Soldado de Jesucristo

Soli Deo Gloria

By

Avergonzados del evangelio John MacArthur (Parte VII)

Notas personales tomadas del libro titulado: “Avergonzados del evangelio. Cuando la Iglesia se vuelve semejante al mundo” del pastor John MacArthur Parte 7.
Por Soldado de Jesucristo
  • – La elección soberana de Dios abarca todos los aspectos de nuestra salvación de principio a fin. Él es el autor y perfeccionador de nuestra fe (He 12.2). salvarnos es su obra por completo, puesto que incluye presciencia, elección, regeneración (Stgo 1.18), arrepentimiento (Hch 11.18), fe (Jn 6.44; Ro 12.3), justificación (Ro 3.24), santificación (He 2.11), en absoluto todas las cosas desde nuestra predestinación hasta nuestra glorificación final  (Ro 8.30). Los que son elegidos no solo son escogidos por Dios  para ir al cielo, sino para tener parte en todas las fases de su obra de salvación. No nos atrevamos a ver la santificación como algo opcional: “Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor.” He 12:14

 

  • Las buenas obras no son la causa de nuestra elección. No son razones para la justificación. En ningún sentido son la base para nuestra salvación. No obstante son la evidencia inevitable de nuestra salvación. Si en verdad somos “hechura suya”, si Él nos escogió y en su soberanía ha preparado buenas obras para que andemos en ellas, no es posible que los elegidos lleven una vida terrenal carente de obediencia a Cristo. La mera suposición hipotética de esa posibilidad es un ataque a la soberanía y omnipotencia de quien nos escogió a fin de que pudiésemos obedecer a Jesucristo.

 

  • Él nos escogió antes de que el tiempo empezara. Él nos amó con amor eterno. Él nos salvó. Él nos llamó a santificación. Él nos ordenó para obediencia, él estableció su pacto con nosotros. En verdad somos hechura suya en todo el sentido de la palabra.

 

  • La doctrina de la soberanía de Dios es objeto de abuso frecuente, y no se entiende ni se aplica bien en muchos casos. Muchos cristianos se hacen la idea de que es demasiado profunda, demasiado difícil de entender, o demasiado ofensiva. Lo cierto es que no deberíamos rehuirle, sino por el contrario, debemos recurrir a ella. No debemos tenerle miedo sino regocijarnos en ella. Esta doctrina aplasta el orgullo humano, exalta a Dios y fortalece la fe del creyente. ¿Qué podría ser más alentador que saber que Dios tiene el control soberano sobre su creación? El universo no está sujeto a acciones arbitrarias ni accidentes fortuitos. No existe la más remota posibilidad de que los planes de Dios fallen.  “Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados”. (Rm 8:28). Esa es la promesa mejor conocida y más amada en todas las escrituras y se fundamenta en la doctrina de la soberanía de Dios.

 

  • La elección no es una excusa para la inactividad. Quienes piensan que pueden quedarse de brazos cruzados  y dejarle a Dios la tarea de salvar a los elegidos por medio de algún artificio místico, no entienden las Escrituras. Los elegidos no se salvan aparte del evangelismo ¿Cómo, pues, invocarán a aquel en el cual no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quien les predique? (Rm 10:14)

 

  • La fe en la soberanía absoluta de Dios libraría a la Iglesia del declive del pragmatismo y la mundanalidad. Nos haría regresar por fin a la predicación bíblica. Si los predicadores solo tuvieran confianza en el poder de Dios y en su Palabra, no considerarían necesario maquillar, ajustar ni bajar el tono del mensaje. No sentirían la necesidad  de utilizar medios artificiales  para inducir a más  personas a salvarse. No verían el evangelismo  como un problema de mercadotecnia, sino que lo verían como lo que es: la proclamación divina del único medio por el cual Dios llama a los elegidos a Él mismo. Se apoyarían más en el evangelio, el “poder de Dios para salvación”. También abandonarían los tejemanejes mundanos que empujan a la iglesia cuesta abajo con mayor velocidad.

 

  • Tengo que confesar que si uno desea ser fiel a Cristo y su Palabra, no existe una solo técnica o sistema que garantice una iglesia grande. El crecimiento en el campo espiritual es como el crecimiento en el campo físico. Puede ser nutrido y alentado. Podemos hacer cosas para asegurar un crecimiento saludable, pero no podemos generar crecimiento verdadero. Nada puede hacer que un arbusto en miniatura crezca con las mismas proporciones que un pino gigante. Si pudiera desarrollarse alguna tecnología genética para hacerlo, el resultado sería una monstruosidad. Lo mismo es cierto en el campo espiritual: “Si Jehová no edificare la casa,  En vano trabajan los que la edifican;  Si Jehová no guardare la ciudad,  En vano vela la guardia.” (Sal 127:1)

 

  •  No debemos olvidar que edificar la iglesia es Su obra. La nuestra consiste en ir por todo el mundo y predicar el evangelio a toda criatura (Mr 16.15). apenas empezamos a pensar en nosotros mismos como los arquitectos y constructores de la iglesia, usurpamos la función propia y exclusiva de Dios, y cambiamos la definición de nuestros objetivos en términos de éxito, números, tamaño y otras normas artificiales. Una iglesia edificada solo sobre esa filosofía puede florecer por un tiempo, pero está condenada en últimas al fracaso espiritual.

