilizó para recoger 48.000 firmas en sólo cuatro días

Además de una mayoría de votos, para anular la ley era preciso que votaran contra ella al menos un 20 por ciento de los aproximadamente 1.700.000 eslovenos con derecho a voto, es decir unas 340.000 personas.

Aunque la participación en la consulta ha sido baja, apenas el 35 por ciento de los electores, el número total de votos opuestos al matrimonio homosexual ha superado ese mínimo.
La pregunta a la que respondían hoy los eslovenos era: “¿Está usted a favor de que entre en vigor la ley sobre enmiendas y complementos de la ley del matrimonio y familia que el Parlamento aprobó el 3 de marzo de 2015?”.

La ley igualaba completamente los derechos de las parejas homosexuales con los de las heterosexuales, incluyendo la adopción de niños y el matrimonio.

Tras aprobarse la norma, asociaciones conservadoras y católicas reunieron en un tiempo récord las 40.000 firmas necesarias para convocar una consulta, posibilidad que rechazó el Parlamento argumentando que ese referendo sería homófobo y podría llevar a la discriminación por cuestiones orientación sexual. Posteriormente, el Tribunal Constitucional anuló esa resolución del Parlamento y abrió la puerta a la celebración de la consulta

El referéndum se ha podido llevar a cabo gracias a la gran movilización de la sociedad civil y pese a las enormes trabas y dificultades que han encontrado en el camino al enfrentarse al lobby gay.

Para ello la coalición cívica Za Otroke gre! (¡Por los niños!) consiguió recoger más de 48.000 firmas en tan sólo cuatro días. Según la legislación eslovena, cualquier grupo que recoja más de 40.000 firmas puede introducir la moción de un referéndum.

De hecho, el Tribunal Constitucional tuvo que intervenir para que se permitiera realizar la votación ya que los grupos de presión homosexuales afirmaban que el referéndum “era discriminatorio y contrario a los derechos humanos”. No obstante, los convocantes cumplen todos los requisitos exigidos por la ley para que se lleve a cabo un referéndum.

El matrimonio homosexual fue aprobado en el Parlamento esloveno pero sin el apoyo mayoritario entre la población. De hecho, tal y como recoge Europa Press en otro referéndum celebrado en 2012, el 55% de los votantes se posicionaron en contra de dar “un mayor número de derechos a las parejas del mismo sexo”.

El lobby gay: “Los derechos de una minoría no deben ser eliminados por el capricho de la mayoría”

Siendo conscientes de ello las distintas organizaciones progays se han movilizando con argumentos como que “los derechos de una minoría, particularmente a la igualdad, no deben ser eliminados por el capricho de la mayoría”. Así se ha manifestado el responsable de los grupos LGTB de la organización Human Rigths Watch.

Además, llega a asegurar que el matrimonio homosexual “está bajo amenaza” en Eslovenia debido al referéndum, mientras volvía a insistir en que “la propia Constitución de Eslovenia reconoce que los derechos fundamentales no deben ser dejados en manos de una decisión de la mayoría”.

Más países se rebelan contra el lobby gay

El de Eslovenia no es un caso único. De hecho, el próximo 28 de febrero Suiza también votará en referéndum y podría blindar el matrimonio natural entre hombre y mujer.

En Finlandia, el movimiento profamilia Aito Avioliitto está recogiendo firmas para poder revocar el matrimonio homosexual, que entrará en vigor por decreto presidencial después de que no hubiera prosperado en el Parlamento en 2006, 2009 y 2012.

Y en América, Brasil también ha tomado cartas en el asunto y ha blindado el matrimonio ante las presiones del lobby gay y lo ha definido como la unión entre un hombre y una mujer.

 

Tomado de aquí.

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Cuidado con los falsos profetas de vestiduras blancas

Papa Francisco

Por Mike Gendron

Mientras observábamos la cobertura ininterrumpida de la visita del Papa a Estados Unidos el mes pasado, muchas de las escenas parecían ser apocalípticas. Vimos multitudes de personas que acuden a obtener una visión de un hombre mortal que era desconocido hace apenas tres años. La emoción nacional por este falso profeta era abrumadora cuando la gente crédula colgaba de sus palabras. Fue desgarrador ver tal adoración dada a un impostor que mantiene al pueblo cautivo en su sistema religioso falso. Se ignoraron las advertencias de la verdadera cabeza de la iglesia. El Señor Jesús dijo: “Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces.” (Mat 07:15). Jesús dijo: “Yo he venido en nombre de mi Padre y no me recibís; si otro viene en su propio nombre, a ése recibiréis.” (Juan 5:43). Es evidente que el Papa no viene en el nombre del Padre, pero él usa con arrogancia el título reservado para el primer y único “Santo Padre” (Juan 17:11). Trágicamente, la mayoría de los católicos no conocen la Palabra de Dios, y su ignorancia los hace presa fácil de la peor clase de engaño.

Francisco no mencionó a Jesucristo una sola vez en toda su discurso ante el Congreso, y él dice ser el Vicario de Cristo y la Cabeza de la Iglesia de Cristo. Sabiendo que el Señor Jesús es el fundamento mismo de la fe cristiana, la omisión del Papa dice mucho de su agenda mundana. En un mensaje al día siguiente en la catedral de San Patricio, el Papa mencionó a Jesús, pero de una manera aparentemente engañosa. Él dijo: “Tenemos que recordar que somos seguidores de Jesús… y su vida, humanamente hablando, terminó en un fracaso, el fracaso de la cruz.”

¿Dónde está la indignación entre los católicos romanos? ¿Cuándo van a despertar de su estupor y huir de este blasfemo? La vida de Cristo fue otra cosa menos un fracaso en la cruz. Su muerte, que satisfizo la justicia divina por los pecados de Su pueblo, estaba de acuerdo con el plan predeterminado de Dios (Hechos 2:23). Cuando el Salvador sin pecado llevó a cabo todo lo necesario para salvar a Su pueblo, lanzó un grito de victoria, “¡Consumado es!” (Juan 19:30). El buen pastor puso su vida por las ovejas (Juan 10:11). Nadie tomó la vida del Señor; Él la puso por Su propia voluntad (Juan 10: 18). ¡Cómo se atreve el Papa a decir que la vida de Jesús terminó en un fracaso! El papa, y el resto de los falsos profetas, son descritos por Jesús como ladrones que vienen a robar, matar y destruir las ovejas (Juan 10:10). El Papa conoce la diferencia entre el éxito y el fracaso. Nadie ha tenido más éxito en dirigir a la gente hacia el camino ancho de la destrucción con su evangelio pervertido.

Por la autoridad de la Palabra de Dios, sabemos que el Papa está bajo la condenación divina por predicar un evangelio contrario al Evangelio de Dios. El apóstol Pablo nos advirtió: “Hay algunos que os perturban y quieren pervertir el evangelio de Cristo Mas si aún nosotros, o un ángel del cielo os anunciara un evangelio contrario al que os hemos anunciado, sea anatema. “(. Gálatas 1: 6-9). La salvación es por gracia, mediante la fe en Cristo solamente, según la sola Escritura, para la gloria de Dios. El evangelio distorsionado del Papa engaña a la gente en creer que la salvación es por el bautismo, los sacramentos, las buenas obras, guardar la ley, y la Misa. Pablo nos advirtió:.. “Porque los tales son falsos apóstoles, obreros fraudulentos, que se disfrazan como apóstoles de Cristo. Y no es de extrañar, pues aun Satanás se disfraza como ángel de luz. Por tanto, no es de sorprender que sus servidores también se disfracen como servidores de justicia; cuyo fin será conforme a sus obras.” (2 Cor.11:13-15)..

Sabemos que el “padre de la mentira” hace su obra engañosa a través de los líderes religiosos, y el Papa es el falso maestro más influyente en el mundo de hoy. Sigue cerrando el reino de los cielos delante de la gente y no les permitirá entrar a causa de su falso y fatal evangelio (Mat 23:15). Él debe ser expuesto como un peón del diablo. Algunos pueden pensar que soy falto de amor y duro por decir esto, pero la verdad debe ser dicha por el bien de los que están siendo engañados. El Señor Jesús pronunció muchos “ayes” sobre los falsos maestros que llevan a las personas al infierno (. Mat 23).. Fue trágico ver una falta de discernimiento cuando multitudes alabaron y adoraron al falso profeta más influyente en el mundo.

La cabeza falsificada de la iglesia también mostró su verdadera cara cuando él no se refirió ni una sola vez a la Escritura de la Palabra de Dios durante su discurso de una hora de duración ante el Congreso. En lugar de ello, animó a la gente a seguir la “regla de oro”. Al día siguiente, en su mensaje a los obispos de la Iglesia Católica, dijo el Papa, “Nuestra misión como obispos es, ante todo, solidificar la unidad”. En otras palabras, el objetivo primordial de los obispos no es anunciar el Evangelio, sino para unir a todas las personas bajo el poder y la influencia del papado. Los verdaderos cristianos deben luchar contra el programa ecuménico de Roma y callar la ignorancia de los necios (1 Ped. 2:15).

Tengo una gran compasión por las almas católicas preciosas que están donde estuve durante muchos años de mi vida – creyendo que estaba en la única iglesia verdadera, pero destinado a los fuegos eternos del infierno. La naturaleza del engaño es tal que la gente no sabe que son engañados hasta que se enfrentan a la verdad. Es mi oración que los católicos romanos comiencen a permanecer en la Palabra de Dios. Sólo entonces podrán llegar a conocer la verdad que los hará libres del engaño religioso (Juan 8: 31-32). Contamos con un excelente tratado sobre el Evangelio muestra cómo su religión anula, se opone y rechaza el Evangelio

 

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María no es mediadora con Dios

virgen maríaAUTOR Will Graham

Trataremos cuatro puntos: 1) la Asunción de María; 2) la intercesión de María; 3) el influjo salvífico de María; 4) invocando a María.

 

¡Saludos de nuevo, queridos! Si no leísteis la primera parte de nuestro estudio sobre la Mariología de la Iglesia Católica Romana, podéis hacer clic en este enlace: La semana pasada negamos la idea de que María es la Madre de la Iglesia (como enseña erróneamente la pregunta 196 de la última edición del Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica). Esta semana vamos a seguir estudiando la pregunta número 197. Repetiremos el método de la semana pasada, empezando con la cita textual del Compendio oficial y luego presentando una crítica evangélica a dicha cita.

 

Arranquemos, pues con la 197. #197: ¿Cómo ayuda la Virgen María a la Iglesia? Después de la Ascensión de su Hijo, la Virgen María ayudó con su oración a los comienzos de la Iglesia. Incluso tras su Asunción al cielo, ella continúa intercediendo por sus hijos, siendo para todos un modelo de fe y de caridad y ejerciendo sobre ellos un influjo salvífico, que mana de la sobreabundancia de los méritos de Cristo. Los fieles ven en María una imagen y un anticipo de la resurrección que les espera, y la invocan como abogada, auxiliadora, socorro y mediadora. Bueno, amigos, ¿qué puedo decir? ¿Por dónde comienzo? Por lo menos la pregunta 197 del Compendio empieza bien. ¡Menos mal! Es cierto que después de la Ascensión de Cristo que María, “ayudó con su oración a los comienzos de la Iglesia”.Hechos 1:14 relata claramente que, “Todos éstos perseveraban unánimes en oración y ruego, con las mujeres, y con María la madre de Jesús, y con sus hermanos”. Así es. María oró. Y fue llena con el Espíritu Santo en el Día de Pentecostés con otros 119 discípulos.

 

Pero después de la primera frase de la pregunta 197, veréis que las cosas se deterioran bastante. Hoy dividiremos la pregunta 197 en cuatro partes: 1) la Asunción de María (y María como una imagen y un anticipo de la resurrección); 2) la intercesión de María; 3) el influjo salvífico de María; 4) invocando a María.

 

1.- LA ASUNCIÓN DE MARÍA (y María como una imagen y anticipo de la resurrección) La pregunta 197 une la Asunción de María con la noción de que es “una imagen y un anticipo de la resurrección”. La referencia aquí a la resurrección no tiene que ver con la resurrección de Cristo, sino con la resurrección general que ocurrirá cuando el Señor vuelva. María, entonces, es un prototipo de lo que pasará con los creyentes en el futuro. O eso dicen. ¿Qué es la Asunción? Es la doctrina de que María ascendió al cielo corporalmente de la misma forma que el Hijo de Dios.En el caso de Jesús, se llama Ascensión. Y en el caso de María, Asunción. ¿Y dónde se enseña semejante idea en el Nuevo Testamento? Por ningún lado desde luego. Se trata de un invento de la Iglesia Católica, establecido como dogma por Pío XII en su constitución apostólica Munificentissimus Deus en noviembre 1950. Es verdad que María, en cierto sentido, es un modelo de lo que sucederá con los creyentes cuando mueran pero según la enseñanza apostólica, el auténtico prototipo de la resurrección general no es María, sino Jesús (1 Corintios 15:20-23).

 

La razón es la siguiente: a María le pasó lo mismo que a todos los creyentes que se murieron después de la resurrección del Señor. Su alma pasó directamente a la presencia de Dios, esperando el Gran Día de la resurrección general cuando su alma será reunida con su cuerpo glorificado. Jesús, sin embargo, ya tiene su cuerpo glorificado. Por lo tanto, Cristo es el verdadero patrón de la resurrección corporal; no María.

 

2.- LA INTERCESIÓN DE MARÍA Como ya vimos, la pregunta 197 empieza enseñando que María oró a los comienzos de la Iglesia, lo cual está muy bien y correcto. Sin embargo añade que “ella continúa intercediendo por sus hijos, siendo para todos un modelo de fe y de caridad”. Indiscutiblemente María es una mujer digna de ser imitada por su fe y caridad. De eso no hay duda. Pero ¿de dónde saca el Catecismo la idea de que María sigue intercediendo ahora? ¿Y qué pasaje bíblico implica que somos sus hijos? Respuesta: ninguno. Por un lado, no sabemos si María sigue intercediendo ahora o no. Hay tres pasajes en el Nuevo Testamento que hacen mención de las palabras de los difuntos en la presencia de Dios, a saber, Lucas 16:25-31, Apocalipsis 6:9-11 y 7:9-10. El primero es el episodio del rico y Lázaro cuando Abraham rehúsa ayudar al rico condenado en el Hades. El segundo revela que los mártires claman por venganza: “¿Hasta cuándo, Señor, santo y verdadero, no juzgas y vengas nuestra sangre en los que moran en la tierra?” (Apocalipsis 6:10) y el tercero registra sus alabanzas, “La salvación pertenece a nuestro Dios que está sentado en el trono y al Cordero” (Apocalipsis 7:10).

 

Pero no hay ningún pasaje que hable de la intercesión de María por nosotros. Según la Biblia el único que intercede por nosotros en el cielo es el Señor Jesucristo (Romanos 8:34). Y lo precioso es que sabemos que Dios siempre le oye (Juan 11:42). Nuestra fe, pues, está puesta en la intercesión de Cristo por nosotros; no en aquélla de María. Por otro lado, la Biblia tampoco nos llama hijos de María. Somos hijos de Dios, hijos de Abraham, hijos de luz. Pero el concepto de hijos de María no existe en las Escrituras. Repetimos lo que aprendimos la semana pasada, “María es únicamente la madre de Jesús hombre, no de la Iglesia”. Podemos seguir su ejemplo de fe y de caridad de la misma manera que seguimos los ejemplos de Job o de Ester; pero esto no quiere decir que seamos sus hijos en ningún sentido salvífico.

 

3.- EL INFLUJO SALVÍFICO DE MARÍA Además de interceder por nosotros, el Compendio apunta que María ejerce “un influjo salvífico” sobre nosotros, el cual “mana de la sobreabundancia de los méritos de Cristo”. ¿Qué quiere decir eso? Francamente es difícil saber exactamente a qué se refiere el Catecismo con ese lenguaje tan ambiguo. De nuevo, no apela a ningún texto bíblico. Y da la impresión descaminada de que María sea el canal entre Cristo y los creyentes. Es como si María aplicase el mérito de Cristo a nosotros.[1] En tal caso, la madre del Señor llegaría a ser una especie de mediadora entre nosotros y el Mediador Jesús. De acuerdo con la teología protestante, el que aplica la obra salvadora (o el mérito) del Señor a nuestro corazón no es María, sino el Espíritu Santo. Dios nos envía el Espíritu de su Hijo con el fin de salvarnos (Gálatas 4:6). Es por medio del Espíritu que clamamos, “Abba, Padre” no “María, Madre”. El Catecismo coloca a María en el lugar que corresponde al Espíritu de Dios. Es el Espíritu –no María- obrando a través de la Iglesia, que ejerce un influjo salvífico sobre nuestro mundo. Y es el Espíritu –no María- que nos sumerge en la bendita salvación de Cristo. La salvación, al fin y al cabo, está exclusivamente en las manos del Señor.

 

4.- INVOCANDO A MARÍA A nivel teológico la última parte de la pregunta 197 es catastrófica, ¡pero catastrófica! Comete el error de conceder obras a María que corresponden únicamente a Dios. Pone que los creyentes, “la invocan como abogada, auxiliadora, socorro y mediadora”. Aquí no hay ambigüedad ninguna. Es imposible malinterpretar esta frase. Está el gran problema de “invocar a María”. ¿Cómo es posible que un creyente ore a la Virgen? María es una simple criatura; no es Dios. Estaría ella horrorizada si supiera que tantos millones de creyentes usan su nombre para usurpar la sola potestad del Señor. María no constituye un puente entre Dios y nosotros. Era una mujer pecadora salva por la pura gracia de Dios. Si María estuviera con nosotros hoy, nos diría que oremos a Dios. Bajo ningún pretexto podemos orar a María. Una vez más, es llamativa la ausencia de cualquier texto bíblico para invocar a la Virgen. El Compendio dice que María es nuestra “abogada” donde la Biblia dice que el Hijo es nuestro abogado ante Dios (1 Juan 2:1). El Compendio enseña que María es nuestra “auxiliadora” donde la Biblia enseña que Dios es nuestro auxilio (Salmo 46:1). El Compendio proclama que María es nuestro “socorro” cuando la Biblia proclama que el Señor es nuestro socorro (Salmo 63:7). El Compendio predica que María es nuestra “mediadora” cuando la Biblia predica que Jesús es el mediador (1 Timoteo 2:5). ¿Qué, pues, será? ¿El Catecismo o la Biblia? ¿A cuál haremos caso? ¿A cuál seguiremos?

 

CONCLUSIÓN Continuaremos con la pregunta 198 la semana que viene. Pero antes de finalizar este artículo, recapitulemos lo que hemos aprendido hoy: 1.- La doctrina de la Asunción es un invento católico y el verdadero prototipo de la Resurrección general no es María sino Jesús. 2.- La Biblia no enseña que María intercede por nosotros y tampoco nos llama sus hijos. 3.- María no ejerce ningún influjo salvífico sobre nosotros puesto que el que aplica el mérito de Cristo a nuestro corazón es el Espíritu de Dios. 4.- Bajo ningún pretexto podemos dirigirnos a María en oración. Así vemos que la pregunta 197 del Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica no disfruta del respaldo bíblico.

