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La Relación Amor-Odio de Charles Spurgeon con la Navidad

Charles SpurgeonPor Jordan Standridge

Charles Spurgeon tenía una relación amor-odio con la Navidad. Debido a la influencia católica romana sobre las festividades de Navidad (especialmente en Inglaterra en ese momento) él no era un gran fanático e iba y venia animando a su congregación a celebrar la Navidad.

En su sermón llamado “El Nacimiento de Cristo” predicado el 24 de diciembre de 1854, terminó su sermón diciendo:

Ahora, una feliz Navidad a todos ustedes; y será una feliz Navidad si tienen a Dios con ustedes. No voy a decir nada hoy en contra de las festividades acerca de este día del nacimiento de Cristo. Yo sostengo que, tal vez, no es correcto celebrar este día, pero nunca estaremos en medio de aquellos que consideran un deber celebrarlo de una manera incorrecta así como otros lo celebran de una manera correcta. Pero mañana reflexionaremos acerca del día del nacimiento de Cristo; nos sentimos obligados a hacerlo, estoy seguro, independientemente de cuán vigorosamente nos aferremos a nuestro áspero puritanismo… Y, “Así que celebremos la fiesta, no con la vieja levadura, ni con la levadura de malicia y de maldad, sino con panes sin levadura, de sinceridad y de verdad.” No festejen como si desearan celebrar el festival de Baco; no vivan mañana como si adorasen una deidad pagana. Festejen, cristianos, festejen, tienen derecho a festejar. Vayan al salón de festejos mañana, celebren el nacimiento de su Salvador; que no les dé vergüenza estar contentos, tienen derecho de ser felices…. Salomón dice, “Anda, y come tu pan con gozo, y bebe tu vino con alegre corazón; porque tus obras ya son agradables a Dios. En todo tiempo sean blancos tus vestidos, y nunca falte ungüento sobre tu cabeza.” ….”La religión nunca fue diseñada Para disminuir nuestros placeres.”…. Recuerden que nuestro Señor se alimentó de mantequilla y miel. Regresen a sus casas, gocen el día de mañana; pero, en sus festejos, piensen en el Hombre de Belén; permitan que Él tenga un lugar en sus corazones, denle la gloria, piensen en la virgen que lo concibió, pero sobre todo piensen en el Hombre que nació, el Hijo dado. Concluyo diciendo otra vez:

“¡UNA FELIZ NAVIDAD PARA TODOS USTEDES!””

Pero en 1871 su tono cambió un poco y él comenzó su sermón de la Navidad con estas palabras:

“No tenemos un respeto supersticioso por los tiempos y las estaciones. Ciertamente no creemos en la presente disposición eclesiástica llamada Navidad; primero, porque de ninguna manera creemos en la misa, sino que la aborrecemos, ya sea hablada o cantada en latín o en inglés. Y en segundo lugar, porque no encontramos ninguna base en la Escritura para guardar algún día como el del nacimiento del Salvador. Y entonces, como no es por autoridad divina, su observancia es una superstición. La superstición ha fijado de la manera más concluyente el día del nacimiento de nuestro Salvador, aunque no exista la posibilidad de descubrir cuándo ocurrió realmente. Fabricio nos da un catálogo de 136 diferentes opiniones de eruditos sobre el asunto. Y diferentes teólogos inventan diversos argumentos de peso para abogar por una fecha en cada mes del año. No fue sino hasta mediados del siglo tercero que una parte de la iglesia celebró la natividad de nuestro Señor; y no fue sino mucho tiempo después que la iglesia de occidente había puesto el ejemplo, que la iglesia oriental adoptó esa celebración. Puesto que el día es desconocido, la superstición lo ha determinado. A pesar de que el día de la muerte de nuestro Salvador podría determinarse con mucha seguridad, la superstición mueve la fecha de su observancia cada año. ¿Acaso existe un método en la locura de los supersticiosos? Probablemente los días santos fueron establecidos para ajustarse a los festivales paganos. Nos aventuramos a afirmar que si hay algún día del año del cual podemos estar muy seguros que no fue el día en que nació el Salvador, es el veinticinco de diciembre. Sin embargo, como la corriente de los pensamientos de la gente ya está encauzada por ese camino y yo no veo ningún mal en esa corriente en sí misma, orientaré la barca de nuestro sermón hacia esta corriente y haré uso de ese hecho, que no voy a justificar ni condenar, intentando conducir los pensamientos de ustedes en la misma dirección. Puesto que es legítimo y digno de elogio meditar en la encarnación del Señor en cualquier día del año, no está en el poder de las supersticiones de otros hombres, convertir tal meditación en impropia el día de hoy. Entonces, sin importar el día, demos gracias a Dios por el don de Su Hijo amado..

