Soldado de Jesucristo

Soli Deo Gloria

By

Cómo detener el chisme en la iglesia | Augustus Nicodemus

Por: Augustus Nicodemus 

Por tanto, si tu hermano peca contra ti, ve y repréndele estando tú y él solos; si te oyere, has ganado a tu hermano. Más si no te oyere, toma aún contigo a uno o dos, para que en boca de dos o tres testigos conste toda palabra. Si no los oyere a ellos, dilo a la iglesia; y si no oyere a la iglesia, tenle por gentil y publicano. Mateo 18. 15-17

Aquí Jesús enseñó a sus discípulos cómo tratar a un hermano que ha caído en pecado. Se entiende que Jesús está hablando de un pecado que aún no es público, que la iglesia desconoce, pero que fue notado y observado por uno de sus miembros.

Esta orden de Jesús es probablemente una de las más desobedecidas por los miembros de nuestras iglesias. Sin embargo, es de la mayor importancia para mantener la salud espiritual de la iglesia, evitar chismes, discipular y cuidar de nuestros miembros vacilantes y para el ejercicio de la disciplina. La razón por la cual ella es desobedecida es que los pastores no enseñan ni practican ese procedimiento.

Siguen algunas sugerencias de cómo los pastores y líderes pueden proceder para alentar a los miembros de sus iglesias a actuar como Jesús enseñó en el caso de un hermano que haya caído en pecado, y que ese pecado no sea haya hecho público. Si la orden del Señor es seguida, no habrá espacio para maledicencia en la iglesia.

 

¡Pastor, ayude a su iglesia en eso! Sugerencias:

 

1- Exponga este pasaje a la iglesia: estudie y predique Mt 18: 15-17 a su rebaño y recuerde constantemente lo que el Señor enseña aquí.

 

2- No acepte quejas de hermanos que no cumplieron el primer paso del proceso, que es “ve y repréndele estando tú y él solos”. La práctica de las iglesias es llevar al pastor el pecado de un hermano sin antes haber hablado con ese hermano. Los pastores deberían rehusarse firmemente a recibir esta clase de quejas e instarle al demandante hablar directamente con el hermano en pecado.

 

3- Aliéntalos a proseguir aun cuando el primer paso no haya obtenido suceso. Muchos creyentes se animan hablarle al hermano vacilante, pero ante una recusa o rechazo, no se animan a tomar el paso siguiente, que es volver con una pequeña comisión. Y el proceso es interrumpido, sin resultados.

 

4- Nunca lleve al consejo, concilio, junta administrativa, ancianos o asamblea de la iglesia casos en que los dos primeros pasos no se hayan cumplido. Si el pastor permanece firme en su rechazo, pronto los miembros de la iglesia aprenderán a seguir de la forma correcta el trato al hermano en pecado.

 

5- Repréndele a los que hablan del pecado de los demás sin antes cumplir las etapas enseñadas por el Señor Jesús. El pastor debe advertir a esas personas que están hablando mal, chismoseando y calumniando a ese hermano, si antes de denunciarlo no fueron a hablar directamente con él.

 

6- Considere como cerrados los casos que se han resuelto con las dos primeras etapas.

 

Y el pastor debe dar credibilidad a todo el proceso practicando él mismo lo que dice Mateo 18

Si te ha gustado, ¡compártelo con tus amigos!...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *