Soldado de Jesucristo

Soli Deo Gloria

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“Test” para el Ateo

Si usted tiene una pared vacía y quiere poner colgando un “tratado” para predicar el evangelio a la gente que pasa por ahí, puede bajar estas imágenes, imprimirlas (tamaño carta, 8.5×11 pulgadas), emarcarlas y exhibirlas para todos.

Este “test” (examen) para el ateo se basa en el tratado de RayComfort que se llama “TheAthiest Test“.

Debe exhibir estas imágenes en el orden en que aparecen abajo porque llevan al lector lógicamente desde la existencia de Dios hasta la salvación en el Señor Jesucristo.

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 ¿Te consideras una buena persona?, haz la prueba aquí.

 Te invitamos a que puedes llenar el test en internet haciendo click aquí

 Recomendamos además que puedes ver el Video “Don Bueno”

Tomado de: Iglesia del Este.

PD: Para descargar las imágenes, da click encima de la misma y después le das click derecho y le das “Guardar como” y seleccionas el lugar de la computadora donde quieres guardarlas

 

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Confiando en Dios aunque la vida duela Jerry Bridges. (Parte 3)

Notas personales extraídas del libro 

 

-Cuando empezamos a cuestionar el amor de Dios, necesitamos recordar quiénes somos. No tenemos ningún derecho a su amor, y no merecemos ni un poquito de su bondad. Una vez escuché a un orador que decía: “Cualquier cosa a este lado del infierno es pura gracia”. No sé de nada que corte tan rápidamente la actitud desafiante de ¿por qué me sucedió esto a mí? como darnos cuenta de quiénes somos en realidad ante Dios, considerados en nosotros mismos, separados de Cristo.

 

-Cada vez que nos sintamos inclinados a dudar del amor de Dios por nosotros, debemos volvernos a la cruz, razonando de esta forma: Si Dios me amó tanto como para entregar a Jesús a la muerte cuando yo era su enemigo, puedo tener la certeza de que me ama lo suficiente como para cuidarme ahora que soy su hijo. Habiéndome amado hasta el punto máximo de la cruz, no puede dejar de amarme en mis momentos de adversidad. Después de dar ese invaluable regalo, su Hijo, seguramente también dará todo lo que sea consistente con su gloria y mi bien.

 

-Si vamos a confiar en Dios en la adversidad, tenemos que usar nuestras mentes en esos momentos para razonar sobre las grandes verdades de su soberanía, sabiduría y amor como se nos revelan en las Escrituras. No podemos permitir que nuestras emociones dominen nuestras mentes. Mas bien debemos, buscar que la verdad de Dios las gobierne. Nuestras emociones deben convertirse en subalternos de la verdad.

 

-Usted y yo, como David, debemos luchar con nuestros pensamientos. Con la ayuda de Dios nosotros también llegaremos al punto, aun en medio de las adversidades, en que podremos decir: “Confío en tu inagotable amor”.

 

-Si tengo dificultad en aceptarme como Dios me hizo, entonces, tengo una controversia con El.

 

-El Dios eterno que es infinito en su sabiduría y perfecto en su amor, personalmente nos hizo a usted y a mí. Le dio el cuerpo, las habilidades mentales y la personalidad básica que tiene porque así es como quería que usted fuera. Y quería que sucediera exactamente así, porque lo ama y desea glorificarse por medio de usted.

 

-Este es el fundamento del creyente para aceptarse a sí mismo. Usted y yo somos quienes somos porque Dios soberana y directamente nos creó así. La autoaceptación es, esencialmente, confiar en Dios por lo que soy, con las incapacidades, deficiencias físicas y demás.

 

-Todos recibimos de Dios cada habilidad, entrenamiento, riquezas, posición, rango o influencia para usarla para su gloria. Ya sea una habilidad o un impedimento, aprendamos a recibirlo de Dios, dándole gracias y tratando de usarlo para su gloria.

 

-Dios no sólo nos creó como quería que fuéramos, sino que también determina soberanamente cuánto tiempo viviremos. Esta es una verdad maravillosa. Igual que los de David, nuestros tiempos están en sus manos. Como dice un himno: “Hasta que Él lo ordene, yo no puedo morir”.

 

-Podemos estar seguros de que un hermoso carácter cristiano no se desarrollará en nuestras vidas sin la adversidad. Pensemos en esas virtudes que Pablo denomina el fruto del Espíritu en Gálatas 5:22-23. Las primeras cuatro virtudes que él enumera: Amor, gozo, paz y paciencia, sólo pueden desarrollarse en medio de la adversidad.

– La muerte de Cristo en la cruz con su intensa agonía física, y extremado sufrimiento espiritual de soportar la ira de Dios por nuestros pecados, fue la mayor calamidad que alguna vez haya caído sobre ser humano. Pero Jesús pudo ver, más allá del sufrimiento, la alegría que estaba ante El y, como dice el autor de Hebreos, debemos fijar nuestros ojos en El y seguir su ejemplo, mirando más allá de nuestra adversidad para ver lo que Dios hace en nuestras vidas, y regocijarnos en la seguridad de que El hace su labor en nosotros para nuestro propio crecimiento.

 

-El puritano Daniel Dyke dijo: “Entonces la Palabra es la bodega de toda enseñanza. No busquéis una nueva doctrina para enseñaros por medio de la aflicción, la cual no está en la Escritura. Porque, en verdad, aquí yace nuestra enseñanza por medio de la prueba, que se  adapta y nos prepara para la Palabra, rompiendo y dividiendo la obstinación de nuestros corazones, haciéndolos flexibles y capaces de la impresión de ellas”.

 

-No importa si usted tiene muchas debilidades o fortalezas. Puede ser el más competente en su campo, pero puede estar seguro de que si Dios va a usarle, hará que sienta dependencia total de Él.

 

– No hay duda que la adversidad es difícil, y generalmente nos toma por sorpresa y parece golpearnos donde somos más vulnerables. Con frecuencia nos parece completamente sin sentido e irracional, pero para Dios nada lo es. El tiene un propósito en todo dolor que trae o que permite en nuestras vidas. Podemos estar seguros de que en alguna forma es para nuestro beneficio y su gloria.

 

– Ahora estoy reconociendo que confiar en Dios, es primero que todo un asunto de la voluntad y que no depende de mis sentimientos. Decido reposar en Dios, y finalmente mis sentimientos siguen.

 

– He dicho que confiar en Dios es ante todo un acto de la voluntad, pero permítanme modificar esta afirmación para decir que, primero que todo, es una cuestión de conocimiento. Debemos saber que Dios es soberano, sabio y amoroso, en todos los sentidos que hemos visto en capítulos anteriores que estos términos tienen. Pero, habiendo sido expuestos al conocimiento de la verdad, debemos escoger entre creer la verdad sobre Dios, la cual nos ha sido revelada, o dejarnos llevar por nuestros sentimientos. Si vamos a confiar en Dios, debemos decidirnos a creer su verdad. Debemos decir: “Confiaré en ti, aunque no siento deseos de hacerlo”.

 

En las próximas semanas estaré publicando nuevas notas que tomé de este libro que desde ya estoy recomendando. Ya puedes leer la Primera Parte y Segunda Parte de las notas que tomé. Si te han sido de bendición estas notas compártelas con tus amistades.

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Consejos a Un Joven Para Cortejar Una Joven

noviazgo cristiano

 

Cuando miro hacia atrás más de veinticinco años de matrimonio, estoy agradecido por las innumerables bendiciones de estar con una mujer a quien amo y que me ama con tanta fidelidad. A través de muchos altibajos, hemos crecido juntos mientras hemos perseverado a través de las luchas de la vida. Como resultado, he desarrollado unas pocas convicciones y creencias acerca de cómo un joven puede y debe encontrar a su esposa y embarcarse en su viaje con ella. Para todos mis tantos amigos de los 20, sinceramente, creo que cada joven que está verdaderamente interesado en entrar en un pacto de matrimonio con una joven debe abrazar las siguientes siete piezas críticas del consejo. Ignórelas bajo el riesgo de quedar excluidos de la bendición. Abrácelas y usted puede contar con una profundidad de relación que no experimentaría en otra parte.

1. ESFUÉRZATE EN CONVERTIRTE EN UN BUEN OYENTE.

Desvía tu mente de usted mismo y cultive un corazón de entendimiento. Aprende a leerla. Estúdiala. Conózcala. Escuche con mucha atención, no sólo a las palabras dichas, sino su significado y motivo. Disponte verdaderamente a escuchar para entender a la joven que estás buscando – sus dolores, sus miedos, sus opiniones, sus sugerencias y perspectivas. Olvídate de los ‘selfies.’ Toma la práctica de olvidarte de ti mismo y llega a conocerla como un ser humano mujer que está hecha a imagen de Dios. Acabar con el sarcasmo y la auto-promoción. Elimina los debates competitivos o preguntas manipuladoras. Las actualizaciones de estado son rápidas y poco profundas. Los mensajes de texto en la pantalla está muy bien para información, pero hablar en persona lleva a la transformación y la intimidad real. Tómate el tiempo para profundizar en su mundo. Hay una gran cantidad de sabiduría para aprender y la vida por experimentar, pero hay que aprender a escuchar de verdad, entender y empatía.

2. PROTEGE A LA CHICA COMO SI FUERA SER TU FUTURA ESPOSA.

Muéstrale respeto como co-heredera del don de la vida. Evítale cualquier daño. Protégela de mentiras. Proteja su corazón con la verdad. Rara vez es posible para protegerse a sí mismo y protegerla del peligro al mismo tiempo. Sé un humilde servidor dispuesto a dar su vida por ella. Estar dispuesto a experimentar el rechazo, incluso a medida que buscas su corazón. Guíala a no caer en la tentación, pero protegerla de los daños y el engaño de la mentira. Trabaja muy duro para cuidar de sus necesidades. Proveer y proteger van de la mano.  Planifiquen sus citas, pero sea flexible. Pague la cena. No pierda su tiempo con juegos inmaduros o farsas tontas. No la engañe con indirectas sutiles o señales confusas. Ella es una creación de Dios. Una Hermosa portadora de imagen. Una hija del Rey. Un regalo del Padre. Por lo tanto, cuide de ella como una hermana, no porque ella sea indefensa o incapaz, sino para demostrarle que ella es valiosa y digna de respeto.

3. MANTÉN TUS MANOS LEJOS DE SU CUERPO.

Si ella es su futura esposa, o de alguien más, su cuerpo no es para su tacto y su tacto no está listo para su cuerpo. “No remuevas o despiertes el amor, hasta su tiempo.” El contacto íntimo es algo hermoso, pero un pacto de compromiso debe venir antes de la consumación apasionada. Hasta ese momento sagrado de promesa desinteresada y permanente, no contamines el futuro lecho conyugal, poniendo las manos prematuramente en donde no pertenecen. Su cuerpo, vestido o desvestido, no es tuyo para acariciarlo, y fuera del vínculo del matrimonio, comienza algo que no te autoriza terminar. Por otra parte, hay una línea fina entre caricias juguetonas y la explotación abusiva. Si no estás listo para el compromiso de toda una vida, entonces no estás listo para la progresión natural de la atracción sexual que está diseñada para ser completada en amor. Así que, por el bien del honor de ella y su reputación, mantén tus manos lejos de su cuerpo.

4. PROTEGE TUS OJOS CONTRA TODA FORMA DE DESNUDEZ.

No hay nada prometedor sobre la pornografía. Su final está vacío. Su raíz es maldad. Su agenda es adictiva. El usuario se convierte en el utilizado. La persona está perdida en la industria ya que el deseo y el impulso dan paso a la muerte y la desesperación. Por lo tanto, proteja sus ojos. No tenga doble cara. Filtre el ancho de banda. Bloquee los pop-ups. Obstruya la puerta. Construya un muro de protección entre las hormonas y las mujeres a medio vestir. La belleza de su figura no fue creada para ser grabada o explotada, por usted, por el explotador o la industria de la publicidad. No hay nada bonito en una muchacha sensual. No hay nada duradero en la lujuria. No hay nada vivificante en una vida libertina. Por el contrario, el mayor placer sexual se encuentra cuando usted y su esposa están dispuestos a desnudar su piel y su alma – su carne y sus miedos – en la seguridad de una unión exclusiva y permanente de pacto. Cualquier otra cosa conduce a sueños destrozados, recuerdos vergonzosos y vidas de abusos. No permita que los lentes de sus pupilas permitan la entrada a la promiscuidad pervertida, y no tenga un acercamiento estrecho e íntimo con una mujer joven que es tan débil de carácter y pureza moral que ella está dispuesta a desnudar su cuerpo para su placer ilícito temporal.

5. HUYE DE LA CULTURA PROMISCUA

No existe tal cosa como “amigos con beneficios.” No son verdaderos amigos, y no hay beneficios allí. La relación promiscua es degradante para las mujeres, devalúa y destruye su dignidad. El sexo casual es para los cobardes que no poseen el carácter de un compromiso real y sólido. Independientemente de lo que los participantes pueden decir, en realidad, los dormitorios, las fraternidades de encuentros promiscuos y las casas de “citas” son precursores de la industria del porno y no son diferentes en su intención y severidad, solamente por el grado y la gravedad. ¡Escuche joven varón! No seas un jugador cómplice en el juego promiscuo. Porque es nada menos que un campo de entrenamiento y campo de práctica que está preparando la próxima generación de perpetradores y de víctimas. Si decide jugar, entonces prepárese para pagar. No hay tal cosa como el sexo libre. O se compra con consecuencias devastadoras o con un pacto de amor. Este último es una oferta mucho mejor y es infinitamente más satisfactoria.

6. CONVIÉRTETE EN ALGUIEN PROPENSO A CASARSE AL ASUMIR RESPONSABILIDAD.

No esperes hasta que estés casado para convertirte en alguien con intención de matrimonio. Vive cada día como si estuvieses pensando en casarte. Toma en serio el matrimonio al considerar el cortejo formalmente. Busca a una mujer joven que sea para siempre, o no busques nada. Esfuérzate por ganar dinero honesto. Vive en un presupuesto. Mantente fuera de deudas. Ahorra para un anillo. Sea un dador, no un tomador. Sueña con dirección, no con engaño. Domina tu arte estando siempre dispuesto a aprender. “Ninguno tenga en poco tu juventud, sino sé ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza.” Escucha el consejo sabio respecto al comportamiento que hay que cambiar, incluso si parece pequeño e insignificante. Lidia con el trauma pasado. Sana las heridas del pasado. Aprende de los fracasos del pasado. Evita transmitir la culpa. Niégate a ser pasivo. Escucha a su corazón, pero no seas guiado por él. Aprópiate de todo error, acepta las consecuencias de todas sus malas decisiones, confiesa y arrepiéntete de todo pecado conocido. En definitiva, se responsable, no lo rechaces.

7. SE PACIENTE, PERO NO TEMEROSO.

No te apresures en una relación, y no apresures la relación tampoco. Cultiva su amistad como un jardinero. El crecimiento de una amistad es más como plantar una semilla que trasplantar un árbol. Las relaciones sanas requieren el alimento en el tiempo y una atención constante a las cosas pequeñas. Y no sólo la alimentación sino también ejercitar. Al igual que la condición física, las relaciones requieren una medida de autocontrol y disciplina. Más como una maratón que una carrera de velocidad. Pero, después de mucha paciencia y perseverancia, en algún momento, el tiempo será el adecuado para seguir adelante. Cuando llegue ese momento, no dejes que el miedo te guie. Si está controlado por el miedo de entenderlo, entonces usted va a ser controlado por el miedo a vivirlo. No tenga miedo de cometer un error o echar a perder el plan de Dios. ¿Quién crees que eres? No hay tal cosa como el alma gemela perfecta, así que deje de esperar a que las “estrellas se alineen” y empieza a hacer del matrimonio una prioridad más temprano que tarde. Hay miles de mujeres jóvenes con los que podrías experimentar una amistad espiritual satisfactoria en el viaje a la nueva creación. La vida en esta tierra es realmente muy corta. No hay matrimonio más allá de la tumba. Así que se paciente, pero no pases demasiado tiempo tratando de conocer a tu futura pareja. Tendrás el resto de tu vida en este esfuerzo. “Nunca sabemos con quién nos casamos; sólo pensamos que sí.” No pierdas tiempo buscando a la chica perfecta, o tratando de convertirte en el hombre perfecto. Ninguno de los dos va a ser la misma persona después de que hagan sus votos de todos modos. En cambio, prepárate para amar y cuidar a la extraña con la que te casarás. El camino espiritual que llevarán juntos te va a cambiar más de lo que puedas imaginar. Así que no dejes que tu corazón sea superado por el miedo o abrumado por la duda. En su lugar, toma ánimo, confía en Dios y adelante!

Animando y orando por ti,

John Harris

 

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¿Es la celebración de la Navidad un ritual pagano?

Feliz navidad

Por R.C. Sproul

 

Esa pregunta surge cada año en la época de Navidad. En primer lugar, no hay un mandato bíblico directo de celebrar el nacimiento de Jesús el 25 de diciembre. No hay nada en la Biblia que indique siquiera que Jesús nació un 25 de diciembre. En los relatos del Nuevo Testamento hay muchos indicios de que no sucedió durante esa época del año. Sencillamente sucede que, en el Imperio Romano, había una fiesta pagana conectada con las religiones de misterio; los paganos celebraban su fiesta el 25 de diciembre. Los cristianos no querían participar en eso y, por lo tanto, dijeron: “Mientras todos los demás celebran esa fiesta pagana, nosotros vamos a tener nuestra propia celebración.

 

Vamos a celebrar lo más importante para nuestra vida, la encarnación de Dios,el nacimiento de Jesucristo. Así que esta será una época de festividades alegres,de celebración y adoración de nuestro Dios y Rey.”

 

No puedo concebir algo más placentero para Cristo que el hecho de que la iglesia celebre su nacimiento cada ano. Tengan en mente que el principio de las fiestas y celebraciones anuales tiene profundas raíces en la antigua tradición judía. En el Antiguo Testamento, por ejemplo, hubo ocasiones en que Dios le ordenó enfáticamente al pueblo que recordara ciertos sucesos mediante celebraciones anuales. Si bien el Nuevo Testamento no nos exige celebrar la Navidad cada ano, no veo nada malo en que la iglesia viva esta alegre época de celebración de la Encarnación, el punto divisorio de toda la historia humana.

Desde el comienzo se proponía honrar el nacimiento de nuestro Rey,no a Mitras ni a ninguno de los cultos de las religiones de misterio.

A propósito, la Pascua de Resurrección puede rastrearse hasta Istar en el mundo antiguo. Sin embargo, creo que el hecho de que la iglesia cristiana se reúna para celebrar la resurrección de Jesús es algo que difícilmente provocaría la ira de Dios. Me gustaría que tuviéramos más festividades anuales. La iglesia católica romana, por ejemplo, celebra anualmente con gran alegría la Fiesta de la Ascensión. Algunos grupos protestantes lo hacen, pero la mayoría no.

 

Me gustaría que celebráramos ese gran evento de la vida de Crista en que fue levantado hasta el cielo para ser coronado como Rey de reyes y Señor de señores. Celebramos su nacimiento; celebramos su muerte y resurrección. Me gustaría que también celebráramos su coronación.

 

Tomado del Libro “¡Qué buena pregunta¡” de R. C. Sproul p. 255 -256

 

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Dios En Un Pesebre | John MacArthur

John MacArthur

Por John MacArthur

Muchas personas gustosamente celebran el nacimiento de Cristo en Navidad, sólo para ignorarlo, evitarlo, y rechazarlo el resto del año. No les importa celebrar el nacimiento de un bebé, pero que no quieren oír hablar del Señor de señores. Cantan de Su nacimiento, pero descaradamente rechazan Su autoridad. Ellos lo adoran como a un bebé, pero no le rendirán homenaje a Él como el Dios-hombre. Pueden tolerar las trampas de la Navidad –un pesebre, los pastores, los magos, y José y María, pero no pueden soportar la llegada del Dios encarnado. En consecuencia, el mundo ignora el núcleo de toda la verdad de la Navidad. Y en vez de honrar a Jesús en Navidad, en realidad están burlándose de Él.

El enemigo debe amar la celebración de la Navidad en el mundo. Él debe deleitarse con el pecado flagrante y la blasfemia y el rechazo de Cristo, todo por personas que suponen que están celebrando Su nacimiento! Él debe gloriarse en la forma en que la inocula contra la verdad de Cristo, mediante la conmemoración de su nacimiento con un servicio de labios mientras se ignora el punto de todo esto, de que Jesús es Dios todopoderoso.

La Encarnación

La Navidad no es sobre la infancia del Salvador; se trata de Su deidad. El humilde nacimiento de Jesucristo nunca fue pensado para ser una fachada para ocultar la realidad de que Dios estaba naciendo en el mundo. Pero la versión del mundo moderno de la Navidad hace precisamente eso. Y en consecuencia, para la mayor parte de la humanidad, la Navidad no tiene sentido legítimo en absoluto.

No creo que nadie pueda imaginar lo que significa para Dios nacer en un pesebre. ¿Cómo se explica que el Todopoderoso se incline en convertirse en un diminuto bebé? Era, por supuesto, la mayor condescendencia que el mundo haya conocido o lo conocerá jamás. Nuestras mentes no pueden comenzar a entender lo que estaba involucrado en Dios haciéndose hombre. Nunca vamos a entender por qué El quien era infinitamente rico se convertiría pobre, asumiendo una naturaleza humana, y entrando en un mundo que Él sabía que iba a rechazarlo y matarlo.

Tampoco puede alguien explicar cómo Dios podría convertirse en un bebé. Sin embargo, lo hizo. Sin renunciar a su naturaleza divina o disminuir Su deidad en ningún sentido, Él nació en nuestro mundo como un pequeño bebé.

La gente a menudo me pregunta si creo que Jesús lloró, o si necesitaba el cuidado y la alimentación normal que le darían a cualquier otro bebé. Por supuesto que sí. Él era totalmente humano, con todas las necesidades y emociones que son comunes a todos los seres humanos.

Sin embargo, Él también era completamente Dios: todo sabio y todopoderoso. ¿Cómo pueden ambas cosas ser verdad? No lo sé. Pero la Biblia enseña claramente que esto es así. En cierto sentido, Jesús suspendió voluntariamente la plena aplicación de sus atributos divinos. No dejó de ser Dios, pero Él voluntariamente entregó el uso independiente de los privilegios y poderes que eran suyos, como Dios (Filipenses 2:5-8). Eligió subyugar a Su voluntad a la voluntad de su Padre (Juan 5:30; 6:38). A través de todo eso Él permaneció completamente Dios.

Humanidad y Divinidad

Durante casi dos mil años, el debate se ha desatado sobre quién es realmente Jesús. Las sectas y escépticos ofrecen varias explicaciones. Dicen que es uno de los muchos dioses, un ser creado, un alto ángel, un buen maestro, un profeta, y así sucesivamente. El hilo conductor de todas estas teorías es que hacen a Jesús menos que Dios.

Pero deje que la Biblia hable por sí misma. El evangelio de Juan comienza con una declaración clara de que Jesús es Dios: “En el principio existía el Verbo, y el Verbo estaba[c] con Dios, y el Verbo era Dios. El estaba en el principio con Dios. Todas las cosas fueron hechas por medio de El, y sin El nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.” (Juan 1:1-3). ¿Quién es el “Verbo” del que se habla en estos versículos? El versículo 14 elimina cualquier duda: “Y el Verbo se hizo carne, y habitó entre nosotros, y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad.”

La evidencia bíblica es abrumadora de que este niño en el pesebre era la encarnación de Dios. Por un lado, Él era omnisciente. Juan 2:24-25 dice que, “Pero Jesús, por su parte. . . . . no se confiaba a ellos, porque conocía a todos, y no tenía necesidad de que nadie le diera testimonio del hombre, pues El sabía lo que había en el hombre.” Natanael se sorprendió al descubrir que Jesús sabía todo acerca de él antes de que se conocieran. Esto fue suficiente para convencerlo de que Jesús era el Mesías (Juan 1: 48-50). Juan 4 describe el encuentro de Jesús con la mujer samaritana en el pozo de Jacob. Él sabía todo de ella (Juan 4: 17-19, 29).

Él también hizo las obras de Dios, diciendo: “Creedme que yo soy en el Padre, y el Padre en mí; de otra manera, creedme por las mismas obras” (Juan 14:11). Las obras de Jesús son una prueba convincente de que Él es Dios. Él comenzó su ministerio milagroso con un acto simple -Él creó vino en una boda en Caná (Juan 2:1-11). Sólo Dios puede crear. Además, Él sanó a las personas que estaban enfermos desahuciados. Dio vista a un ciego. Abrió los oídos que nunca habían podido escuchar. Restauró extremidades atrofiadas. Él creó suficiente pescado y pan para alimentar a miles de personas. Él resucitó a los muertos simplemente ordenándolo.

Mientras que la gloria del Señor estaba cubierta por Su forma humana, Su poder fue demostrado durante todo Su ministerio, teniendo abundante testimonio de Su divinidad. Y, sin embargo, al mundo se le sigue dificultando negar la verdadera naturaleza de Cristo. Prefieren quedarse con el bebé confinado en el pesebre de todos los tiempos. Pero como veremos la próxima ocasión, la verdadera naturaleza de Jesús no puede ser ignorada, suprimida, ni ocultada.

(Adaptado de The Miracle of Christmas .)


Disponible en línea en: http://www.gty.org/resources/Blog/B141215
COPYRIGHT © 2014 Gracia a Vosotros

 

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Predicando la Ira de Dios

Steve Lawson

Por Steven Lawson

El ginebrino Reformador Juan Calvino dijo: “La predicación es la exposición pública de las Escrituras por el hombre enviado de Dios, en la que Dios mismo está presente en juicio y en gracia.” Ministerio Fiel del púlpito requiere una declaración de juicio y gracia. La Palabra de Dios es una espada aguda de dos filos, que suaviza y endurece, consuela y aflige, salva y reprende.

La predicación de la ira divina sirve como el telón de fondo de terciopelo negro que hace que el diamante de la misericordia de Dios brille más que diez mil soles. Es sobre la tela oscura de la ira divina que el esplendor de su gracia salvadora irradia más plenamente. Predicar la ira de Dios presenta más brillantemente Su bondadosa misericordia hacia los pecadores.

Al igual que los trompetistas del muro de un castillo advirtiendo del desastre que se avecina, los predicadores deben proclamar todo el consejo de Dios. Los que ocupan los púlpitos deben predicar todo el cuerpo de la verdad en las Escrituras, que incluye tanto la ira y el amor soberano supremo. Ellos no pueden escoger y elegir lo que quieren predicar. Abordar a la ira de Dios nunca es opcional para un fiel predicador es un mandato divino.

Trágicamente, la predicación que se ocupa del inminente juicio de Dios está ausente de muchos púlpitos contemporáneos. Los predicadores se han vuelto apologéticos en cuanto a la ira de Dios, si no del todo silenciosos. Con el fin de magnificar el amor de Dios, muchos sostienen, el predicador debe restar importancia a Su ira. Pero omitir la ira de Dios es ocultar su amor asombroso. Por extraño que parezca, es despiadado retener la declaración de la venganza divina.

¿Por qué predicar la ira divina es tan necesaria? En primer lugar, el carácter santo de Dios lo exige. Una parte esencial de la perfección moral de Dios es su odio al pecado. AW Pink afirma, “La ira de Dios es la santidad de Dios actuando contra el pecado.” Dios es “fuego consumidor” (Heb. 12:29) que “airado cada día” (Salmo 7:11) con los impíos. Dios “aborrece la maldad” (45:7) y se enoja hacia todo lo que es contrario a Su carácter perfecto. Él, por lo tanto, “destruirá” (5:6) a los pecadores en el Día del Juicio.

Todo predicador debe declarar la ira de Dios o marginar a Su santidad, amor y justicia. Porque Dios es santo, Él está separado de todo pecado y totalmente opuesto a todo pecador. Debido a que Dios es amor, Él se deleita en la pureza y debe, por necesidad, odiar todo lo que no es santo. Debido a que Dios es justo, Él debe castigar el pecado que viola Su santidad.

En segundo lugar, el ministerio de los profetas lo exige. Los profetas de la antigüedad con frecuencia proclamaron que sus oyentes, a causa de su maldad continua, fueron atesorando para sí la ira de Dios (Jer.4:4). En el Antiguo Testamento, más de veinte palabras se utilizan para describir la ira de Dios, y estas palabras se utilizan en sus diversas formas de un total de 580 veces. Una y otra vez, los profetas hablaron con imágenes vivas para describir la ira de Dios desatada sobre la maldad. El último de los profetas, Juan el Bautista, habló de “la ira venidera” (Mateo 3:7). Desde Moisés hasta el precursor de Cristo, había una tensión continua de advertencia a los impenitentes de la furia divina que le esperaba.

En tercer lugar, la predicación de Cristo lo exige. Irónicamente, Jesús tenía más que decir acerca de la ira divina que nadie en la Biblia. Nuestro Señor habló acerca de la ira de Dios más de lo que Él habló del amor de Dios. Jesús advirtió acerca de “infierno de fuego” (Mateo 5:22) y “destrucción” eterna (7:13) donde hay “lloro y crujir de dientes” (8:12). En pocas palabras, Jesús era un predicador del fuego del infierno y la condenación. Los hombres en los púlpitos harían bien en seguir el ejemplo de Cristo en su predicación.

En cuarto lugar, la gloria de la cruz lo exige. Cristo sufrió la ira de Dios por todos los que lo invocan. Si no hay ira divina, no hay necesidad de la cruz, y mucho menos para la salvación de las almas perdidas. ¿De que tendrían que ser salvados los pecadores? Sólo cuando reconocemos la realidad de la ira de Dios contra los que merecen el juicio que nos encontramos con la cruz de ser una noticia tan gloriosa. Demasiados pulpitos hoy se jactan de tener un ministerio centrado en la cruz, pero rara vez, o nunca, predican la ira divina. Esta es una violación de la propia cruz.

En quinto lugar, la enseñanza de los Apóstoles lo exige. Aquellos directamente encargados por Cristo tenían el mandato de proclamar todo lo que Él había mandado (Mateo 28:20). Para ello es necesario proclamar la justa indignación de Dios hacia los pecadores. El apóstol Pablo advierte a los no creyentes de la “Dios expresa su ira” (Rom. 3:5) y declara que sólo Jesús puede “librarnos de la ira venidera” (1 Tes. 1:10). Pedro escribe sobre “el día del juicio y de la destrucción de los impíos” (2 Ped. 3:7). Judas aborda el “castigo del fuego eterno” (Judas 7). Juan describe “la ira del Cordero” (Apocalipsis 6:16). Es evidente que los escritores del Nuevo Testamento reconocieron la necesidad de predicar la ira de Dios.

Los predicadores no deben retroceder ante la proclamación de la justa ira de Dios hacia los pecadores merecedores del infierno. Dios ha establecido un día en el cual juzgará al mundo con justicia (Hechos 17:31). Ese día se avecina en el horizonte. Al igual que los profetas y apóstoles, y hasta el mismo Cristo, también nosotros debemos advertir a los incrédulos de este próximo día terrible y obligarlos a huir a Cristo, el único que es poderoso para salvar.

 

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La teología de la prosperidad es el anti-evangelio

dinero

Por Justin Burkholder

En América Latina no es sorprendente ver iglesias grandemente afectadas por la teología de la prosperidad. Yo sirvo en el país de Guatemala y no pasa una semana sin que tenga que explicar de una forma u otra la falsedad del evangelio de la prosperidad. La conversación usualmente es similar: explico que el plan más grande de Dios para nuestra vida no es la prosperidad ni la sanidad aquí en esta tierra, y que creer así es causa de una pobre hermenéutica usualmente usada por falsos maestros para engrandecer sus propias riquezas. Sin embargo, hay otra parte de esta falsa teología que considero aún más peligrosa, y ese es el uso de la palabra “evangelio” en referencia a la enseñanza de prosperidad. Prefiero usar la frase “teología” de la prosperidad porque el sistema que abarca la teología de la prosperidad en realidad es el anti-evangelio.

La teología de la prosperidad se enfoca principalmente en el hombre, no Dios. En este sistema, Dios simplemente es el que concede deseos. Si alguien se porta bien, sus acciones moverán la mano de Dios a responder en bendición. Por otro lado, si alguien se porta mal, Dios no dará su bendición y hasta a veces dará sufrimiento o más pobreza hasta que aprendan a tener más fe. En este sistema, todo depende del hombre. El hombre es responsable por vivir su vida de una manera que le agrade a Dios para que pueda recibir todo lo que su corazón anhela.

Hay múltiples problemas con pensar así, el más peligroso siendo el énfasis sobre las obras del hombre para ganar el favor de Dios. Esta falsa teología enseña que el hombre recibe lo que sus obras merecen y asume que las obras pueden ser suficientemente buenas para ganar la bendición de Dios. Sin embargo, este sistema está totalmente fuera de lo que dice la Biblia. La palabra “evangelio” en su origen griego significa “buenas noticias”. Si todo dependiera de las obras del hombre, y si el hombre es pecaminoso (Ro 3:10), entonces la teología de la prosperidad sería malas noticias, no buenas. Si el favor de Dios dependiera de mis obras, jamás lograría ganarlo.

Para entender esto mejor, hay que entender dos grandes errores de la teología de la prosperidad:

1. La teología de la prosperidad asume que el hombre puede ser lo suficiente bueno para ganar el favor de Dios.

La teología de la prosperidad ignora las doctrinas más fundamentales de la Biblia, una de ellas siendo la depravación total del hombre. Esta es una doctrina que hasta los calvinistas y arminianos comparten (ciertamente lo interpretan diferentemente, pero ambos reconocen la realidad y gravedad del pecado). Sin embargo, la teología de la prosperidad cae fuera de los parámetros de la ortodoxia bíblica porque no reconoce que el pecado ha afectado todas las facultades del hombre.

La Palabra de Dios nos explica en muchos lugares la profundidad del efecto del pecado sobre nosotros. Romanos 3 es solo uno de varios pasajes que habla acerca de la naturaleza del hombre:

…como está escrito: No hay justo, ni aun uno; no hay quien entienda, no hay quien busque a Dios; todos se han desviado, a una se hicieron inútiles no hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno. Sepulcro abierto es su garganta, engañan de continuo con su lengua, veneno de serpientes hay bajo sus labios; llena esta su boca de maldición y amargura; sus pies son veloces para derramar sangre; destrucción y miseria hay en sus caminos, y la senda de paz no han conocido. No hay temor de Dios delante de sus ojos.

La naturaleza del hombre es tal que no tiene la capacidad de ganar el favor de Dios con sus propias obras.

Pero aún más, la Biblia nos explica que jamás hemos recibido totalmente lo que nuestras obras merecen (Salmo 103:10). Si la manera que Dios se relaciona con sus criaturas dependiera de las obras del hombre, Él ya nos hubiera destruido hace siglos. Nuestras obras merecen muerte, pero Dios responde con gracia aún hacia los que no le conocen, dándoles oportunidad para vivir en esta tierra sin ser destruidos por Su ira por causa su pecado. Esta teología de la prosperidad es anti-evangelio porque no quiere reconocer cuán quebrantado y alejado de Dios está el hombre, y cuán dependiente el hombre es de la gracia de Dios —doctrinas fundamentales al evangelio—.

De hecho, nosotros sabemos que Dios hizo lo 100% contrario a lo que propone esta teología de la prosperidad. Dios nos salvó, o para usar la misma terminología, nos hizo prósperos en Cristo, por gracia y no por obras. Dios nos dio no lo que nuestras obras merecían, sino lo que las obras de Cristo merecían. ¡Ese es el evangelio! ¡Eso es buenas noticias!

2. La teología de la prosperidad roba la gloria de Dios.

Si Dios hubiera diseñado un sistema que dependiera de las obras del hombre, el hombre terminaría siendo el merecedor de gloria. Pero el sistema que Dios diseñó no es algo que el hombre aprovecha para impresionar a Dios, es un sistema que el hombre arruinó con su pecado. Sin embargo, Dios respondió con gracia y fidelidad a Su pacto al rescatar al hombre.

Si enseñamos que las obras del hombre motivan la bendición de Dios, estamos secuestrando la gloria de Dios para exaltarnos a nosotros mismos. Claro que Dios bendice —somos más que vencedores por aquel que nos amó— pero eso no es así por causa de nuestros logros, sino solamente por la gracia de Dios. Y como resultado, la gloria es solo para Dios. El hombre es un caso perdido si no fuera por su Dios rescatador. Al examinar mi propia vida jamás me puedo quedar impresionado con mí mismo. Dios me ha rescatado a pesar de mí mismo, y eso le da gloria a Él, no a mí. El evangelio son las buenas noticias que glorifican a Dios, no al hombre.

La teología de la prosperidad exalta al hombre. Pone a hombres ricos, bien vestidos, de influencia, que tienen grandes casas, y grandes carros como ejemplos de una vida cristiana. El hombre termina siendo glorificado. Y lo más triste es que Dios no tolera la competencia. Tal como lo dice Romanos 1, puede que Dios deje que el hombre persiga esta falsa teología, pero eventualmente se encontrará cara a cara con el Dios justo y soberano, quien verdaderamente merece toda la gloria y la honra.

Hay mucho que decir en cuanto a la prosperidad. Sin embargo, no dejemos a un lado el sistema que esta teología promueve cuyo enfoque es totalmente anti-evangelio. Dios en Su gracia rescató al hombre, no por sus obras, no por su buena empresa, no por su trabajo, no por su visión de vida, no por lo que ha declarado, sino porque a pesar de todas esas cosas, Dios nos ama. Y cuando eso sucede no hay nada más que decir que ¡Soli Deo Gloria! Ese mensaje es el que radicalmente cambia vidas, ese mensaje es el poder de Dios para la salvación. Ese mensaje es evangelio.

– Justin Burkholder y su esposa sirven como misioneros en Guatemala con TEAM (The Evangelical Alliance Mission). Actualmente, ellos son parte de un equipo plantando una iglesia en la capital de Guatemala. Tienen una hija. Puedes seguirlo en Twitter o visitar su blog.

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Falsos maestros: Joseph Smith

Joseph Smith

Por Tim Challies

Joseph Smith

Joseph Smith nació el 23 de diciembre 1805 en Sharon, Vermont. Cuando era un niño su familia se trasladó a Palmyra, en el oeste de Nueva York, donde había mucho avivamiento y fervor religioso debido al Segundo Gran Despertar. El entusiasmo salvaje y las muchas denominaciones presentes confundieron a Smith, y él no sabía qué creer y cómo adorar a Dios. Como escribe en La Perla de Gran Precio: “En el transcurso del tiempo llegué a inclinarme un tanto a la secta metodista, y sentí cierto deseo de unirme a ella, pero era tanta la confusión y la lucha entre las diferentes denominaciones, que era imposible que una persona tan joven como yo, y sin ninguna experiencia con los hombres y las cosas, llegase a una determinación precisa sobre quién tenía razón y quién estaba equivocado”.

En 1820, en este tiempo de confusión, Smith leyó Santiago 1:5, que instruye a aquellos que carecen de sabiduría a pedírsela a Dios. De inmediato se retiró a una zona boscosa cerca de su casa para orar por sabiduría y fue en este punto que él recuerda haber tenido una visión de un pilar de luz que descendía del cielo y a Dios el Padre y su Hijo Jesús de pie encima de él en el aire. Smith les preguntó cuál de las denominaciones o sectas tenían razón y a cuál debía unirse. Se le dijo que todas las denominaciones eran malvadas y corruptas.

Fue en el momento de esta experiencia que Smith se convenció de que había sido llamado como profeta de Dios. El 21 de septiembre de 1823, mientras oraba en su cuarto, recibió una visitación angelical. Este ángel, llamado Moroni, le dijo que él había sido elegido por Dios para una gran obra. Él le dijo a Smith sobre un libro escrito sobre planchas de oro que había sido enterrado junto al Urim y el Tumim del Antiguo Testamento. Smith encontró inmediatamente este libro, y, mediante el Urim y Tumin, lo tradujo y publicó en 1830 como El Libro de Mormón. Este fue el mismo año en que se organizó formalmente la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.

Smith se convirtió en una figura importante y comenzó a acumular seguidores. A medida que el movimiento creció, emigró al oeste, en gran parte debido a que su enseñanza no era bienvenida en muchos lugares y a menudo fue opuesta con amenazas de violencia. Smith se mudó primero a Ohio, luego a Missouri y luego a Illinois. A medida que el movimiento crecía, requirió más y más revelaciones, y Smith las recibió a medida surgió la necesidad. Estas revelaciones continuaron hasta su muerte y se compilaron en un libro conocido como Doctrinas y Convenios.

Hubo luchas dentro de la iglesia mormona, y en la primavera de 1844 llevó a amenazas de violencia entre Smith y otros en la ciudad de Nauvoo, Illinois. El gobernador intervino y encarceló a Smith hasta que pudiera ser juzgado. Sin embargo, antes de que esto pudiera suceder, una turba armada asaltó la cárcel donde estaba siendo cuidado, y Smith fue asesinado a tiros mientras trataba de escapar por una ventana.

Su falsa enseñanza

El corazón de la falsa enseñanza de Joseph Smith fue que él puso su propia autoridad sobre la autoridad de las Escrituras. Añadió su propia revelación a la revelación de la Biblia y se encargó de identificar y corregir lo que él decía eran errores en la Escritura.

Smith creía que la Biblia era corrupta e insuficiente, y por esa razón le quitó y añadió a la revelación escrita de Dios. En cuanto a la corrupción de la Biblia, dijo, “Creo en la Biblia tal como se hallaba cuando salió de la pluma de los escritores originales. Los traductores ignorantes, los escribas descuidados, o sacerdotes corruptos han cometido muchos errores”. Estos errores fueron tanto tipográficos como doctrinales. Para hacer frente a las deficiencias de la Biblia, Smith produjo su propia traducción de la Biblia, haciéndole muchas correcciones y adiciones a diversos libros del Antiguo Testamento y del Nuevo Testamento.

También afirmó que sus revelaciones de Dios son el único punto de acceso al verdadero evangelio que al parecer se había perdido. El historiador mormón Richard Bushman dice que la característica principal de la vida de Smith era “su sentido de ser guiado por revelación”. Se colocó por encima de todas las revelaciones e interpretaciones de la Biblia anteriores: incluso aquellas de Cristo mismo.

Seguidores y adherentes modernos

Joseph Smith ganó muchos seguidores devotos durante su vida. Inmediatamente después de su muerte, sus seguidores se dividieron en dos grupos principales: los que siguieron a Brigham Young a Utah para convertirse en la moderna “Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días,” y los que se unieron bajo el hijo mayor de Smith, Joseph Smith III para convertirse en la moderna “Comunidad de Cristo” (anteriormente conocida como la “Iglesia Reorganizada de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días”).

Estos son los dos grupos principales que siguen a Joseph Smith hoy. Ellos se siguen adhiriendo a sus enseñanzas falsas acerca de la Biblia y un sinnúmero de doctrinas erradas. Ellos siguen negando la infalibilidad y suficiencia de las Escrituras mientras elevan la experiencia personal por encima de la autoridad de la Biblia. En total suman aproximadamente 15 millones y sus filas siguen creciendo a través de proselitismo constante y sistemático.

¿Qué dice la Biblia al respecto?

La Biblia afirma que es la autoritaria, infalible, inerrante, suficiente revelación de Dios. “Probada es toda palabra de Dios; Él es escudo para los que en Él se refugian. No añadas a Sus palabras, No sea que Él te reprenda y seas hallado mentiroso”(Pr. 30: 5-6). Ofrece esta grave advertencia: “Yo testifico a todos los que oyen las palabras de la profecía de este libro: si alguien añade a ellas, Dios traerá sobre él las plagas que están escritas en este libro. Y si alguien quita de las palabras del libro de esta profecía, Dios quitará su parte del árbol de la vida y de la ciudad santa descritos en este libro” (Ap. 22:18-19).

No hay evidencia histórica de que a la Biblia le falte información o que había sido corrompida antes de ser compilada en el Antiguo y Nuevo Testamento. El hecho de que Jesús cita el Antiguo Testamento con tanta confianza y sin ningún indicio de que carece o tiene algún error es razón suficiente para aceptarla como la Palabra pura y verdadera de Dios (Jn. 17:17). El Nuevo Testamento también se ha demostrado en repetidas ocasiones sin cambios y sin mancha desde que fue dado por primera vez por Dios.

La diversidad de interpretaciones y sectas entre los que dicen seguir la Biblia, el mismo contexto que confundió tanto a Smith y lo llevó a crear una religión completamente nueva, no significa que la Biblia misma es ambigua o que carece en ninguna manera. Se nos dice que esperemos divisiones y facciones entre el cuerpo, “a fin de que se manifiesten… los que son aprobados” (1 Co. 11:18-19). El mormonismo mismo se ha reducido en un sinfín de peleas y divisiones, demostrando que el problema cuando la iglesia es fracturada no es que las Escrituras estén corrompidas sino corazones corrompidos.

Otros artículos de esta serie sobre los falsos maestros:

7 marcas de un falso maestro

Falsos maestros: Arrio

Los falsos maestros: El Papa Francisco

Los falsos maestros: Charles Taze Russell

Este artículo fue publicado originalmente en el blog de Tim Challies. Traducido por Kevin Lara.

​Tim Challies es un seguidor de Cristo, esposo de Aileen y padre de tres niños. Es pastor de Grace Fellowship Church en Toronto, Ontario, y cofundador de Cruciform Press.

 

 

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La teología de Spurgeon La teología del príncipe de los predicadores resumida en diez puntos.

Charles Spurgeon

Charles Spurgeon

Por  Will Graham

Hace 160 años, el querido predicador protestante Charles Spurgeon acabó de completar su Catecismo. Basándose en el Catecismo breve de Westminster (1648), la Confesión de fe bautista de Londres (1689) y el Catecismo bautista (1693), el celebrado pastor redactó su propio catecismo para su iglesia local. En su catecismo, resumió las enseñanzas clave de la fe cristiana y animó a sus ovejas a que lo aprendiesen de memoria. En total, tiene ochenta y dos preguntas y respuestas. Se tratan de los asuntos no negociables de la fe y representan el meollo de la teología del maestro inglés. Hoy, vamos a resumir las ochenta y dos respuestas en los siguientes diez puntos:

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Contradicciones en el Sagrado y Perfecto Corán

Corán

Autor: Lic. Dawlin A. Ureña
(El Lic. Ureña es Pastor, y miembro de la Asociación Científica
CRS – CreationResearchSociety)

 

El Corán declara abiertamente ser perfecto. El Corán declara ser preservado en unas Tablas, que por estar escrito con una T mayúscula, tiende a sugerir que esta Tabla se encuentra en el cielo. Más aún, de acuerdo con la tradición en el Hadit, esta Tabla se encuentra en el cielo.

“¡Sí es un Corán glorioso, en una Tabla bien guardada!” (Sura 85:21-22)

Si el Corán es un libro perfecto de parte de Alá, entonces ¡no debería haber contradicciones en él!

Lo más esperado es que los musulmanes nieguen que exista algún error en el Corán, sin embargo, los hay.

Primero definamos a lo que nos referimos cuando nos referimos a que existen contradicciones. Cuando una declaración sobre un tema excluye la posibilidad de otra es una contradicción. Por ejemplo, el Sura 19:67, declara que el hombre fue creado de la nada. Pero en el Sura 15:26, el hombre se dice que fue creado a partir del barro. Eso representa una contradicción en el sentido de que si el Barro ES algo, entonces el hombre no fue creado de la nada, sino del barro.

Todas las citas son tomadas de esta versión del Corán.

¿De qué fuimos creados… de la tierra, del polvo, del barro, de una gota de sangre, de una gota de esperma…?

“¡Recita en el nombre de tu Señor (Alá), que ha creado, ha creado al hombre de sangre coagulada! ¡Recita! Tu Señor es el Munífico (Sura 96:2).

“Tu Señor es Quien les congregará. Él es sabio, omnisciente. Hemos creado al hombre de barro arcilloso, maleable, (Sura 15:26-27).

“Para Alá, Jesús es semejante a Adán, a quien creó de tierra y a quien dijo:«¡Sé!» y fue.” (Sura 3:59).

“¿Han sido creados de la nada? ¿O son ellos los creadores? ¿O han creado los cielos y la tierra? No, no están convencidos.” (52:35).

“(Alá) Ha creado al hombre de una gota (de esperma, en otras traducciones) y ¡ahí le tienes, porfiador declarado!” (Sura 16:4)

Conclusión. ¿Se imaginan ustedes que los que defendemos la posición Creacionista desde el punto de vista científico tuviéramos que defender una amalgama de versiones sobre la forma en la que la creación del hombre sucedió? ¡Los evolucionistas nos hubieran hecho picadillo! [Ver qué dice la ciencia sobre si fuimos creados del polvo o no, según Génesis]

Por fin…¿De qué fuimos creados… de la tierra, del polvo, del barro, de una gota de sangre, de una gota de esperma…?

¿Existe coacción u obligación en la religión de acuerdo al Corán?

No cabe coacción en religión. La buena dirección se distingue claramente del error. Quien no cree en Alá, ese tal se ase del asidero más firme, de un asidero irrompible. Alá todo lo oye, todo lo sabe.” (Sura 2:256)

“Proclama de Alá y Su Enviado, dirigida a los hombres el día de la peregrinación mayor. «Alá no es responsable de los asociadores (Cristianos y Judíos), y Su Enviado tampoco. Si os arrepentís será mejor para vosotros. Pero, si volvéis la espalda, sabed que no escaparéis de Alá». ¡Anuncia a los infieles un castigo doloroso!” (Sura 9:3)

“Cuando hayan transcurrido los meses sagrados, matad a los asociadores (Cristianos y Judíos) dondequiera que les encontréis. ¡Capturadles! ¡Sitiadles! ¡Tendedles emboscadas por todas partes! Pero si se arrepienten, y hacen oraciones y caridad, entonces ¡dejadles en paz! Alá es indulgente, misericordioso.” (Sura 9:5)

“¡Combatid contra quienes, habiendo recibido la Escritura (de Alá), no creen en Alá ni en el último Día, ni prohiben lo que Alá y Su Enviado han prohibido, ni practican la religión verdadera (Islam), hasta que, humillados, paguen el tributo directamente!” (Sura 9:29).

Note que el primero de los Suras que citamos parece indicar que “No cabe coacción en religión”. Pero aparentemente no podemos tomar la palabra de Alá en serio, ya que en los otros Suras, torpemente se contradice.

¿Quién fue el primer musulmán?  ¡Necesitamos una decisión! ¿Fue Mahoma, Abraham, Jacob o Moisés?

“Y yo (Mahoma) he recibido la orden de ser el primero en someterse a Él (a Alá y al Islam)”. (Sura 39:12).

“Cuando Moisés acudió a Nuestro encuentro y su Señor le hubo hablado, dijo: «¡Señor! ¡Muéstrate a mí, que pueda mirarte!» Dijo: «¡No Me verás! ¡Mira, en cambio, la montaña! Si continúa firme en su sitio, entonces Me verás». Pero, cuando su Señor se manifestó a la montaña, la pulverizó y Moisés cayó al suelo fulminando. Cuando volvió en si dijo: «¡Gloria a Ti! Me arrepiento y soy el primero de los que creen (en Alá y el Islam)” (Sura 7:143).

Abraham ordenó hacer lo mismo a sus hijos varones, y también Jacob: «¡Hijos míos! Alá os ha escogido esta religión. Así, pues, no muráis sino sometidos a Él (a Alá y al Islam) (Sura 2:132).

Quien sea que haya sido el responsable de la composición del Corán, debió haber pasado desapercibido que Abraham, Jacob y Moisés no pudieron haberse convertido al Islamismo, porque quien inventó el Islamismo fue Mahoma… ¡Miles de años después de la muerte del más reciente de los tres héroes bíblicos antes mencionados! ¡Todos estos personajes habían estado muertos por siglos antes de la invención de la palabra “Musulmán”!)

¿Perdona o no perdona Alá a aquellos que adoran dioses falsos?

Alá no perdona que se Le asocie (oponga). Pero perdona lo menos grave a quien Él quiere. Quien asocia (se opone) a Alá comete un gravísimo pecado”. (Sura 4:48 y Sura 4:116)

“La gente de la Escritura (de la Biblia) te pide que les bajes del cielo una Escritura. Ya habían pedido a Moisés algo más grave que eso, cuando dijeron: «¡Muéstranos a Alá claramente!» Como castigo a su impiedad el Rayo se los llevó. Luego, cogieron (adoraron) el ternero, aun después de haber recibido las pruebas claras. Se lo perdonamos y dimos a Moisés una autoridad manifiesta” (Sura 4:153).

De acuerdo con el Sura 4:48, Alá NO ESTÁ dispuesto a perdonar a aquel que se le “asocia”, o a aquel que sea Cristiano o Judío. Asociadores era como se llamaba a los Cristianos y a los Judíos en los tiempos de Mahoma. Hoy día, los Musulmanes llama Sionistas a los Judíos y Cruzados (por las Cruzadas) a los Cristianos. Sin embargo, y en abierta contradicción, el Sura 4:153 nos dice que a “aquellos que adoraron el ternero”, o en otras palabras, aquellos que adoraron otro dios o a otros dioses, Alá los perdonó.

Alterar la Palabra de Dios es algo serio. Si Alá cambia de parecer, ¿Acaso no se ha equivocado Alá?

“También fueron desmentidos antes de ti otros enviados, pero sufrieron con paciencia ese mentís y vejación hasta que les llegó Nuestro auxilio. No hay quien pueda cambiar las palabras de Alá. Tú mismo has oído algo acerca de los enviados. (Sura 6:34).

“La Palabra de tu Señor se ha cumplido en verdad y en justicia. Nadie puede cambiar Sus palabras. Él es Quien todo lo oye, todo lo sabe.” (6:115).

Cuando sustituimos una revelación por otra -Alá sabe bien lo que revela- dicen: «¡Eres sólo un falsario!» Pero la mayoría no entienden por qué lo hacemos.». (16:101).

Aquí vemos un ejemplo de un “profeta” que se da cuenta que se ha equivocado y para mantener su autoridad alega que ahora “sustituye una revelación por otra”. La gente se reveló, pero entonces acude al uso del alegato de que los adeptos simplemente “no entienden lo que hacemos”. ¡Hmmmmmmmmmmmmmmmm!

Faraón, ¿fue ahogado o no fue ahogado?

“Hicimos que los Hijos de Israel atravesaran el mar. Faraón y sus tropas les persiguieron con espíritu de rebeldía y hostilidad hasta que, a punto de ahogarse, dijo: «¡Sí, creo que no hay más dios que Aquél en Quien los Hijos de Israel creen! Y soy de los que se someten a Él (¡A Alá!)». «¿Ahora? ¿Después de haber desobedecido y de haber sido de los corruptores? Esto no obstante, hoy te salvaremos (al Faraón) en cuanto al cuerpo a fin de que seas signo para los que te sucedan». Son muchos, en verdad, los hombres que no se preocupan de Nuestros signos…” (Sura 10:90-92).

“Dimos a Moisés nueve signos claros. Pregunta a los Hijos de Israel qué pasó, cuando vino a ellos y Faraón le dijo: «¡Moisés! ¡Yo creo, sí, que estás hechizado!» Dijo: «Tú sabes bien que sólo el Señor de los cielos y de la tierra ha hecho bajar éstos como pruebas evidentes. ¡Yo creo, Faraón, sí, que estás perdido!», Quiso ahuyentarles del país y le ahogamos con todos los suyos.” (Sura 17:102-103).

Por un lado el Sura 10:90-92 nos dice claramente que el Faraón estuvo a punto de ahogarse, pero por el otro lado el Sura 17:102-103 nos dice que en efecto, ¡Alá le ahogó!. ¿Acaso no es este un error en el Corán?

Yo me paso una gran parte de mi tiempo respondiendo preguntas en mis varios Sitos en la Internet. ¿Se imaginan ustedes que la Biblia contuviera contradicciones como éstas? La sección apologética de mis sitios estuviera exclusivamente dedicada a “explicar” estas contradicciones. Sin embargo, el Corán ha demostrado que no solamente no es perfecto en lo absoluto, sino que contiene este tipo de contradicciones vergonzosas, las que a un ojo pesquizador pero objetivo resultarían evidencia de que tal vez el Corán no tenga una procedencia divina en lo absoluto.

Referencia bibliográfica para la preparación de esta Web.

Pastor Dawlin A. Ureña
Grand Rapids, Michigan, USA

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