 

  • Sin importar cuán acosada, perseguida, martirizada, rechazada, calumniada, pobre o deshonrada pueda parecer la iglesia verdadera, el Señor no abandonará a sus escogidos. Cuando el pueblo de Dios parezca haber llegado a su punto de debilidad máxima, debemos mirar de nuevo la realidad. Jesús todavía está edificando su iglesia. El plan original sigue en operación. Los  tiempos modernos no constituyen una amenaza para sus propósitos eternos. Las circunstancias de nuestro mundo atribulado no alteran su designio eterno, y sin importar cuán corrupta y mundana haya sido o pueda ser la iglesia visible, Jesucristo todavía está edificando su iglesia sobre el fundamento original y seguro de la enseñanza y el ministerio apostólicos.

 

  • Las llaves del reino son una encomienda sagrada de Cristo a su iglesia. Esas llaves simbolizan la custodia a la entrada misma al cielo. Él ha puesto a la iglesia en el mundo y nos ha mandado a predicar el evangelio para que nos sostengamos como un faro que señala y alumbra el camino para ir a ese reino. Si desacreditamos su Palabra o camuflamos el evangelio, dejamos de ser ese faro y perdemos la única autoridad que tenemos para usar las llaves del reino.

 

  • Debe quedar claro que la iglesia es una obra sobrenatural. Es Cristo mismo, no la aplicación del conocimiento  de mercadotecnia, la astucia humana o las técnicas de iglecrecimiento, quien añade personas a la iglesia, genera crecimiento genuino  y la bendice con salud y vitalidad. El crecimiento numérico por sí solo no asegura que se tenga una iglesia saludable. Crecimiento es una de las señales de vida, pero como hemos visto, el tamaño no es prueba tácita de la bendición de Dios o de la salud espiritual de una iglesia.

Próximamente estaré publicando más notas que extraje de este libro, así que estén pendientes. Ya puedes leer la Primera Parte, Segunda Parte, Tercera Parte, Cuarta Parte, Quinta Parte y Sexta Parte de estas notas. Si te ha sido de bendición esta publicación te invito a compartirla con tus redes sociales.

*John MacArthur es el presidente de The Master’s Seminary y pastor de la iglesia Grace Community Church. Sus predicaciones en el programa de radio Gracia A Vosotros son escuchados alrededor del mundo. Él y su esposa Patricia tienen cuatro hijos y quince nietos.

Si te ha gustado, ¡compártelo con tus amigos!...

By

¿Que deberían pensar los cristianos sobre la evolución?

 

 R. C. Sproul

Por R. C. Sproul

 No existe una perspectiva única de la evolución. Se hace una diferencia, por ejemplo, entre macro evolución y micro evolución. La macro evolución afirma que toda la vida evolucionó fortuitamente a partir de una sola célula– una pequeña y palpitante célula de vida hecha de aminoácidos, ARN, ADN y todo eso-, y luego, por azar, explosiones, o lo que sea, hubo mutaciones.

Primero, tuvo lugar una forma de vida inferior y simple, y luego, a partir de aquello, surgieron cosas más complejas, y todos nosotros emergimos del limo, por así decirlo, rezumando, hasta alcanzar nuestra humanidad presente. Esa es la visión radical de la evolución que ve surgir la vida como una suerte de accidente cósmico.

Esta visión de la evolución -la que oigo discutir públicamente tan a menudo en el mundo secular –es un disparate absoluto y será totalmente  rechazada por la comunidad científica secular en el transcurso de la próxima generación. Mis objeciones con respecto a ella no son tanto teológicas, sino más bien racionales y lógicas. Quiero decir, la doctrina de la macro evolución es uno de los mitos más carentes de fundamento que haya visto perpetuarse en el medio ambiente académico.

Pero hay otras variedades mucho menos radicales, que simplemente indican que hay un cambio, una progresión hacia diferentes direcciones entre varias especies, que podemos incluso rastrear históricamente. Este último tipo de evolución no tiene gran consecuencia con respecto al cristianismo bíblico. La cuestión central tiene que ver con la perspectiva anterior, y la pregunta básica es la siguiente: ¿Es el hombre, en su origen, producto de un acto intencional de inteligencia divina o se trata de un accidente cósmico. En otras palabras ¿soy una criatura con dignidad 0 una criatura de insignificancia cósmica?

Ese es un problema bastante serio porque, si yo simplemente aparecí, por así decirlo, de manera repentina, o emergí del limo y estoy destinado a la aniquilación, es sólo  una fantasía considerar que, entre estos dos polos de origen y destino tengo un propósito, significado e identidad. Esas serían ilusiones de la peor clase. Obviamente, si vengo de la nada y voy hacia la nada, bajo cualquier análisis objetivo soy nada.

