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Cuidado con la idolatría | David Clarkson

Por: David Clarkson 

Nadie puede servir a dos señores, pues menospreciará a uno y amará al otro, o querrá mucho a uno y despreciará al otro. Mateo 6: 24

Cuando nos interesamos y desvelamos más por otras cosas que por Dios caemos en la idolatría.

Nadie puede servir a dos señores. No podemos servir a Dios y a las riquezas, ni a Dios y nuestras concupiscencias al mismo tiempo, porque servirnos a nosotros mismos y servir al mundo monopoliza los intereses, desvelos y esfuerzos que obligadamente deben ser consagrados al Señor si hemos de servirle como nuestro Dios. Y cuando estos son para el mundo y nuestras concupiscencias, les estamos sirviendo como deberíamos servir a Dios y, entonces, los convertimos en nuestros dioses.

Cuando nos preocupamos y desvelamos más por complacernos a nosotros mismos y complacer a los demás que por complacer a Dios, nos ocupamos más de nosotros mismos y de nuestra posteridad que de ser más útiles a Dios, cometemos idolatría. Cuando estamos más interesados en lo que comemos, bebemos o vestimos, que por honrar y disfrutar a Dios, o de satisfacer las necesidades de la carne y sus deseos, que satisfacer la voluntad de Dios, somos idólatras. Cuando nos desvelamos más por promover nuestros propios intereses que los designios de Dios; por ser ricos, grandes o respetados entre los hombres que por el hecho de que Dios sea honrado y dado a conocer en el mundo, estamos formando dioses ajenos y alejándonos de Dios.

Cuando estamos más interesados en cómo obtener logros del mundo que en cómo emplearlos para Dios; levantarnos temprano, acostarnos tarde, ser hacendosos para prosperar materialmente, mientras la causa, los caminos y los intereses de Cristo son objeto de poco o ningún esfuerzo de  nuestra parte, es idolatrar al mundo, a nosotros mismos, nuestras concupiscencias y nuestra relaciones mientras que descuidados al Dios del cielo. Por todos estos intereses humanos, la adoración y el servicio que se le deben tributar sólo a él son consagrados idolátricamente a otras cosas.


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