Independientemente de cómo se sintiera, podemos estar seguros de que Spurgeon vio la Navidad como una gran oportunidad para el evangelismo y llamar la atención sobre Jesús. Y él amaba estimular el amor de la gente para tiempo de navidad como recordatorio sobre la brevedad de la vida. Steve Lawson escribe en su biografía de Spurgeon llamada The Gospel Focus of Charles Spurgeon que Spurgeon amaba advertir a los oyentes acerca de cómo la muerte estaba a la vuelta de la esquina.

Lawson escribe,

“Spurgeon presentó el evangelio con severas advertencias a los pecadores perdidos. Si los llamamientos tiernos, los razonamientos sólidos, las persuasiones convincentes y órdenes autoritarios no llegan al corazón del incrédulo, creía, entonces que se requerían palabras más fuertes. Spurgeon dijo abiertamente a aquellos que persistían en la incredulidad de su inminente peligro de condena eterna. Si no se arrepentían, advirtió, ciertamente perecerán para siempre. Spurgeon a menudo subrayaba la naturaleza tenue de la vida. Por ejemplo, una vez afirmó: “

¿Estás seguro que ese corazón tuyo está perfectamente sano? ¿Circula tu sangre con toda precisión? ¿Estás completamente seguro de eso? Y si así es, ¿cuánto tiempo te va a durar? Oh, tal vez hay aquí quienes nunca verán el día de Navidad. Puede ser que el mandato ya haya salido: “Pon en orden tu casa, porque vas a morir y no vivirás.”

Lawson continúa citando a Spurgeon,

Hay algunos en este lugar, que si fueran etiquetados esta mañana en cuanto a dónde van, tendrían que ser dirigidos “al infierno.” Usted sabe que éste es el caso.¿Y cuándo llegarás al final de tu viaje? Algunos aquí pueden vivir otros cincuenta años. Ruego a Dios que esa pregunta mía te persiga, y si nunca te ha bendecido antes, puede ser entonces: “¿Cuándo llegarás al final de tu viaje? ¿Cuándo llegará usted al infierno?” Esta mañana algunos de ustedes en sus corazones dirán: “Voy camino hacia allá, pero, por la gracia de Dios, he llegado a un punto muerto, y no voy avanzar otra pulgada. Señor, prepárame para ir al cielo, dame ahora la confianza en el Salvador para que yo viva “.

Spurgeon no era Buddy el-Elf cuando se trataba de Navidad, de hecho, se parecía más al Grinch, pero nadie puede negar que le encantaba la oportunidad de Navidad creada para exaltar y señalar a la gente a Jesucristo. A pesar del deseo de tantos ateos en este país, la Navidad no parece ir a ningún lado, en cualquier momento pronto. Y donde quiera que su corazón resida en el espectro de Buddy hasta el Sr. Grinch, le animo a escuchar los tres recordatorios de Spurgeon para nosotros esta Navidad, que no estamos garantizados otro minuto de vida y debemos estar listos para ver al Señor aún hoy, que la encarnación debe ser celebrada en nuestros corazones no una vez al año, sino todos los días del año, y que debemos ver esta temporada como una gran oportunidad para el Evangelio.

¡Feliz Navidad!

Tomado de aquí.


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5 Responses to La Relación Amor-Odio de Charles Spurgeon con la Navidad

  1. meschareth says:

    Este artículo en parte dice:
    “Probablemente los días santos fueron establecidos para ajustarse a los festivales paganos. Nos aventuramos a afirmar que si hay algún día del año del cual podemos estar muy seguros que no fue el día en que nació el Salvador, es el veinticinco de diciembre. Sin embargo, como la corriente de los pensamientos de la gente ya está encauzada por ese camino y yo no veo ningún mal en esa corriente en sí misma, orientaré la barca de nuestro sermón hacia esta corriente y haré uso de ese hecho, que no voy a justificar ni condenar, intentando conducir los pensamientos de ustedes en la misma dirección. Puesto que es legítimo y digno de elogio meditar en la encarnación del Señor en cualquier día del año, no está en el poder de las supersticiones de otros hombres, convertir tal meditación en impropia el día de hoy. Entonces, sin importar el día, demos gracias a Dios por el don de Su Hijo amado.”

    Muy interesante, la opinión de uno de sus guías espirituales iba de un lugar a otro. El como una ola que es impelida por el viento se trasladaba de una costa a otra sobre algo que tenía muy claro: La Navidad en 25 de diciembre nada tiene que ver con nacimiento de Jesús. Sin embargo, al final de cada uno de sus sermones expuestos aquí termina por acceder a la tradición aunque esta fuese muy pagana, porque ya la humanidad esta “encauzada en ese camino”. Entonces, pues nada, es más importante al final lo que el mundo acepta y no lo que Jehová Dios y Jesucristo enseñaron.

    Su Spurgeon dice “yo no veo ningún mal en esa corriente [la de celebrar una fiesta antibiblica y pagana]”

    ¿De verdad que no hay nada malo? Veamos sin los ojos velados. Porque una cosa si es cierta: Decir que la navidad es cristiana es tener los ojos del entendimiento velados a las “gloriosas buenas nuevas acerca del Cristo”. Y todos sabemos que el responsable de esto es el Diablo, “el dios de este sistema de cosas que ha cegado las mentes de los incrédulos”. (2 Corintios 4:3,4.) Y si usted se considera cristiano hoy pero se ocupa en celebrar la navidad, es usted un “incrédulos” como aquellos a los que Pablo se refirió cuando escribió esta carta a los corintios. Aquellos incrédulos al cristianismo verdadero cuando llegaban estas fechas celebraban una fiesta pagana en honor al dios Baco y a otros dioses como Mitra. En Roma eran conocidas como las Bacanales y/o Saturnales romanas.

    Y que interesante, el Pastor Spurgeon sabía todo eso, pero no obstante prefería la tradición disfrazada que confunde y no conduce a la verdad. Preferia darle como alimento espiritual a su rebaño una mentira a conciencia. El mismo dijo según se lee aquí: “no encontramos ninguna base en la Escritura para guardar algún día como el del nacimiento del Salvador. Y entonces, como no es por autoridad divina, su observancia es una superstición.” Pero luego entonces, su decesicion era decir: “Así que celebremos la fiesta, no con la vieja levadura, ni con la levadura de malicia y de maldad, sino con panes sin levadura, de sinceridad y de verdad.” No festejen como si desearan celebrar el festival de Baco; no vivan mañana como si adorasen una deidad pagana. Festejen, cristianos, festejen, tienen derecho a festejar. Vayan al salón de festejos mañana, celebren el nacimiento de su Salvador; que no les dé vergüenza estar contentos, tienen derecho de ser felices”. Al leerle estos dos discursos, el más indocto, se da cuenta, y con todo respeto lo decimos, de la tremenda hipocresía religiosa de este hombre con respecto a un asunto tan claro en las Escrituras.

    Jesús en su tiempo llamó la atención sobre este tipo de conducta de “devoción piadosa” falsa, cuando tildó a los líderes religiosos de su tiempo como “hipócritas”. (Según Pablo, la “devoción piadosa” falsa es una característica representativa de muchos hombres en el tiempo del fin. Lea 2 Timoteo 3:5). El Señor, desenmascarándolos, les dijo contra las actitudes egoístas de ellos: “y así invalidan la palabra de Dios por la tradición suya que ustedes transmitieron. Y hacen muchas cosas parecidas a esto”.” (Marcos 7:9-13.) Note que primero les dijo a ellos, obligados a guardar los mandamientos de la Ley, que ponían a “un lado el mandamiento de Dios para retener su tradición.” ¿No es eso lo que hace hasta hoy la cristiandad cuando se trata de una festividad pagana que llaman Navidad? ¿No es eso invalidar “la palabra de Dios” a favor de “tradiciones” paganas?

    La enseñanza de aquellos líderes del tiempo de Cristo estaba muy apegada y generalizada entre miles de judíos, como lo está hoy la celebración navideña entre millones de habitantes. La cristiandad hoy, en lugar de censurar esos paganismos idolátricos, a conciencia limpia se deja cautivar por la hipocresía y la apariencia “santa” de una celebración licenciosa y pagana y la promueve a toda vela. Jesús no fue uno de aquellos judíos que observaba tradiciones humanas; ni tampoco es como los líderes de la cristiandad. Más bien, censuró a aquellos hipócritas judíos dejando un ejemplo amonestador para nuestros días. Y ¿no es eso mismo lo que debe de hacer hoy un verdadero cristiano, cuando se admiten sigilosamente tradiciones paganas por doctrinas?

    Los TJ, gracias a Dios y a Jesucristo, nos hemos limpiado de esas costumbres que NO santifican a Jehová ni son de su agrado y mucho menos son “santas”. Sabemos muy bien lo que Jehová piensa de esas festividades no bíblicas y paganas. “La Biblia muestra que a él le desagrada muchísimo que la religión verdadera se contamine con costumbres paganas. En Amós 5:21, 23 encontramos las palabras que Jehová les dirigió a los israelitas desobedientes: “¡Yo aborrezco sus fiestas religiosas!”. Y agregó: “¡Vayan a cantar a otra parte!” (Traducción en lenguaje actual).”

    “En el reino de Israel hubo un rey llamado Jeroboán que había puesto becerros de oro en las ciudades de Dan y Betel. Luego le había dicho a la gente que usara esos becerros para adorar a Jehová; así no tendrían que viajar hasta Jerusalén. Además, se inventó nuevas fiestas y nombró sacerdotes para celebrarlas (1 Reyes 12:26-33).

    Es probable que las intenciones de los israelitas fueran buenas. Al fin y al cabo, lo estaban haciendo para adorar a Jehová. Pero lo que él le dijo a la nación a través de Amós y otros profetas dejó claro cuál era su punto de vista. Y siglos más tarde les recordó: “Yo soy Jehová; no he cambiado” (Malaquías 3:6). Jehová sigue pensando igual. Así que, ¿cómo cree que lo hacen sentir las costumbres navideñas?”

    Vea: ¿Tiene algo de malo la Navidad?

  2. yamilka says:

    La navidad es el día que cristo llego a nuestras vidas y penetro nuestro corazón…todos los días deben ser para nosotros una fiesta constante, por la gracia inmerecida y porque dios se fijo en mi ,me perdono,salvo y me ama…La fecha debemos aprovecharla para predicarle al mundo que nació un salvador que nos espera con los brazos abiertos sin acepción de personas… FELIZ NAVIDAD A TODOS!!!!!!!

    • meschareth says:

      Yamilka

      La Navidad por muy adornada que esté con tertulias y muñequitos de la cristiandad, sigue siendo una fiesta pagana al dios Mitra en celebración al nacimiento del Sol Invintus. Algo que los romanos paganos llevaban muy arraigados y que la cristiandad por tenerlos en sus listas les permitió sus fiestas enmascarándolas como si fueran “cristianas”.

      Y la Navidad, lo menos que sirve es para hablar del Cristo y del reino de Dios. en Navidad, es cuando mas borrachos hay en las calles, mas jolgorios que rayan en la indecencia y la inmoralidad. Navidad es sinónimo de comercio e hipocresía religiosa. Mira para ponerte un ejemplo:

      Como siempre hacemos los TJ hoy en nuestra congregación algunos hermanos salimos a predicar en las calles y de casa en casa. La gente no tenia tiempo y otras ya estaban en partidas de beber y vicios. ¿Qué celebraban? ¿A Cristo o al Diablo con todos los paganismos de este mundo? Hoy como en la mayoría de los lugares de esta tierra toda la gente está concentrada en bebidas, comidas y festejos, que para nada son cristianos.

      en cambio usted puede que hoy se vaya para su iglesia y deje que le engañen y hasta usted se lo cree y lo repite que un día como hoy ha nacido el salvador Cristo Jesús; pero eso no es cierto. Usted no estará entre los que beben en exceso y entre los que comerán y festejaran sin control, pero usted también celebrará una fiesta pagana disfrazada de cristiana. Y eso es vivir una mentira por muy piadosa que sea.