Un cristiano no puede considerarse a mismo como un accidente cósmico y creer al mismo tiempo en el Dios soberano y creador. Ser cristiano es ratificar no sólo a Cristo el Redentor sino a Dios el Creador. Y debemos ratificarlos a ambos. Permítame decir también, antes de abandonar esta pregunta, que algunas de las objeciones mas grandes que tengo hacia esta visión más radical de la evolución no son los problemas teológicos, tan serios como sean, sino los problemas racionales. Creo que no solamente es mala teología; es mala ciencia.

Históricamente todos los cristianos, los judíos y los musulmanes han sostenido como un artículo central que este mundo y todas las personas que hay en el son el resultado de un acto divino de creación. En lo que al cristianismo se refiere, si no hay creación, no hay nada que redimir.

Tomado del Libro “Buena pregunta” de R. C. Sproul p. 68 -69

*Dr. R. C. Sproul, teólogo, pastor y maestro, es presidente de la junta de Ministerios Ligonier. Graduado de Westminster College, Pittsburgh TheologicalSeminary y Free University of Amsterdam, el Dr. Sproul es actualmente profesor de teología sistemática en Reformed Theological Seminary y director emérito de Prison Fellowship, Inc. Sus muchos libros incluyen Complaciendo a Dios; La Santidad de Dios; Escogidos por Dios; El Misterio del Espíritu Santo; El Alma en Busca de Dios; Verdades Esenciales de la Fe Cristiana; La Gloria de Cristo; y Si Hay un Dios, ¿Por Qué Hay Ateos?

creación evolución

PARTICIPA EN LA ENCUESTA

Todo lo que existe es debido a :

View Results

Cargando ... Cargando ...

Si te ha gustado, ¡compártelo con tus amigos!...

By

¿Cómo deberían responder los cristianos a la abrumadora tentación  del materialismo en nuestra cultura?

Sproul

 Por R. C. Sproul

 Probablemente, la tentación que menos debería preocuparle a un cristiano es el materialismo. ¿Por qué? El materialismo es una visión filosófica del mundo que ve la verdad final coma algo estrictamente material; no hay una realidad espiritual final. En ese sentido, el materialismo no es una tentación para el cristiano porque un cristiano tendría que abandonar su concepto de Dios y de todo lo espiritual con el fin de pensar coma un materialista. El materialismo como filosofía, en última instancia, no tiene espacio alguno para Dios.

Habitualmente, lo que queremos decir con materialismo no es esta filosofía sofisticada que acabo de describir sino más bien la adquisición de bienes y la ganancia de riquezas que se convierte en el fin último de la vida. Esa tentación es real para los cristianos porque, coma criaturas, los cristianos buscan la comodidad tanto como cualquier otra persona. Nosotros también podemos caer en el pecado de la avaricia 0 la codicia. Los cristianos debemos estar muy familiarizados con las advertencias del Nuevo Testamento en cuanto a poner nuestro corazón en los placeres y beneficios materiales. AI mismo tiempo, no debemos despreciarlos, rechazando esas cosas buenas, materiales o no, que vienen de Dios. Debemos entender cuál es el lugar y el uso adecuado de lo material. Como dijo Pablo, el aprendió a vivir humildemente, a estar en abundancia, y a alegrarse prosperando o no.

Debido a la gran opulencia que hay en nuestra cultura, tiende a sentirse mucha culpa con respecto al disfrute de la prosperidad. Si leemos el Antiguo Testamento durante diez minutos, veremos que los judíos no percibían la prosperidad coma un crimen. Dios estaba constantemente prometiéndole la bendición del bienestar material a la gente coma consecuencia de la obediencia.

El punto crucial para Jesús es: ¿Dónde está el corazón? Nuestra prioridad debe ser buscar el reino y su justicia. Si al buscar el reino Dios se complace en bendecirlo con abundancia y prosperidad, no se sienta culpable por ello, sino agradézcale y úselo responsablemente.

Tomado del Libro “¡Qué buena pregunta¡” de R. C. Sproul p. 308 -309

 

*Dr. R. C. Sproul, teólogo, pastor y maestro, es presidente de la junta de Ministerios Ligonier. Graduado de Westminster College, Pittsburgh TheologicalSeminary y Free University of Amsterdam, el Dr. Sproul es actualmente profesor de teología sistemática en Reformed Theological Seminary y director emérito de Prison Fellowship, Inc. Sus muchos libros incluyen Complaciendo a Dios; La Santidad de Dios; Escogidos por Dios; El Misterio del Espíritu Santo; El Alma en Busca de Dios; Verdades Esenciales de la Fe Cristiana; La Gloria de Cristo; y Si Hay un Dios, ¿Por Qué Hay Ateos?

 

 

Si te ha gustado, ¡compártelo con tus amigos!...

By

DIFERENCIAS ENTRE LA ENSEÑANZA ARMINIANA Y DERIVADA DE ELLA, Y LA ESTRICTAMENTE BÍBLICA

Calvino y Arminio

Por Miguel Rosell Carrillo

(Para ver la diferencia entre un posicionamiento y otro; la enorme diferencia que existe, y las implicaciones a nivel teológico y vivencial que conlleva el asunto)

No es lo mismo creer que Dios quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad, a creer que Dios desea (Ezelo, gr.) que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad (1 Ti. 2: 4)

No es lo mismo creer que el ser salvo depende en cierta manera del individuo, que creer que depende exclusivamente del Dador de la salvación: Dios.

No es lo mismo creer que el hombre natural está condenado y en depravación total por causa de la caída adámica, que creer que todavía tiene la capacidad espiritual de escoger el bien espiritual, y por tanto, tiene capacidad de ejercitar fe en Dios, para poder recibir el evangelio, y de este modo obtener la salvación. Si creemos esto último, entonces en alguna medida le estamos concediendo al hombre cierta gloria y mérito, lo cuales antibíblico.

No es lo mismo creer que la salvación es incondicional de parte de Dios, a creer que está condicionada al hombre, a su libre elección.

No es lo mismo creer que la prerrogativa de la salvación la tiene el hombre, a creer que la tiene Dios.

No es lo mismo creer que Dios escogió a los creyentes antes de la fundación del mundo (Ef. 1: 4), que creer el hombre tiene el suficiente poder para clamar por esa salvación, y así obtenerla “por fe”, sin que se considere el asunto de la elección soberana de Dios. No es lo mismo: “Ninguno puede venir a mí, si el Padre que me envió no le trajere; y yo le resucitaré en el día postrero” (Juan 6: 44)

No es lo mismo creer que Dios es quien elige al hombre, que creer que los hombres pueden escoger a Dios, sin más. Si los hombres, por sí mismos, pueden escoger a Dios, entonces no están en su naturaleza pecaminosa, la cual hace al hombre ser enemigo de Dios. Entonces la doctrina de la caída adámica es falsa… pero eso no lo enseña la Biblia, sino todo lo contrario: “Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron” (Romanos 5: 12)

No es lo mismo creer que la salvación (verdadera) se puede llegar a perder, que creer que jamás se perderá. Naturalmente, en la medida en que esa salvación dependa del hombre, la puede perder (a mí no me duraría ni un día).

No es lo mismo creer que hemos sido predestinados para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad (Ef. 1: 5), que creer que la elección ha sido nuestra, y Dios se ha adaptado a nuestra decisión.

No es lo mismo creer que hemos sido predestinados para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad (Ef. 1: 5), que creer que Dios vio algo “bueno” en nosotros de antemano.

No es lo mismo creer que hemos sido predestinados para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad (Ef. 1: 5), que creer que nosotros de alguna manera buscábamos esa reconciliación con Dios.

No es lo mismo creer que hemos sido predestinados para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad (Ef. 1: 5), que creer que Dios ha tenido que ver algo con nuestra voluntad. Pero no. Fue según Él quiso, no según nuestra voluntad. Nuestra voluntad antes era la de resistir cualquier cosa que tuviera que ver con Dios. Un enemigo aborrece a su adversario, y eso éramos nosotros: enemigos de Dios.

No es lo mismo creer que la elección de la salvación es arbitraria, dependiendo de Dios y del hombre, que creer que fue ordenada desde el principio por Dios: “Los gentiles, oyendo esto, se regocijaban y glorificaban la palabra del Señor, y creyeron todos los que estaban ordenados para vida eterna”(Hchs. 13: 48)

No es lo mismo creer que Cristo murió para no salvar a nadie en particular (salvación condicionada a la voluntad del hombre), que creer que Cristo murió efectivamente por los elegidos de Dios. “Yo ruego por ellos; no ruego por el mundo, sino por los que me diste; porque tuyos son” (Juan 17: 9)

No es lo mismo creer que el hombre puede resistir al Espíritu Santo para no ser salvo, cuando Dios quiere salvar a ese hombre, que creer que el hombre que Dios quiere salvar, no va a poder resistir al santo Espíritu de Dios. No es lo mismo. (Gálatas 1: 15) “Pero cuando agradó a Dios, que me apartó desde el vientre de mi madre, y me llamó por su gracia”.

No es lo mismo creer que la voluntad del hombre pueda oponerse a la voluntad de Dios, que creer lo contrario.

No es lo mismo creer que la salvación se puede perder, que creer que el salvo no la puede perder por que en la economía de Dios no sólo está justificado, sino glorificado (Ro. 8: 30)

No es lo mismo creer que el salvo puede venir a condenación, que creer que ninguna condenación hay para el salvo (Ro. 8: 1)

No es lo mismo creer que el salvo puede volver a su forma pecaminosa anterior, que creer que esa forma o naturaleza ya no existe, ni puede volver a existir en su vida (2 Co. 5: 17; 1 Juan 3: 9)

El asunto aquí trasciende, no a etiquetas denominacionales per se, sino a cuestiones de calado. Es sobre la soberanía de Dios, o la voluntad del hombre, así de importante es la cuestión.

Mucho más podríamos seguir argumentado, y seguro que lo haremos, pero baste con esto de momento. Hermanos es bueno recapacitar, considerar, y creer la verdad.

Dios les bendiga

© Miguel Rosell Carrillo, pastor de Centro Rey, Madrid, España

www.centrorey.org

(Pueden hacer copias y divulgar con libertad este y todos mis mensajes, sólo respetando la autoría. Dios les bendiga)

FIN

Si te ha gustado, ¡compártelo con tus amigos!...

By

¿Cuán Pecaminoso es el Hombre? Por R C. Sproul

 

R. C. Sproul

Por R C. Sproul

Imagina un círculo que representa el carácter de la humanidad. Ahora imagine que si alguien peca, una mancha -una mancha moral -aparece en el círculo, estropeando el carácter del hombre. Si se producen otros pecados, más manchas aparecen en el círculo. Bueno, si los pecados se multiplican, con el tiempo todo el círculo se llena de manchas e imperfecciones. Pero ¿las cosas han llegado a ese punto? El carácter humano está claramente contaminado por el pecado, pero el debate es sobre el alcance de esa mancha. La Iglesia Católica Romana sostiene la posición de que el carácter del hombre no está totalmente corrompido, sino que conserva una pequeña isla de justicia. Sin embargo, los reformadores protestantes del siglo XVI afirmaron que la contaminación del pecado y la corrupción del hombre caído es completa, volviéndonos totalmente corruptos.

No hay ninguna parte de nosotros que se escape de los estragos de nuestra naturaleza humana pecaminosa

Hay muchos malentendidos sobre lo que los reformadores querían decir con esa afirmación. El término que se utiliza a menudo para la condición humana en la teología reformada clásica es la depravación total. La gente tiene una tendencia a estremecerse cada vez que utilizamos ese término porque hay una confusión muy extendida entre el concepto de la depravación total y el concepto de absoluta depravación.

Depravación absoluta significaría que el hombre es tan malo, tan corrupto, como él posiblemente podría ser. No creo que haya un ser humano en este mundo que sea totalmente corrupto, pero eso es sólo por la gracia de Dios y por el poder restrictivo de su gracia común. Tantos pecados como hemos cometido individualmente, podríamos haberlo hecho peor. Podríamos haber pecado más a menudo. Podríamos tener pecados cometidos que fuesen más atroces. O podríamos haber cometido un mayor número de pecados. La depravación total, entonces, no significa que los hombres son tan malos como podrían concebiblemente ser.

Cuando los reformadores protestantes hablaban de la depravación total, querían decir que el pecado –su poder, su influencia, su inclinación –afecta a toda la persona. Nuestros cuerpos están caídos, nuestros corazones están caídos, y nuestras mentes están caídas, no hay parte de nosotros que se escape a los estragos de nuestra naturaleza humana pecaminosa. El pecado afecta nuestro comportamiento, nuestros pensamientos, e incluso nuestra conversación. Toda la persona ha caído. Esa es la verdadera medida de nuestra pecaminosidad si se le juzga por el estándar y la norma de la perfección y la santidad de Dios.

Este extracto de The Truth of the Crosspor RC Sproul

Si te ha gustado, ¡compártelo con tus amigos!...

By

Caminando con Dios de J. C. Ryle (Parte 1)

 

Por Soldado de Jesucristo

En esta ocasión les dejo con las notas que extraje de un folleto del obispo J. C. Ryle que recién terminé de leer, es un gozo y un reto tremendo leer los escritos de Ryle, recomiendo mucho sus escritos.

Read More

Si te ha gustado, ¡compártelo con tus amigos!...

By

La Profundidad de Mi Depravación

depravaciónPor Tim Challies

Testimonio, eso es una buena palabra cristiana, ¿no? Cada uno de nosotros tiene un testimonio, un relato de cómo Dios extendió su gracia para nosotros. Y estos testimonios son cosas hermosas, cada una contando la obra soberana de nuestro gran Dios.

Ahora, se ha hablado mucho acerca de cómo tendemos a preferir los testimonios que cuentan con los mínimos más dramáticos. Todos hemos oído esos relatos que casi parecen deleitarse con los pecados del pasado más que sentir pesar por ellos. Pero nos agradan esas historias porque nos encontramos con un cierto tipo de emoción al escuchar cómo alguien se apartó de una vida de tal pecado atroz.

Me sentía un poco extraño en decir a los demás cómo me salvé. Yo era un buen chico. Tuve la oportunidad de beber y consumir drogas, pero simplemente no me interesaba. No había robado alguna vez algo más allá de unas pocas monedas después de hacer mandados para mi madre. Simplemente no hay mucho que contar. Pero los detalles no deben ser el punto de todos modos.

Mi depravación se visualiza mejor en mi rechazo de Dios y su gracia que en mis pecados y actos injustos. He demostrado mi rebeldía más en negar a Dios, rechazarlo, y evitando su gracia que en cualquiera de los actos pecaminosos que cometí o podría haber cometido. Incluso si hubiera asesinado a alguien en una borrachera por la droga, ese pecado habría sido menos grave que mi total rechazo de Dios.

Después de todo, los hechos injustos son simplemente el desbordamiento de una rebelión profunda. Ellos son el síntoma, no la enfermedad misma. Aquí está el punto: Usted no conoce cuán profundamente pecaminoso es mediante sus obras de maldad, sino por su rechazo de Dios y de Su gracia. Ese es el pecado más grave, odioso y detestable de todos ellos.

 

Si te ha gustado, ¡compártelo con tus amigos!...

By

¿Qué enseñan los Testigos de Jehová?

Por MattSlickTestigos de jehová

  1. Hay un Dios en una persona. “Esté seguro de Todas las Cosas“, Página 188. [MakeSure of AllThings].
  1. No existe Trinidad. “Permita que Dios sea Verdadero“, Página 100-101; [LetGod be True]; “Esté seguro de Todas las Cosas“, Página 386. [MakeSure of AllThings].
  1. El Espíritu Santo es una fuerza no viva. “Razonando desde las Escrituras“, 1985, Página 406-407. [ReasoningfromtheScriptures].
  1. El Espíritu Santo es la fuerza activa impersonal de Dios. “El Atalaya“, Junio 1, 1952, Página 24. [TheWatchtower].
  1. La primera creación de Jehová fue Su “‘único Hijo engendrado’…y usado por Jehová para crear todas las otras cosas”. “Ayuda para el Entendimiento de la Biblia“, Página 390-391. [AidtoBibleUnderstanding].
  1. Jesús fue el arcángel Miguel, el cual se convirtió en un hombre. “El Atalaya“, Mayo 15, 1963, Página 307. [TheWatchtower]; “El Nuevo Mundo“, 284. [The New World].
  1. Jesús fue sólo un hombre perfecto, no Dios en carne, “Razonando desde las Escrituras“, 1985, Página 306. [ReasoningfromtheScriptures].
  1. Jesús no se levantó de los muertos en su cuerpo físico. “¡Despertad!” Julio 22, 1973, Página 4. [Awake!]

9. Jesús fue resucitado “no como una criatura humana sino como un espíritu”. “Permita que Dios sea Verdadero“, Página 276. [LetGod be True].

  1. Jesús nació otra vez. “El Atalaya“, Nov. 15, 1954, Página 682. [TheWatchtower].
  1. Jesús no murió en una cruz sino en una estaca. “Razonando desde las Escrituras“, 1985, Página 89-90. [ReasoningfromtheScriptures].
  1. Jesús empezó su gobierno invisible sobre la tierra en 1914. “La Verdad Te Hará Libre“, Página 300. [TheTruthShallMakeYou Free].
  1. El sacrificio de rescate de Jesús no incluyó a Adán. “Dejemos que Dios sea Veraz“, Página 119. [LetGod be True].
  1. La iglesia de los Testigos se proclama así misma profeta de Dios. “El Atalaya“, Abril 1, 1972, Página 197. [TheWatchtower].
  1. Los Testigos reclaman ser el único canal de la verdad de Dios. “El Atalaya“, Feb. 15, 1981, Página 19. [The Watchtower].
  1. Solo los miembros de su iglesia serán salvos. “El Atalaya“, Feb. 15, 1979, Página 30. [The Watchtower].
  1. Las buenas obras son necesarias para la salvación. “Estudios en las Escrituras“, Vol. 1, Página 150, 152. [Studies in theScriptures].
  1. El alma deja de existir después de la muerte. “Permita que Dios sea Verdadero“, Páginas 59, 60, 67. [LetGod be True].
  1. No existe el infierno de fuego donde los malvados serán castigados. “Permita que Dios sea Verdadero“, páginas 79, 80. [LetGod be True].
  1. Sólo 144.000 Testigos de Jehová irán al cielo. “Razonando desde las Escrituras“, 1985, Páginas 166-167, 361. [ReasoningfromtheScriptures]; “Permita que Dios sea Verdadero“, Página 121. [LetGod be True].
  1. Sólo los 144.000 Testigos de Jehová son nacidos de nuevo. “Razonando desde las Escrituras“, 1985, página 76. [ReasoningfromtheScriptures]; “El Atalaya“, 11/15/ 1954,  página 681. [TheWatchtower].
  1. Sólo los 144.000 pueden tomar comunión.
  1. Las transfusiones de sangre son un pecado. “Razonando desde las Escrituras“, 1985, Páginas 72-73. [ReasoningfromtheScriptures].
  1. La cruz es un símbolo pagano y no debería ser usada. “Razonando desde las Escrituras“, 1985, Páginas 90-92. [ReasoningfromtheScriptures].
  1. La salvación es por fe y lo que Usted hace. “Estudios en las Escrituras“, Vol. 1, Páginas 150, 152. [Studies in theScriptures].
  1. Es posible perder su salvación. “Razonando desde las Escrituras“, 1985, Páginas 358-359. [ReasoningfromtheScriptures].
  1. El universo tiene billones de años. “Tu Voluntad Será Hecha en la Tierra“, Página 43. [YourWill Be Done onEarth].
  1. Cada uno de los seis días de la creación de Dios en Génesis 1, duró 7.000 años; por lo tanto, el hombre fue creado al final de los 42.000 años de la preparación de la tierra. “Permita que Dios sea Verdadero“, Página 168. [LetGod be True].
  1. Los Testigos se rehúsan a votar, a saludar la bandera del país de origen, cantar el himno nacional, celebrar las Navidades o los cumpleaños ni tampoco se les permite prestar el servicio militar o servir a su país.
  1. A Satanás se le encomendó la obligación y se le encargó con la obligación de supervisar la creación de la tierra. “Chidren“, Página 55.

Este artículo también está disponible en:Inglés.

testigos de jegová

 

Si te ha gustado, ¡compártelo con tus amigos!...

By

Consejos para el líder de alabanza: Cuida lo que dices

Mauricio Velarde

Por Mauricio Velarde

En una ocasión, Winston Churchill dijo esto de uno de sus colegas: “Él es uno de esos oradores de los que se decía, ‘antes de que se levante, él no sabe lo que va a decir, mientras está hablando, no sabe lo que está diciendo; y cuando se sienta, no sabe lo que ha dicho”.

Quizás has estado en un servicio con un líder de alabanza así. Quizás ese has sido tú o eres tú. Si eres líder de alabanza o pastor de adoración, no puedo enfatizar la importancia de tu preparación y planificación para lo que vas a decir en el tiempo de alabanza. La mejor forma de servir a nuestras iglesias es cuando podemos guiarlas a ver la gracia de Dios en sus vidas, y la única forma en que podremos hacer eso es si estamos preparados para liderarlas.

El pastor John Piper dice que hay dos formas de magnificar. Podemos magnificar por medio de un microscopio o por un telescopio. El microscopio hace que algo pequeño luzca grande; el telescopio hace que algo que parece ser pequeño, o lejano, se vea como es: ¡gigante!  Nosotros magnificamos a Dios como a través de un telescopio. Él ya es grande. Nosotros sólo queremos que la iglesia lo vea como Él es en verdad.

He interactuado con varios líderes de alabanza que ensayan toda la semana con el fin de que la banda suene bien y para tener buenas transiciones entre canciones. ¡Esto es muy importante! Sin embargo, yo creo que un líder de alabanza no solamente es un buen músico, sino también debe magnificar la gloria de Dios usando sus palabras.

Preparando el contenido

Como líderes de alabanza, tenemos el gran privilegio de ser de las primeras personas que se dirigen a la iglesia los domingos. Qué gran oportunidad de tomar ese momento para enseñarle a la iglesia quién es Dios y animarles a amarle. No desperdicies tus palabras. No imites al colega de Winston Churchill.

Algunas sugerencias para tu preparación:

  1. Pasa tiempo orando por la iglesia y por tu servicio a ella. Pídele al Señor que te dé Su corazón hacia ellos. Ora para que Dios te dé sabiduría sobre lo que vas a compartir y que sea de edificación para la iglesia.
  2. Pasa tiempo en las Escrituras. Dios nos ha dado su Palabra para que le conozcamos. Si no le conocemos, no podemos enseñar quién Él es. Segundo, puedes estudiar libros sobre el tema. Por la gracia de Dios, ahora tenemos el libro Nuestra adoración importa, escrito por Bob Kauflin, en español. Te animo a que adquieras este libro y lo devores.
  3. Escribe lo que vas a compartir, no para leerlo el domingo, sino para familiarizarte con lo que vas a decir. Esto también te puede ayudar a mantener un punto y no irte a la deriva. Practica lo que vas a decir durante la semana. Medita y practícalo mientras estés en el carro, en tu casa, o cuando tengas un tiempo libre.
  1. Con los años, he creado esto para ayudarme a planificar mis exhortaciones.  Me hago tres preguntas: ¿Es aplicable? ¿Es bíblico? ¿Es claro?
    1. Si no es aplicable, no será relevante a las personas, y no serán afectadas por la exhortación. La meta es que puedan identificarse con lo que se está compartiendo y que así sean animadas, retadas y edificadas.
    2. Si no es bíblico, lo que vayas a compartir será estéril y aunque la gente se emocione por lo que digas, no serán transformadas. Solo la palabra de Dios puede cambiar corazones (cp. Ez. 36:26-27).
    3. Si no es claro, la congregación simplemente no va a entender lo que le estás diciendo. Puede que lo que digamos sea aplicable y bíblico, pero si no es claro, será en vano. Trata de tener un punto claro. No te vayas en tangentes. Eso ayudará a que la gente recuerde lo que estás diciendo y puedan seguirte.

Guardando nuestras palabras

Cuando yo estuve en el internado de líderes de alabanza con Bob Kauflin, él me trajo una observación relacionada a mis exhortaciones. Estas eran un poco largas, y él me explicó que debería acortarlas ya que después del tiempo de alabanza venía la predicación. Esto me ayudó a tener cuidado con el tiempo que me es dado el domingo, ya que mi meta es ayudar a la iglesia a responder a la gracia y grandeza de Dios mientras cantamos. Aunque creo que es importante el dar dirección verbal, entiendo que la prioridad es cantarle a Dios como su cuerpo redimido.

Cuando planifico mis exhortaciones, mi meta es de no hablar más de un minuto y medio o dos minutos. Aunque en ocasiones me paso de ese tiempo, trato de que no sea por mucho. Quiero ser breve. La iglesia no vino a escucharme predicarles antes del sermón. Aclaro que esto no es una ley, como en todo, debemos de usar discernimiento y tener en mente el servir a la iglesia.

El momento preciso

Por lo general, yo tengo dos tiempos planificados en donde hablo. Estos son el llamado a adorar y la exhortación. Antes de cantar, trato de apuntar a la iglesia a lo que hemos venido a hacer. Esto es adorar a Dios como una comunidad redimida. Luego, después de la primera canción, doy mi exhortación. Yo hago esto porque sé que muchas veces las personas vienen distraídas y quiero aprovechar los primeros momentos del servicio para tornar sus corazones a Dios. Luego, trato de estar pendiente a lo que el Espíritu Santo está haciendo en medio de la iglesia y hay veces que siento orar o resaltar palabras de las canciones mientras estamos cantando.

Aunque el hablar la verdad es bueno, debemos de ser cuidadosos de no hablar mucho porque podemos interrumpir el tiempo de adoración. No creo que hay que hablar después de cada canción. En ocasiones es mejor planificar una transición rápida para que no haya un silencio prolongado y así empezar a cantar la canción que sigue.

Ya que estamos en el tema de transiciones entre canciones, considera el no decir “Aleluya y amén” continuamente mientras el guitarrista pone el capo en su guitarra o mientras el pianista se tarda en empezar la canción. El nerviosismo nos lleva muchas veces a tratar de llenar los espacios de silencio diciendo o haciendo cosas como un ritual, sin meditar en lo que hacemos, y sin edificar a la audiencia. Aleluya y amén son palabras para dar gloria a Dios, pero muchas veces terminan siendo usadas para ocultar una mala transición musical.

En otras ocasiones, he estado escuchando un sermón muy edificante y cuando termina el pastor, estoy listo para cantar y responder a las verdades que he escuchado. Pero en esos momentos regresa el líder de alabanza y en vez de cantar, saca la Biblia y nos da una extensa exhortación de por qué debemos responder al mensaje que acabamos de escuchar. Aunque hay momentos en los que una exhortación es útil al final del sermón, debemos tener cuidado de que no estemos distrayendo a la congregación de lo que han escuchado durante la predicación. Muchas veces lo que tienes que hacer es solo cantar.

Cuando te dirijas a la iglesia, magnifica o engrandece la gloria de Dios, como lo hacía el Rey David. Él no estaba satisfecho en hacer eso solo, el invitaba a la gente a que engrandezcan a Dios con él (Sal. 34:1-3). Cuando te dirijas a la congregación, inspira a la iglesia a amar a Dios porque el amar a Dios es el mandamiento más importante (Mt. 22:36-38).

Alguien me dijo alguna vez que el preparar una exhortación de dos minutos puede tomar varias horas de preparación. Toma tiempo durante la semana para preparar con cuidado y con amor lo que vas a compartir con el cuerpo redimido de Cristo. De esta manera honrarás a Dios al hablar Su Palabra, tus pastores estarán agradecidos de tu liderazgo, y la congregación apreciará y recordará lo que tienes que decir.

* Mauricio Velarde es líder de alabaza en la Iglesia RedeemerChurch of Lake Nona, en Orlando Florida. Es además compositor, traductor y productor de varias canciones de los ministerios de Sovereign Grace en español. El año pasado sacó El Ha Sido Fiel, su primer álbum como solista. Mauricio y su esposa, Sonia, llevan seis  años de casados.

 

Tomado de: Coalición por el Evangelio.

Si te ha gustado, ¡compártelo con tus amigos!...

By

10 Maneras de Odiar a las Personas

odio

Por David Murray

Hace unas semanas hice una lista de 10 maneras de odiar a Dios. Hoy, 10 maneras de odiar a las personas, lo cual Pablo dice que viene muy natural para nosotros (Tito 3: 3).

  1. Envidie su éxito.
  2. Manche su nombre.
  3. Desee su fracaso.
  4. Ignore sus gracias y dones.
  5. Sospeche de sus motivos.
  6. Alégrese cuando caen o fracasan.
  7. Rechace su confesión.
  8. Resalte solo sus defectos.
  9. Menosprecie sus llamados y papeles.
  10. Tome venganza sobre ellos.

Pero el amor de Dios puede cambiar el peor de los enemigos en el mejor de los amantes, como Pablo enfatiza de inmediato:

“4 Pero cuando se manifestó la bondad de Dios nuestro Salvador, y su amor hacia la humanidad, 5 El nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino conforme a su misericordia, por medio del lavamiento de la regeneración y la renovación por el Espíritu Santo,” (Tito 3:4-5)

Si te ha gustado, ¡compártelo con tus amigos!...