 

¡Nos vemos la semana que viene para la tercera parte de nuestro estudio! [1] ¿Qué es el mérito? La pregunta 426 del Compendio contesta, “El mérito es lo que da derecho a la recompensa por una obra buena. Respecto a Dios, el hombre, de suyo, no puede merecer nada, habiendo recibido todo gratuitamente de Él. Sin embargo, Dios da al hombre la posibilidad de adquirir méritos mediante la unión a la caridad de Cristo, fuente de nuestros méritos ante Dios. Por eso, los méritos de las buenas obras deben ser atribuidos primero a la gracia de Dios y después a la libre voluntad del hombre”.
Tomado de aquí: http://protestantedigital.com/magacin/34081/Maria_NO_es_mediadora_con_Dios

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El Momento de la Verdad: Su Rechazo

Steve LawsonPor Steven Lawson

Hoy en día, a menudo se dice, “tengo mi verdad, y usted tiene su verdad.” Nuestra generación le gusta negar la verdad absoluta, diciendo que algo puede ser cierto para una persona, pero no es verdad para alguien más. Este punto de vista no es nuevo. En Juan 18, nuestro Señor fue sometido a juicio ante Pilato. Era el día antes de Su crucifixión, y El pronto sería condenado a muerte. Pero ante Pilato da el veredicto final, leemos esta conversación:

36 Jesús respondió: Mi reino no es de este mundo. Si mi reino fuera de este mundo, entonces mis servidores pelearían para que yo no fuera entregado a los judíos; mas ahora mi reino no es de aquí. 37 Pilato entonces le dijo: ¿Así que tú eres rey? Jesús respondió: Tú dices que soy rey. Para esto yo he nacido y para esto he venido al mundo, para dar testimonio de la verdad. Todo el que es de la verdad escucha mi voz. 38 Pilato le preguntó: ¿Qué es la verdad?…” (Juan 18: 36-38a)

Pilato, estando delante del Señor Jesucristo, que es la verdad encarnada, expresa una vieja pregunta. Pero no es una pregunta honesta de una búsqueda por conocer la verdad. Más bien, es una denuncia desafiante de la verdad. Se habla con un tono de burla. Es despectivo. Se habla con desprecio.. Esta respuesta se afirma con burla por Pilato. Es un regaño despectivo, lleno de sarcasmo. Es una refutación cáustica, con la intención de menospreciar la idea de que no hay tal cosa en este mundo como una pretensión de verdad. Se trata de un comentario hiriente  mordaz por Pilato hacia el Señor Jesucristo, con el fin de rebajarlo y denigrar cualquier noción de que Jesús podía pretender saber y decir la verdad. Pilato se opone a la idea misma de una reclamación de verdad única.

Esta pregunta ha hecho eco de los siglos y los corredores del tiempo, y es cada vez más fuerte en la actualidad. En esta misma generación en la que vivimos, escuchamos este mantra maligno: “¿Qué es la verdad?”

El espíritu de Pilatos vive en nuestros días. El espíritu de Pilatos está vivo y bien en los campus universitarios. Se encuentra en las salas de nuestro gobierno y legisla nuestro código moral. Reina en nuestros medios de comunicación. Enseña en muchos de nuestros seminarios. Se encuentra en los púlpitos de hoy. Vivimos en una cultura que es desafiante de cualquier noción de verdad. Vivimos en un día en que no sólo niega la verdad, sino que está en contra de la verdad. Esta es una edad que es tolerante a algo y alguien, excepto uno que dice saber la verdad.

En esta serie de blogs, examinaremos estos versículos que contienen este intercambio entre Pilato y Jesús en Juan 18. Vamos a aprender algunas señas de identidad fundamentales relacionadas con la verdad: en primer lugar, el rechazo de la verdad; segundo, la realidad de la verdad; y tercero, la recepción de la verdad.

¿Qué es la Verdad?

Estamos rodeados por todas partes en esta cultura por la pregunta “¿Qué es la verdad?” Esta es realmente la madre de todos los pecados. Es hacer a un lado y un rechazo intencional de la verdad de Dios.

Esta es la forma en que estaba en el principio. En Génesis 3, Satanás la serpiente se deslizó a las páginas de la historia humana, y llegó a lanzar un ataque contra la verdad. Él dijo: “¿Con que Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto?” Satanás sabía muy bien lo que Dios había dicho, pero él vino a poner las palabras de Dios en tela de juicio: para descartar la verdad de Dios. El pecado original fue un rechazo de la verdad, un rechazo de los caminos de Dios. El hombre escogió su propio camino, para decidir por sí mismo lo que es verdad, para tomar sus propias decisiones en desafío a la verdad.

Romanos 1:18 dice: “Porque la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que detienen con injusticia la verdad.” Cada generación y cada persona suprime la verdad acerca de Dios, además de ser nacido de la verdad. Esta tendencia es inherente en el hombre, parte de la corrupción radical y total depravación de la naturaleza humana. Unos versos después, en Romanos 1:25, leemos cómo la gente intercambia la verdad de Dios por la mentira. Esa es la hora en la que vivimos. Vivimos en una cultura que ha cambiado la verdad de Dios por la mentira y ha suprimido la verdad. Esta es la desaparición de cualquier tipo de vida, es la salida de cualquier denominación, es la destrucción de cualquier nación, y la desintegración de cualquier sociedad –comienza con el rechazo de la verdad.

En ninguna parte se ve esto más claramente que con nuestros estudiantes universitarios, que asisten a las universidades que, en muchos casos, tienen la intención de socavar la verdad. Una encuesta reciente lo confirma. De los encuestados, el sesenta y cuatro por ciento de los adultos mayores de treinta y seis años manifestaron que no hay absolutos morales. Y sólo veintidós por ciento dijo que hay absolutos morales. Pero entre los encuestados que son de dieciocho hasta veinticinco años de edad, el porcentaje de los que rechazan los absolutos morales aumentó a setenta y cinco por ciento. Ellos no tienen brújula moral porque han rechazado la verdad. Y luego, cuando la encuesta se realizó entre los adolescentes, la cifra se elevó de nuevo. Ochenta y tres por ciento de los adolescentes manifestaron que la moral y la verdad dependen de las preferencias individuales de uno y de las circunstancias. Cuanto más joven eres, más abrazas la afirmación de que no existe una verdad absoluta actualidad.

Los hombres y mujeres de nuestro tiempo son cada vez más dados a esta idea: el único absoluto es que no hay absolutos, la única verdad es que no hay verdad. La única intolerancia es la intolerancia de la intolerancia.. Todo esto da popularidad hoy en día a la aprobación de temas como el aborto, la homosexualidad, la eutanasia, la pornografía, y todo tipo de comportamiento lascivo. Todo se remonta a este punto de partida: el rechazo de la verdad.

Lo vemos en todas partes. El humanismo dice que el hombre es la verdad; el pragmatismo dice lo que funcione es la verdad; el pluralismo dice todo el mundo tiene un pedazo de la verdad; el relativismo dice cada situación determina la verdad; el misticismo dice la intuición es la verdad; el escepticismo dice que nadie puede conocer la verdad; el hedonismo dice cual sea lo que se siente bien es la verdad; el existencialismo dice la autodeterminación es la verdad; el secularismo dice que este mundo actual es la verdad; el positivismo dice lo que el hombre confiesa es la verdad. Este es el mundo en que vivimos: el rechazo de la verdad. En el próximo post de esta serie, vamos a recurrir a la realidad de la verdad.

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¿Cómo surgió el papado?

Por Alberto Solano  Papa Francisco

A mediados de este año, el papa Francisco visitó Ecuador, Bolivia y Paraguay. Como suele suceder cada vez que la cabeza del Vaticano llega a un país, causó gran alboroto, sin duda dado que la mayor parte de la población profesa la fe católica. Lo mismo fue el caso en Cuba la semana pasada. Actualmente el papa se encuentra en los Estados Unidos, causando la misma respuesta.

Su visita y la alegría del pueblo acogedor ha hecho que algunos se pregunten: ¿Cómo surgió la idea de un papa? ¿Acaso la Biblia enseña que deberíamos tener un papa? ¿Cómo deberíamos responder al papado como cristianos?

La respuesta simple es: no. El papado de la iglesia católica romana no es la cabeza de la iglesia de Cristo, no tiene autoridad para regir como viceministro de nuestro Señor y por lo tanto como creyentes no tenemos ninguna obligación para acogerle. A continuación respondo a las preguntas previamente mencionadas.

¿Cómo surgió el papado?

Según la iglesia católica todo comenzó con Pedro. En Mateo 16:18 leemos: “Y yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella.” A partir de ese momento la iglesia católica comienza a trazar lo que llamaría la sucesión apostólica, doctrina la cual establece que cada papa, cardenal u obispo (incluyendo prácticamente toda orden eclesiástica) puede trazar, por medio de sucesión directa, su sede a alguno de los mismos apóstoles. La línea de sucesión apostólica más importante para los católicos es la del hombre que se sienta en la silla del obispo de Roma, pues argumentan que desde los tiempos de Pedro siempre ha habido un sucesor que ha servido como Pontífice de la iglesia desde Roma, y por lo tanto la iglesia católica siempre ha tenido un vicario de Cristo en la tierra.

Después del apóstol Pedro vino San Lino luego San Anacleto después San Clemente, y así sucesivamente los obispos o líderes de la iglesia en Roma continuaron ocupando el cargo de obispo en Roma. Sin embargo al correr de los años los obispos comenzaron a acaparar más y más poder sobre las demás iglesias, ya que Roma no sólo fue la ciudad donde murió Pedro (muy probablemente), sino que también era el centro de atención y comercio de todo el imperio Romano, creando así el lugar perfecto para que una iglesia fuera reconocida por encima de las demás. No fue hasta 41 papas después, cuando el papa León I “el Magno” (papado entre 440-461) logró establecerse como el primer pontífice sobre toda la iglesia católica y así asentar las bases para el papado como lo vemos en la actualidad.