      Perdone mi sinceridad, no tengo como objetivo herirla en nada, hasta la comprendo, parte de mi familia también hoy anda detrás de estas fiestas. Y hasta yo en un tiempo atrás las celebrabas.

      La navidad, realmente no honra a Cristo. si le interesa puede ver el siguiente artículo: La Navidad: ‘No la celebren mis amados discípulos’

      Para hablar de Cristo existen mejores días y créame no precisamente es el 24 y 25 de diciembre.

  3. yamilka says:

    hola:meschareth
    Usted no me ha herido para nada…mire, en mi iglesia no se dijo ni en un solo momento que jesus nació el 25 diciembre ok,simplemente es algo simbólico donde recordamos el día que jesus vino a este mundo…le resumo lo que sucedió ayer en mi iglesia…no hubo una festividad, ni siquiera comimos, ni agua tomamos jajaja,los niňos cantaron e hicieron una representación del nacimiento de jesus,también sobre la forma en que el pecado entro al mundo,pero dios diseňo un maravilloso plan para salvar a la humanidad ,envío a su único hijo…
    Eso fue todo mi hermano,sin fiesta ni algarabías….QUE DIOS TE BENDIGA

    • meschareth says:

      Sin embargo, usted celebró y enseñó una falsedad junto con todos sus líderes, hermanos e invitados. Muchas personas esa noche salieron de su iglesia y de otras tantas engañadas creyendo que habían hecho la voluntad de Dios. Perdone, si siendo fuertes al ser sinceros le herimos. Por más que hoy se esfuercen dentro de su iglesia o cualquier otra, saben que lo que celebraron (24, 25 de diciembre y toda ésta época navideña) no es del agrado de Jesús y mucho menos del Padre. Saben que Jesucristo no nació el 25 de diciembre y que no existe ni un solo motivo en las Escrituras para celebrar su cumpleaños en una fecha falsa.
      Por otra parte, aunque el nacimiento de Jesús fue una gran causa de gozo. ¡Sin lugar a dudas! (Lucas 2:6-10.) Nunca la familia (incluyendo a Jesús), amigos y discípulos de Cristo celebraron su natividad o cumpleaños. Y no encontrará en la Biblia una sola razón para celebrarlo hoy, cuando ellos nunca lo hicieron. Además, Cristo no ordenó tal celebración. ¿O es que acaso, los que hoy lo hacen se sienten superiores a las Escrituras? ¿O las Escrituras “descuadran” y por eso se hacen cosas inicuas en el nombre de Cristo como esa celebración pagana e idolátrica?
      La Navidad es una aberración pagana y una burla disfrazada de cristianismo que ha sido utilizada hipócritamente para hacer conversos de gente que no se desarraiga de sus creencias falsas en contraste con lo que la Palabra de Dios dice en Efesios 4:20-24 (Léalo). Y aunque al Papa Julio I se le ocurrió decir que Cristo es el Sol invicto de los cristianos y afirmar que este nació el 25/12, y luego al Papa Liberio ratificarlo y establecerlo; ellos solo querían mantener unidad dogmática (mediante mentiras) y llenar sus iglesias y arcas de “ganancias injustas” cuando la gente que se iba a la calle a gastar su dinero durante las saturnales. Para y por eso, entonces, se ideó satánicamente, la natividad (Navidad). ¿Agradó y agrada eso a Dios? NO.
      Por más que se justifiquen hoy, con las tertulias, reprsentaciones y sermones navideños sutilmente cristianizados dentro de las iglesias de la cristiandad, sin lugar a dudas, para su propio perjuicio están observando (practicando) una tradición antibíblica y pagana. Un dogma papista. Una mentira que no honra a Cristo, mucho menos a Jehová Dios.

      Puede leer si así lo desea el artículo: Los “amigos” de Cristo y las festividades paganas

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