– “Jesús no murió por nuestra justicia sino por nuestros pecados. No vino a salvarnos porque merecíamos ser salvos, sino porque éramos enteramente indignos, arruinados, inútiles. No vino al mundo por alguna buena razón que hubiera en nosotros, sino exclusivamente por las razones que hallaba en las profundidades de su amor divino.” – C. H. Spurgeon
– Las únicas «buenas nuevas» que hicieron cantar a los ángeles fueron las que ponen a Dios al principio, al centro y al fin, en la obra de la salvación de sus criaturas y dedican la corona sola y exclusivamente al que salva, sin auxilio humano. «Gloria a Dios en las alturas.» – Charles Spurgeon
– “Providencia para nosotros que como vive el pecado, y vive la carne y vive el diablo, vive también Jesús; y por esta misma también cualquiera que fuese el poder de esos para arruinarnos, infinitamente mayor es el poder de Jesús para salvarnos”. -C. H. Spurgeon
– “Creo que es anti-cristiano y nefasto para cualquier Cristiano vivir con el objetivo de acumular riquezas.” – Charles H. Spurgeon
– “Supongan que un mendigo usando guantes blancos de piel fina se acercara a la casa de alguien diciendo que tiene mucha necesidad y que necesita una limosna. ¿Le servirían de recomendación sus guantes blancos para mover a alguien a la caridad?, ¿Podrá servirle de recomendación para lograr limosna un lindo sombrero nuevo que se compró esta mañana? ‘No’, dirías: ‘¡Eres un miserable impostor!; no necesitas nada, y no obtendrás nada; ¡fuera de aquí!’ El mejor distintivo de un mendigo son los harapos; y el mejor ropaje para un pecador que vaya a Cristo, es ir tal cual es, sin otra cosa que rodeado de pecado.” – Charles H. Spurgeon
– “Por naturaleza el hombre huye de Dios. Y si regresa a Dios es solamente por gracia.” – Charles Spurgeon
“- Una casa sin oración, es una casa que no tiene techo.” -Charles Spurgeon
– ”Hubo un tiempo en que necesité evidencias para creer en el Señor Jesucristo, pero ahora le conozco tan bien, por experimentarlo, que necesitaría muchas evidencias para que dudase de Él. Ahora es más natural para mi confiar que desconfiar: esto es la nueva naturaleza triunfando; no fue así al principio. Al comenzar, la historia de la fe es una fuente de debilidades; pero confianza tras confianza vuelven la fe un hábito. Experiencia trae a la fe una fuerte confirmación.”- Charles Haddon Spurgeon.
“Creo que lo más condenable que puede hacer un hombre es predicar el evangelio como un simple actor y convertir el culto a Dios en una especie de función teatral. Tal caricatura es más digna del diablo que de Dios.” – C.H.Spurgeon
Hay algo dentro de nuestra naturaleza, que enviaría al mejor santo al infierno, si la Gracia Soberana no lo impidiera.” – Charles Spurgeon
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Charles Haddon Spurgeon, (Kelvedon, 19 de junio de 1834 – Alpes Marítimos, 31 de enero de 1892) fue un pastor bautista británico. Aún es conocido por la gente como el “Príncipe de los Predicadores” Además, a lo largo de su vida, Spurgeon evangelizó alrededor de 10 millones de personas y a menudo predicaba 10 veces a la semana en distintos lugares. Sus sermones han sido traducidos a varios idiomas y actualmente, existen más libros y escritos de Spurgeon que de cualquier otro escritor Cristiano de la historia de la iglesia Tanto su padre, como su abuelo fueron pastores puritanos, quienes lo criaron en un hogar de principios Cristianos.
Después de más de veinte años de ministerio por la gracia del Señor, he podido observar que algunas iglesias viven extraviadas de lo que es su razón de ser y propósito. En muchos casos, he podido comprobar que esta triste realidad viene porque quienes son sus pastores andan de la misma manera. Casi siempre las iglesias son el producto de sus pastores. Para determinar y encaminar una iglesia en el propósito de Dios, quienes la dirigen deben estarlo primero.
Es por esto que creo para evaluar qué pasa con ciertos ministerios que parecen estar estancados, debemos comenzar con los pastores. Cuando una iglesia no anda bien, es porque sus pastores no andan bien; y si sus pastores no andan bien, parte de la realidad es que hay hombres (a veces buenos hombres) pastoreando iglesias que no han sido llamados por Dios, y como no han sido llamados por Dios, no pueden recibir su respaldo. Dios solo respalda a quienes llama.
A continuación, expongo 22 preguntas que he venido acumulando y observando a lo largo del tiempo como pastor que podrían ser útiles para quienes están o aspiran a servir al Señor en cualquier ministerio[1], pero básicamente en el pastorado.
¿Por qué dices que eres cristiano? Dios llamará al ministerio personas salvas. En las iglesias y también en los ministerios hay personas no salvas sirviendo. Un moralista religioso, un activista o una persona que hace gestos piadosos puede con trabajo y astucia permear posiciones ministeriales. Simón el mago de Hechos 8:9-24 ilustra muy bien lo que decimos. Pablo dice que estuvo en peligro “entre falsos hermanos…” (Gálatas 2:4; 2 Corintios 11:26)
¿Pudieras escribir brevemente tu testimonio? (entre 500 y 700 palabras) Esto ayudará a quiénes están a tu alrededor y a ti mismo a tener convicción de tu conversión. Toda persona que ha conocido a Cristo tiene un testimonio que contar (Juan 9:25; Hechos 4:20).
¿Qué tiempo tienes de convertido? Por las grandes responsabilidades que encierra, el ministerio pastoral requiere de los más altos niveles de madurez cristiana. Esa madurez no solo se adquiere aprendiendo Biblia y leyendo buenos libros, sino viviendo y con el tiempo para haber dado buen testimonio. Por eso, quien aspira ministerio pastoral no debe ser un nuevo convertido (1 Timoteo 3:6).
¿Qué tiempo tienes orando por el ministerio que tienes o al que crees que estás siendo llamado? Normalmente, canalizamos nuestros deseos por la oración. El Señor pone anhelos, y comenzamos a orar por ellos (1 Timoteo 3:1). De hecho ese es el orden bíblico de nuestro accionar. Deseos, preocupaciones, etc. deben ser llevadas en oración al Padre primero (Filipenses 4:6-7)
¿Cómo llegaste a la conclusión de que Dios te ha llamado al ministerio? La manera en que creemos que Dios nos llamó pudiera validar o no el ministerio. En este caso, la fuente confiable de revelación es la Palabra de Dios, que mediante su estudio y meditación nos lleva a ciertas convicciones. La oración y la confirmación de hombres de Dios probados y respetuosos de la verdad bíblica serán de gran utilidad. Es común ver hoy en día que personas que están sirviendo hablan más del llamado que le hiciera una persona particular que la convicción a partir de la palabra de Dios.
¿Cumples con los requisitos necesarios para el ministerio en el que estás o al que aspiras, tal como se exponen en la palabra de Dios? Hay quienes aspiran o están en un ministerio que no cumplen con los requisitos que nos presenta la Palabra de Dios. Es imprescindible conocer y reunir estos requisitos (1 Timoteo 3: 1-7; 2 Timoteo 2:15; Tito 1:5-9) para poder ser obedientes y eficientes en el ejercicio ministerial.
¿Tienes en tu corazón el testimonio del Espíritu Santo de que Dios te ha llamado? El llamado de Dios se compone de dos elementos principales: Un llamado externo (que viene de Dios) y una convicción interna (que viene del corazón). Ambos componentes son determinantes en nuestra respuesta a Dios a servirle. Si no tienes esos dos testimonios que vienen por el Espíritu Santo del Señor, no tienes otra opción más que esperar a tenerlos. Es común en los profetas del Antiguo Testamento el estribillo “vino a mi palabra de Jehová…”, y vemos en los Evangelios claramente que Jesús llamó a sus discípulos y en el Libro de los Hechos cómo el Señor llamó también a otros para el ministerio. Ese testimonio debe permear la convicción de quien sirve o aspira estar en un ministerio.
¿Tienes los dones del Espíritu y el testimonio personal para el ministerio en el que estás o al que aspiras? Hay quienes solo tienen anhelos pero no tienen ni llamado ni los dones que Dios da para realizar el ministerio al que creen han sido llamados. El llamado va acompañado de los dones que se necesitan para ejercerlo. 1 Timoteo 3: 1-7 nos presenta requisitos que apuntan más al carácter que a las capacidades, pero eso no anula las capacidades, por ejemplo que debe ser una persona “…apta para enseñar…”; no quita tampoco que tenga la preparación y los dones para ello (2 Timoteo 2:15). En “Discursos a mis estudiantes”, vemos cómo Spurgeon rechaza candidatos al ministerio por no tener los dones requeridos. Cuando Dios llama, también da las herramientas. Esto será reconocido por la persona llamada y los que están a su alrededor.
¿Qué tipo de preparación formal o informal tienes o estás procurando tener para ser fiel al Señor en lo que crees que te está llamando o lo que estás haciendo? No todo el que sirve en un ministerio debe tener una preparación formal en un seminario, pero sí debe estar preparado en la palabra de Dios. La búsqueda de la preparación para honrar mejor a Dios revela el carácter humilde de quien así lo hace.
¿La Iglesia o personas que te conocen han confirmado esos dones y ven la posibilidad de que sirvas en ese ministerio en el que estás o al que aspiras? ¿La iglesia reconoce ese llamado y creen que tienes los dones? Dios habla y confirma el llamado por medio de su pueblo santo (Hecho 13:2-3).
¿Con quién o quiénes has consultado tus inquietudes ministeriales? Es necesario que decisiones importantes sean consultadas y no nos apoyemos en nuestra propia prudencia y percepción. La Biblia estimula a buscar el consejo de los sabios (Proverbios 11:14; 15:22;24:6).
¿Son capacitadas y espirituales las personas que has consultado? Estás personas que nos aconsejan deben ser espirituales, sabias. No es solamente, tener consejeros; eso no garantiza nada. Consejeros sabios, no como los jóvenes consejeros de Roboam (1 Reyes 12: 10-11)
¿Qué te han dicho esas personas con relación a tu ministerio o al que aspiras? Los falsos profetas se caracterizaban por decir las cosas que los reyes querían escuchar, aunque fueran malas. El verdadero consejero, el que viene de Dios, dice la verdad aunque no sea popular (1 Reyes 22:7-8). Si personas sabias, piadosas, espirituales no te ven en ese ministerio, considera seriamente no entrar.
¿Ha usado Dios tus dones y talentos para salvación de almas y edificación de los creyentes? El Señor dice en su palabra “… por sus frutos los conoceréis…” (Mateo 7:16) Antes de ejercer un ministerio ya estamos dando frutos; y eso es lo que los demás verán para confirmar que Dios nos ha llamado.
¿Tienes o te gustaría tener un mentor o coach? La supervisión pastoral es vital para el pastor y para las ovejas. Tengo más de veinte años como pastor y todavía estoy bajo supervisión pastoral. Como Jesús a sus discípulos y como éstos con los de ellos, Pablo con Timoteo, Juan con Policarpo.
¿Estarías dispuesto a rendir cuentas a alguien de todo lo que pasa en tu vida? Atado a la pregunta pasada, así como rendimos cuentas al Señor, debemos de tener a alguien cercano a nosotros a quien rendir cuentas de cómo estamos espiritualmente y de qué hacemos con la obra que el Señor nos ha encomendado.
¿Cómo es tu vida devocional?
Ausente b. Intermitente c. Permanente
¿Cuántas veces has leído completamente o gran parte de la Biblia? Si servimos al Señor, debemos conocer su carácter y lo que él espera de nosotros. Nuestro Señor se da a conocer por medio de su palabra (Juan 5:39).
¿A parte de Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo, cuáles son los personajes bíblicos que más te inspiran y por qué? A unos les encanta Pablo, los temas que giran alrededor del Apóstol son fascinantes e inspiradores. A otros, les encanta Moisés o Abraham, o tal vez Ester o Nehemías; o la burra de Balaam. ¿Cuál es el personaje bíblico más inspirador para ti?
¿Cuáles libros aparte de la Biblia relacionados con tu ministerio has leído o estás leyendo actualmente? Alguien dijo “El hombre es los que son sus libros”. Pablo citó clásicos de su época (Hechos 17:28). Dios siempre ha usado personas que nos edifican con sus escritos. Un presidente argentino dijo “cuando oigo que alguien tiene el hábito de leer buenos libros, estoy predispuesto a pensar bien él”. Haz una lista de por lo menos cinco libros que han impactado tu vida.
¿Quiénes son los autores que más han influenciado tu vida? Hay autores esenciales en el ministerio pastoral como Spurgeon y su “Discursos a mis estudiantes”, o “El pastor reformado” de Baxter. Jerry Bridges por ejemplo dice que solo lee autores reformados y puritanos de los siglos XVII y XVIII. ¿Cuáles son los tuyos?
¿Has respondido con verdad en todas las preguntas anteriores? Si queremos servir al Señor con integridad, debemos saber que el principio de la verdad es nuestra principal aliado o nuestro principal adversario.
Si de verdad quieres servir al Señor con integridad, busca la ayuda en tu habitación, donde nadie te ve y clama a él. Él te responderá. Busca ayuda tal y como te hemos sugerido en este cuestionario, y comparte con ellos tus respuestas. También puedes compartirla con quién crees que está en ese proceso. Dios no nos pedirá cuentas por lo que no nos llamó a hacer sino por aquello a lo que nos llamó.
No tengo certeza ni tampoco tengo un conocimiento exhaustivo de los poderes de Satanás. Sé que Satanás tiene más poder que el que uno encuentra normalmente entre los seres humanos. Al mismo tiempo, sé que Satanás no es divino; él no es Dios, no tiene poderes o atributos divinos. Él es una criatura con las limitaciones que normalmente se encuentran en la creación. Él es un ángel.
La Biblia no nos provee una lista exhaustiva de los poderes de los ángeles. Ellos son más poderosos que las personas pero mucho menos poderosos que Dios. Obviamente Dios puede leer tu mente. Dios es omnisciente. Él conoce tus pensamientos mientras los piensas: “Aun antes de que haya palabra en mi boca, Oh Señor, Tú ya la sabes toda” (Sal. 139:4). Dado que Dios es un ser sobrenatural y puede leer nuestras mentes, la tendencia de los cristianos es a pensar que Satanás, siendo un ser sobrenatural también, debe ser capaz de leer nuestras mentes también. Pero los poderes de Satanás no son iguales a los de Dios.
Una pregunta similar sería, ¿Puede Satanás estar en más de un lugar al mismo tiempo? Yo estaría inclinado a decir que no. Yo dudo que en mi tiempo de vida alguna vez tenga que preocuparme de que Satanás esté leyendo mi mente, porque probablemente nunca me lo encontraré. Él solo puede estar en un lugar al mismo tiempo. Es una criatura, y las criaturas están por definición limitadas al tiempo y espacio. Así que Satanás no puede estar en más de un lugar al tiempo. Él tiene a todos sus asistentes menores, y puede enviar a uno de ellos para atormentarme y para tentarte y acusarte, pero va a guardar su tiempo y energía para personas de mayor influencia que la mía.
Satanás enfocó sus ataques en Jesús en el Nuevo Testamento. En la Tentación, entró en diálogo con Jesús. Sabía lo que Jesús estaba pensando por lo que Jesús decía. Pero fuera de eso, no veo ninguna razón para creer que pueda leer tu mente o la mía. Claro, eso no necesariamente es un poder divino. Tal vez él pueda ser capaz de hacerlo. Pero no tengo ninguna razón para creer que pueda.
Publicado originalmente en Ligonier Ministries. Traducido por Wil Rodriguez.
R.C. Sproul es el fundador de LigonierMinistries, el maestro principal de la programación de radio RenewingYourMind, y el editor general de la Biblia de estudio Reformation.
Casi dos tercios de los pastores evangélicos ven a Francisco como un verdadero cristiano y su hermano en Cristo. Más de un tercio dicen que valoran la opinión del Papa sobre teología. Esas son algunas de las conclusiones de un estudio de 1.000 pastores protestantes, publicado por LifeWayResearch.
Ed Stetzer, director ejecutivo de LifeWayResearch, dijo: “Los precursores de la mayoría de los pastores protestantes – desde Lutero, Wesley, a Spurgeon – ciertamente no vieron al Papa como su hermano en Cristo. Dentro de algunos siglos, el Papa ha pasado de anti-Cristo a ‘hermano en Cristo’ para muchos de los protestantes”.
Un pastor evangélico dijo que el desacuerdo entre los protestantes y los católicos sobre la autoridad religiosa y la salvación se desvanece cuando la piedad triunfa sobre la doctrina. Rick Warren estaba impresionado con la calidad del ministerio humilde de Francisco y, posteriormente, lo describió como “nuestro nuevo Papa.” Luis Palau, cuya amistad con Francisco se remonta a sus años en Argentina, también señala el “estilo de vida personal” del Papa como una razón por la cual los evangélicos le tienen en tan alta estima. Los líderes carismáticos, entre ellos Joel Osteen y Kenneth Copeland, también han disfrutado de las audiencias papales. Timothy George, decano de BeesonDivinitySchool, ha llamado al Papa “Nuestro Francisco, también.”
La Espiritualidad carismática del Papa fue confirmada cuando varios líderes católicos y evangélicos se reunieron para discutir el ministerio de Francisco. Ellos recibieron una carta del Papa en la que dijo: “El año 2017 marca el 50 aniversario desde la irrupción soberana del Espíritu Santo en la Iglesia católica, conocida hoy como la Renovación Carismática, la cual dio a luz ecuménicamente.” El Papa invitó a los que han nacido de nuevo a celebrar juntos en la Plaza de San Pedro y orar por un nuevo Pentecostés para la Iglesia y para el mundo. Leer más.
El comentario de Mike Gendron: La encuesta de LifeWay indica cuántos pastores están negando la exclusividad del Evangelio. Aquellos que creen que Francisco es un verdadero cristiano y un hermano en Cristo, o bien no conocen el Evangelio de la gracia o no conocen el evangelio falso y fatal del catolicismo.También hay una tercera posibilidad.Ellos saben la verdad, pero optaron por no contender por la fe, ya que son complacientes del hombre, no complacientes de Dios
Por ahora usted ha escuchado que ISIS ha golpeado de nuevo, y otra vez se ha dirigido su odio hacia París. Más de 100 personas disfrutando de la cena, disfrutando de entretenimiento son asesinados sin un pensamiento.
Hay miles de personas en todo el mundo conduciendo activamente borrachos. Hay personas que no tienen ni idea, pero sus cuerpos están llenos de una enfermedad que acabará con su vida en cualquier momento.
¿Cómo podemos hacer frente a esta realidad?
A la edad de 19 años, Jonathan Edwards escribió 70 resoluciones. Como hombre joven, él tenía una profunda pasión por el Señor y quería asegurarse de vivir una vida con entradas agotadas para Él. Uno de sus resoluciones fue alucinante. Él dijo:
“Tomo la resolución de pensar mucho, en todas las ocasiones, acerca de mi muerte, y estar atento a todas las circunstancias que van a ligadas a esa realidad”.
Él creía que su vida sería mejor pensando constantemente en su muerte y no sólo eso, sino en la forma en que iba a morir.
Quería tener la eternidad constantemente en su mente.
Estoy convencido de que tenemos que vivir cada día como si fuera el último. Debemos vivir con el conocimiento de que la vida es corta y la muerte está a la vuelta de la esquina.
Dios permite el mal en este mundo, y creo que es una oportunidad para que recordemos que las vidas son cortas y de que pronto, muy pronto, vamos a reunirnos con nuestro Rey. Esto a su vez nos impulsará a almacenar para nosotros mismos tesoros en el cielo, en lugar de vivir una vida cómoda aquí en la tierra.
La gente de todo el mundo camina a la tienda sabiendo que podría ser su último, y sin embargo en Estados Unidos rara vez miramos por encima de nuestros hombros. Tal vez esos días se han ido, tal vez ellos continuarán por un tiempo, pero seríamos tontos si no aprovechamos esta oportunidad para orar no sólo por París, sino también para recordar la brevedad de la vida y de nuestra necesidad de centrarnos en nuestra vida eterna en lugar de la temporal.
Entregue su vida a Jesús si no lo ha hecho ya, conozca y piense en su muerte, piense en la muerte de sus seres queridos, y los vecinos y comparta el Evangelio con ellos. Es hora de que dejemos de pensar “que voy a hacer mañana” y hágalo hoy porque no se tiene la garantía de un segundo más.
JM preguntó acerca de la opinión de Spurgeon sobre la Navidad. Me gusta Spurgeon sobre este tema porque no encaja fácilmente en cualquiera de los moldes pre-cortados simples que tienden a dominar a los que tienen fuertes opiniones sobre si los cristianos deben reconocer siquiera, y mucho menos celebrar la Navidad. En una esquina hay quienes dan un rotundo “NO” a esta pregunta. Después de todo, la Biblia ni siquiera hace alusión a la celebración del nacimiento de Jesucristo anualmente. Por otra parte, la Navidad es una adaptación de una fiesta pagana y “¿qué tiene que ver la luz con las tinieblas?” En la otra esquina están los que parecen pensar que cualquier cosa menos que una celebración sin cuartel de Navidad – incluso por aquellos que no son cristianos – es un ataque a nuestra fe y un indicio más de cuan impía se ha vuelto nuestra cultura.
Las perspectivas de Spurgeon son considerablemente más matizadas que cualquiera de estos. Es claro que la Navidad no es una fiesta bíblica y por tanto no tiene reparos al criticar el intento de equipararlo con el cristianismo vital. A veces ridiculiza y reprende a la observancia de la Navidad como un “festival papista”. Este punto de vista es lo que más se cita a menudo cuando Spurgeon y Navidad surgen. Por ejemplo:
La mañana del domingo 24 de diciembre de 1871, titulando “El Gozo Nacido en Belén,” Spurgeon comenzó su sermón con estas palabras:
No tenemos un respeto supersticioso por los tiempos y las estaciones. Ciertamente no creemos en la presente disposición eclesiástica llamada Navidad; primero, porque de ninguna manera creemos en la misa, sino que la aborrecemos, ya sea hablada o cantada en latín o en inglés. Y en segundo lugar, porque no encontramos ninguna base en la Escritura para guardar algún día como el del nacimiento del Salvador. Y entonces, como no es por autoridad divina, su observancia es una superstición. La superstición ha fijado de la manera más concluyente el día del nacimiento de nuestro Salvador, aunque no exista la posibilidad de descubrir cuándo ocurrió realmente. Fabricio nos da un catálogo de 136 diferentes opiniones de eruditos sobre el asunto. Y diferentes teólogos inventan diversos argumentos de peso para abogar por una fecha en cada mes del año. No fue sino hasta mediados del siglo tercero que una parte de la iglesia celebró la natividad de nuestro Señor; y no fue sino mucho tiempo después que la iglesia de occidente había puesto el ejemplo, que la iglesia oriental adoptó esa celebración. Puesto que el día es desconocido, la superstición lo ha determinado. A pesar de que el día de la muerte de nuestro Salvador podría determinarse con mucha seguridad, la superstición mueve la fecha de su observancia cada año. ¿Acaso existe un método en la locura de los supersticiosos? Probablemente los días santos fueron establecidos para ajustarse a los festivales paganos. Nos aventuramos a afirmar que si hay algún día del año del cual podemos estar muy seguros que no fue el día en que nació el Salvador, es el veinticinco de diciembre. Sin embargo, como la corriente de los pensamientos de la gente ya está encauzada por ese camino y yo no veo ningún mal en esa corriente en sí misma, orientaré la barca de nuestro sermón hacia esta corriente y haré uso de ese hecho, que no voy a justificar ni condenar, intentando conducir los pensamientos de ustedes en la misma dirección. Puesto que es legítimo y digno de elogio meditar en la encarnación del Señor en cualquier día del año, no está en el poder de las supersticiones de otros hombres, convertir tal meditación en impropia el día de hoy. Entonces, sin importar el día, demos gracias a Dios por el don de Su Hijo amado.”
Tenía poca paciencia con sus hermanos protestantes que exageraron mucho la devoción religiosa. Sin embargo, Spurgeon estaba lejos de ser un Scrooge. Tampoco creyó en alguna violación de las Escrituras por utilizar el énfasis inevitable de la temporada para predicar el Cristo encarnado. Por lo que es fácil encontrar sermones sobre el nacimiento de Cristo que predicó en la época navideña.
En diciembre de 1855 se predicó sobre “La Encarnación y Nacimiento de Cristo” de Miqueas 5: 2. Sus palabras iniciales fueron estas:
Esta es la estación del año cuando, querámoslo o no, estamos obligados a pensar en el nacimiento de Cristo. Considero que es una de las cosas más absurdas bajo el cielo pensar que hay religión cuando se guarda el día de Navidad. No hay ninguna probabilidad que nuestro Salvador Jesucristo haya nacido en ese día, y su observancia es puramente de origen papal; sin duda quienes son católicos tienen el derecho de reverenciarlo, pero no puedo entender cómo los protestantes consistentes pueden considerarlo de alguna manera sagrado. Sin embargo, yo desearía que hubiese diez o doce días de Navidad al año; porque hay suficiente trabajo en el mundo y un poco más de descanso no le haría daño a la gente que trabaja.
El día de Navidad es realmente una bendición para nosotros; particularmente porque nos congregamos alrededor de la chimenea de nuestra casa y nos reunimos una vez más con nuestros amigos. Sin embargo, aunque no seguimos los pasos de otras personas, no veo ningún daño en que pensemos en la encarnación y el nacimiento del Señor Jesús. No queremos ser clasificados con aquellos que:
“Ponen más cuidado en guardar el día de fiesta
De manera incorrecta,
Que el cuidado que otros ponen
Para guardarlo de manera correcta.”
En el mismo sentido Spurgeon predicó un mensaje titulado, “El Cántico de María”, basado en Lucas 1: 46-47 (# 606, MTP). En el dice:
Observen, esta mañana, el gozo sagrado de María para que puedan imitarlo. Esta es una época en que todos los hombres esperan que seamos dichosos. Nos felicitamos unos a otros deseándonos que podamos tener una “Feliz Navidad”. Algunos cristianos que son un poco remilgados, no les gusta la palabra “feliz”. Es una buena palabra proveniente del antiguo sajón, que contiene la dicha de niñez y la alegría de la edad adulta en ella, que trae a nuestra mente el antiguo canto de los coros navideños y el repique de las campanas de medianoche, el acebo y los leños ardiendo. Yo amo su mención en una de lasmás tiernas parábolas, donde describe que, cuando el hijo pródigo perdido durante tan largo tiempo regresó a su padre sano y salvo, “Ellos comenzaron a regocijarse.” Esta es la temporada en que se espera que seamos felices; y el deseo de mi corazón es, que en el sentido más sublime y mássentido, ustedes que son creyentes puedan ser “felices”. El corazón de María estaba alegre dentro de sí; pero aquí estaba la señal de su alegría: que se trataba de un regocijo santo, y cada una de sus gotas era la misma alegría santa. No era una alegría como la que los mundanos festejan hoy y mañana de sus parrandas, sino una alegría como los ángeles tienen alrededor del trono, donde cantan: “Gloria a Dios en las alturas”, mientras que nosotros cantamos “En la tierra paz, buena voluntad para con los hombres “. Tales corazones gozan de un banquete continuo. Quiero que ustedes, “los que están de bodas”, posean hoy y mañana, sí, todos los días, la sublime dicha y bienaventuranza de María, para que no sólo puedan leer sus palabras, sino que las utilicen en ustedes mismos, experimentando siempre su significado: “Engrandece mi alma al Señor y mi espíritu se regocija en Dios mi Salvador.”
Finalmente, alguien me envió esta cita hace varios años. Este sermón titulado: El nacimiento de Cristo[1], predicado el Domingo 24 de Diciembre de 1854, expresa los sentimientos de mi propio corazón muy bien:
Ahora, una feliz Navidad a todos ustedes; y será una feliz Navidad si tienen a Dios con ustedes. No voy a decir nada hoy en contra de las festividades acerca de este día del nacimiento de Cristo. Yo sostengo que, tal vez, no es correcto celebrar este día, pero nunca estaremos en medio de aquellos que consideran un deber celebrarlo de una manera incorrecta así como otros lo celebran de una manera correcta. Pero mañana reflexionaremos acerca del día del nacimiento de Cristo; nos sentimos obligados a hacerlo, estoy seguro, independientemente de cuán vigorosamente nos aferremos a nuestro áspero puritanismo.
Y, “Así que celebremos la fiesta, no con la vieja levadura, ni con la levadura de malicia y de maldad, sino con panes sin levadura, de sinceridad y de verdad.” No festejen como si desearan celebrar el festival de Baco; no vivan mañana como si adorasen una deidad pagana. Festejen, cristianos, festejen, tienen derecho a festejar. Vayan al salón de festejos mañana, celebren el nacimiento de su Salvador; que no les dé vergüenza estar contentos, tienen derecho de ser felices.
Salomón dice, “Anda, y come tu pan con gozo, y bebe tu vino con alegre corazón; porque tus obras ya son agradables a Dios. En todo tiempo sean blancos tus vestidos, y nunca falte ungüento sobre tu cabeza.”
“La religión nunca fue diseñada
Para disminuir nuestros placeres.”
Recuerden que nuestro Señor se alimentó de mantequilla y miel. Regresen a sus casas, gocen el día de mañana; pero, en sus festejos, piensen en el Hombre de Belén; permitan que Él tenga un lugar en sus corazones, denle la gloria, piensen en la virgen que lo concibió, pero sobre todo piensen en el Hombre que nació, el Hijo dado. Concluyo diciendo otra vez:
“¡UNA FELIZ NAVIDAD PARA TODOS USTEDES!””
[1]EL NACIMIENTO DE CRISTONO. 2392 SERMÓN PREDICADO EL DOMINGO 24 DE DICIEMBRE, 1854,POR CHARLES HADDON SPURGEON,EN LA CAPILLA NEW PARK STREET, SOUTHWARK, LONDRES.
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