Aunque la silla del obispo de Roma comenzó a ser considerada como superior a las demás sedes eclesiásticas desde poco antes de la caída de Roma, no fue hasta el Concilio Vaticano I (entre 1869 y 1870) que la iglesia católica concluyó, basado en Mateo 16:17-19, la siguiente cadena de dogmas acerca del papa: 1) Cristo dio a Pedro la jurisdicción principal sobre toda la Iglesia; 2) Ya que Pedro tenía jurisdicción total sobre la iglesia, entonces sus enseñanzas llegaron a ser infalibles; 3) Pedro, siendo el pontífice sobre la iglesia, demanda que sus sucesores designados tengan el mismo lugar sobre la Iglesia; 4) El papa, es decir el obispo de Roma y sucesor de Pedro como cabeza de la iglesia, tiene la capacidad de hablar ex cátedra (esto es, hablar bajo su capacidad oficial como papa), siendo sus palabras en ese momento infalibles; 5) Ya que el papa es la cabeza de la iglesia, entonces él es cabeza de todo orden eclesiástico y de toda sede; 6) La iglesia, bajo la dirección del obispo de Roma, se ha mantenido sin error y doctrinalmente pura; 7) Cuando surgen cuestiones de fe, el pontífice romano (el papa) tiene el derecho de tener la última palabra; 8) Para que una iglesia local sea validada como una iglesia auténtica de Cristo, la tal debe adherirse a las enseñanzas del Vaticano…10) No hay salvación fuera de la Iglesia Católica Romana, pues sólo el pontífice en Roma es la cabeza sobre la verdadera iglesia de Cristo.1

¿Acaso la Biblia enseña que deberíamos tener un papa?

Para defender la doctrina del papado, el Vaticano recurre a dos fuentes: La tradición y la Biblia. Primeramente, en la tradición, la iglesia católica se basa en los escritos de doctores de la iglesia, entre ellos, hombres del primer siglo como Clemente de Roma y Ignacio de Antioquía, los cuales vivieron durante el tiempo del Nuevo Testamento. Entre sus muchas contribuciones a la doctrina de la iglesia, ambos, al igual que Constantino años después, abogaron por una estructura eclesiástica la cual tuviese un obispo sobre las iglesias locales. En sus cartas es visible su deseo por preservar la sana doctrina en medio de un ambiente propicio a los falsos maestros y falsas doctrinas.

Sin embargo debemos recordar que tanto Clemente como Ignacio, no buscaban defender un obispo sobre la iglesia entera, como lo vemos hoy en día con el papa. Al contrario, lo que ellos buscaban defender era la Escritura y las verdades escritas en ella por medio de establecer un obispo sobre ciertas regiones geográficas, dado que pocas personas tenían acceso a copias de los originales. Ya que no todos tenían la Escritura, pensaron necesario subordinar a aquellas iglesias sin copias a hombres preparados los cuales hubiesen tenido interacción con los apóstoles mismos o con algunos de sus seguidores más cercanos. Su intención fue elevar la autoridad de la Escritura, no crear una escritura eclesiástica modelo con una cabeza humana al frente. Por lo tanto, creo que si ellos estuviesen vivos hoy, estrían en contra del papado al igual que nosotros.

En segundo lugar, la Biblia no enseña que la iglesia debería tener un obispo supremo. En una artículo previo titulado Sobre esta roca edificaré mi iglesia, aquí en Predicadores y la Predicación, el Dr. Nathan Busenitz presentó un argumento extenso sobre una interpretación correcta de Mateo 16:18. Busenitz determina correctamente que la interpretación de la iglesia católica romana de Mateo 16:18 está equivocada por lo menos por cuatro razones:

  1. Gramaticalmente, no representan la distinción léxica entre petros (Pedro) y petra (roca).
  2. Contextualmente, ponen a Pedro como el enfoque de Mateo 16, cuando el texto claramente busca resaltar la verdad acerca de Jesús.
  3. Teológicamente, el Nuevo Testamento presenta a Cristo como la Roca, y no a Pedro.
  4. Históricamente, esta doctrina católica romana no es vista en los padres de los primeros siglos.

En ningún lugar en la Escritura se presenta a Pedro como la cabeza de la iglesia. La única piedra angular que se menciona en la Biblia es Cristo mismo (Efesios 2:20), y por lo tanto la iglesia está cimentada en la roca que es Jesús, no Pedro. Aun las palabras de Jesús a Pedro en Juan 21:17 (“Jesús le dijo: Apacienta mis ovejas”) no demuestran que Jesús elevó a Pedro a un estatus de cabeza eterna sobre la iglesia, más bien Jesús le pidió que enseñase y fuera líder en la iglesia, pero nunca que enseñase alguna otra cosa que lo que está escrito en la Biblia.

¿Cómo deberíamos responder al papado como cristianos?

Nuestra lealtad es hacia la verdad de la Escritura, no hacia la silla de un obispo.

Primeramente, debemos recordar que Jesucristo, no el papa, es la única cabeza de la iglesia. Él prometió edificar su iglesia siendo él mismo la piedra angular (Efesios 2:20). El Nuevo Testamento entero nos demuestra que solamente Jesús es el Señor sobre la iglesia, y jamás eleva a Pedro a tal estatus. El papa no es la cabeza de la iglesia porque Jesús nunca estableció tal oficio, ni tiene ninguna autoridad sobre las iglesias alrededor del mundo, ya que el modelo que vemos en el Nuevo Testamento es de iglesias liberadas por ancianos (1 Timoteo 3; Tito 2), y no por un pontífice en Roma. Incluso si se pudiese trazar una línea de sucesión entre el papa actual y Pedro, la tal no demandaría que el papa tuviese autoridad sobre el cuerpo de Cristo. Como creyentes nuestra lealtad es hacia la verdad de la Escritura, no hacia la silla de un obispo. En el momento en el que uno de estos sucesores se hubiese desviado de la verdad bíblica, nosotros no le hubiésemos seguido, pues Cristo es nuestra cabeza y Rey, no un hombre. Es por eso que como cristianos no tenemos nada que ver con la iglesia católica romana, la cual representa un sistema corrupto y anti-bíblico.

En segundo lugar, debemos tener en mente que el papa no tiene la autoridad para hablar infaliblemente. Tal doctrina no tiene fundamento bíblico. La tradición de la infalibilidad papal tiene sus bases en la tradición católica, la cual ha sido copiada y hecha autoritaria por decretos divinos de ciertos papas, creando así un círculo perfecto para defender una tradición sin un fundamento en la Escritura.

Tercero, recordemos que solamente la Biblia y Cristo tienen autoridad sobre la iglesia. Dos de las banderas principales de la Reforma fueron Sola Scriptura y Solus Christus. La primera luchó por la autoridad de la Biblia sobre cualquier tradición, mientras que la segunda atacaba la creencia herética que presentaba al papa como el representante de Cristo en la tierra. Su lucha sigue resonando hasta el día de hoy. Como creyentes debemos sujetar todo sermón, libro, documento y tradición bajo la autoridad de la Escritura; guardando lo que esté de acuerdo a ella y rechazando lo que vaya en su contra. Por lo tanto, la tradición católica no tiene lugar en la verdadera iglesia cristiana, pues no tiene fundamento bíblico y ni siquiera pueden existir juntas, ya que la una repele y contradice a la otra.

Finalmente, debemos orar por y evangelizar a los católicos. Creo que la mayoría de nosotros hemos salido del catolicismo o bien fueron nuestros padres los que salieron. Al hablar del catolicismo debemos ser duros en reconocer la falsedad del sistema, pero tal dureza doctrinal no debería endurecer nuestros corazones. Los católicos necesitan entender el verdadero evangelio, que la salvación no es por obras sino por fe, y necesitan entender que la autoridad de la Biblia es mayor a la de cualquier tradición.

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Alberto Solano, graduado con una Maestría en Divinidad (M.Div.) en The Master’s Seminary, actualmente estudia una Maestría en Teología (Th.M.) con énfasis en el Nuevo Testamento. Aparte de servir en el ministerio hispano de Grace Community Church, Alberto trabaja en el departamento de admisiones del seminario.

Tomado de aquí.

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COMO DERROTAR AL CALVINISMO (DOCTRINA SATÁNICA)

Juan Calvino

Muchos herejes han enseñado durante siglos y siguen enseñando hoy día las mentiras satánicas de la gracia, llamadas Calvinismo (en honor al más horrible de sus representantes, Juan “Lucifer” Calvino). Los padres pre-nicenos, San Agustín, Martín Lutero, Juan Knox, Jorge Whitefield, Charles HaddonSpurgeon, Jonathan Edwards, los Puritanos… y los falsos maestros modernos y de nuestros días: Charles Hodge, Louis Berkhof, Archibald Thomas Robertson , Simón J. Kistemaker, William Hendriksen, Andrew Murray, Anthony A. Hoekema, A. W. Pink, Abraham Kuyper, Benjamin B. Warfield, Martyn Lloyd Jones, F. F. Bruce, Francis AugustSchaeffer, James Oliver Buswell, John Alexander MacKay, Justo L. Gonzalez, James I. Packer, Juan S. Boonstra, LoraineBoettner, Abraham Kuyper , John Piper, John MacArthur, RC Sproul, Paul Washer, Mahanney, Tim Conway, James R. White (la lista es interminable)… todos ellos están predicando este falso evangelio.

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