“A algunas personas les encanta la doctrina de la expiación universal… Pero si la intención de Cristo hubiera sido salvar a todos los hombres, lo cierto es que se ha llevado una decepción deplorable, porque existe un lago de fuego y en ese abismo de duelo se han arrojado muchas de las personas que, de acuerdo a la teoría de la redención universal, fueron compradas por su sangre.
Si… encuentro en una parte de la Biblia que se enseña que todo está predeterminado, eso es verdad; y si encuentro, en otra Escritura, que el hombre es responsable por todas sus acciones, eso es verdad; y es solo mi insensatez la que me lleva a imaginar que estas dos verdades pueden contradecirse entre sí.
Muchos de los hijos de Dios están bien en la medida en que no tienen pruebas. Siguen a Cristo muy tolerantemente en los tiempos buenos. Imaginan que están confiando enteramente en Él. Se ilusionan a sí mismos pensando que han dejado todo en Sus manos. Obtienen la reputación de ser muy buenos cristianos.
– Sin el Espíritu Santo, nuestra mente es tan resistente a la autoridad de Dios que no nos vamos a someter a Él y, tampoco podremos hacerlo.
– Es moralmente imposible para el corazón muerto, entenebrecido, duro y resistente celebrar el señorío de Jesús en su vida sin haber nacido de nuevo.
– Los que no han nacido de nuevo no dicen con Pablo: “…Estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor”. Fil 3.8
– Hasta que Dios nos despierta de la muerte espiritual y nos da la vida que encuentra gozo en matar el pecado y en ser santos, somos esclavos y no podemos liberarnos. Por eso el nuevo nacimiento es necesario.
Se recuperan los gemelos transfundidos por autorización judicial tras la negativa de sus padres
Nacieron prematuros y debieron recibir una transfusión de sangre para la que médicos del Hospital Oñativia, de la localidad bonaerense de Rafael Calzada, debieron acudir a la Justicia ya que los padres de los bebés son Testigos de Jehová y se oponían
¡Aun hay esperanza! Aquel que llamó a Lázaro de la tumba no ha cambiado. Aquel que mandó al hijo de la viuda en Naif levantarse de su ataúd puede hacer milagros aún por su alma.
El cuarto cargo: Una ignorancia del evangelio de Jesucristo
“Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros. Pues mucho más, estando ya justificados en su sangre, por él seremos salvos de la ira” (Romanos 5:8-9).
Someto a consideración de ustedes el hecho de que este país no es que esté endurecido contra el evangelio, sino que es ignorante en lo que al evangelio se refiere, porque la mayoría de los predicadores lo son. Lo repito. El cáncer en este país no son los políticos liberales, ni la raíz del socialismo, ni Hollywood, ni nada por el estilo. En cambio lo es el supuesto pastor, predicador o evangelista evangélico de nuestra época; allí es donde se encuentra el cáncer. No conocemos el evangelio. Hemos tomado el glorioso evangelio de nuestro Dios y lo hemos reducido a cuatro leyes espirituales y a cinco cosas que Dios quiere que la persona sepa, con una pequeña oración supersticiosa al final. Y si alguien la repite después de nosotros con suficiente sinceridad, ¡declaramos con un tono beato que ha nacido de nuevo! Hemos cambiado la regeneración por el “decisionismo”16.
Comentarios recientes