Muchos de los hijos de Dios están bien en la medida en que no tienen pruebas. Siguen a Cristo muy tolerantemente en los tiempos buenos. Imaginan que están confiando enteramente en Él. Se ilusionan a sí mismos pensando que han dejado todo en Sus manos. Obtienen la reputación de ser muy buenos cristianos.
¡Aun hay esperanza! Aquel que llamó a Lázaro de la tumba no ha cambiado. Aquel que mandó al hijo de la viuda en Naif levantarse de su ataúd puede hacer milagros aún por su alma.
– El infierno es real. La Biblia enseña esto tan claramente como enseña que Cristo murió por los pecadores. Si usted rechaza su enseñanza sobre el infierno, no hay ninguna otra enseñanza bíblica que no pudiera rechazar igualmente. En tal caso, sería mejor que se deshiciera de su Biblia.
– El mismo salvador que ahora está sentado en un trono de gracia, se sentará algún día en el trono del juicio.
Cuando el corazón de un hombre esta frío y despreocupado acerca de la religión; cuando sus manos nunca se emplean en hacer el trabajo de Dios; cuando sus pies no están familiarizados con los caminos de Dios; cuando su lengua es rara vez o nunca usada en oración y alabanza; cuando sus ojos están ciegos a la belleza del reino de los cielos; cuando su mente está llena del mundo y no tiene lugar para cosas espirituales; cuando estas marcas están presentes en un hombre, una palabra de la Biblia es la palabra correcta para describirlo, y esa palabra es: “Muerto.”
El tiempo es corto, el mundo está pasando. Unas cuantas enfermedades más y todo se terminará. Unos pocos funerales más y pronto el nuestro tendrá lugar. Unas pocas tormentas más y habremos llegado a puerto seguro. En la presencia de Cristo habrá plenitud de gozo y Dios limpiará toda lágrima de los ojos de su pueblo.
El Espíritu Santo está guiando y enseñando a todos los hijos de Dios. Les guía a apartase del pecado, del mundo y de la justicia propia. Les conduce a Cristo, a la Biblia, a la oración y a la santidad.
– Esfuércese por ir adelante. Lea más fervientemente la Biblia, ore con más fervor, odie más el pecado, niéguese más a sí mismo, mantenga libre su conciencia de los pecados pequeños, no contriste al Espíritu Santo. Los hombres más santos son siempre hombres más felices.
– No debemos esperar que el verdadero cristianismo sea popular.
• Desde que el pecado entró en el mundo, ha sido imposible que los hombres escapen completamente de alguna clase de tristeza u otra. Ahora, la mejor manera de afrontar esto es llevando todas las cosas a Dios en oración.
• El único camino para estar verdaderamente feliz en un mundo como éste es echar todas nuestras preocupaciones sobre Dios.
• Si confiamos en Él y le invocamos, Él nos puede hacer felices verdaderamente cualquiera que sea nuestra condición. La oración puede aligerar la cruz más pesada. La oración puede iluminar nuestra oscuridad.
• La oración puede traernos consuelo en medio de la tristeza y la soledad más grandes.
En esta ocasión les dejo con las notas que extraje de un folleto del obispo J. C. Ryle que recién terminé de leer, es un gozo y un reto tremendo leer los escritos de Ryle, recomiendo mucho sus escritos.
Estoy asombrado de que alguien se atreva a negar que Cristo guarda a su pueblo seguro hasta el final. ¿Cómo podría amarlos lo suficiente para morir por ellos y luego permitir que sean desechados? Suponga que usted estuviera presente en un naufragio, y arriesgara su propia vida para salvar a un niño que se estaba ahogando. ¿Haría esto para después dejar al niño tirado en la arena, frío e inconsciente? ¡No¡ Lo llevaría en sus brazos a la casa más cercana y haría todo lo posible para restaurarle su salud. Jamás pensaría en dejarlo hasta no estar seguro de su recuperación. ¿Y piensa usted que el Señor Jesús sea menos compasivo? ¡De ninguna manera¡ Todos aquellos que Él ama, los ama hasta el fin. Él nunca los deja ni los desampara. El terminará la obra que comenzó. Un hombre que ha experimentado verdaderamente la gracia de Dios, no puede caer de ella jamás si cae en el pecado, él será conducido al arrepentimiento tal como sucedió con Pedro. Si se desvía del camino de la justicia, será restaurado tal como David lo fue. No es su propia fuerza lo que le protege. Él ha sido escogido por el Padre, Cristo intercede por él y el Espíritu Santo le sostiene. Las tres personas de la trinidad están comprometidas con su salvación.
Dese cuenta de si ha encomendado su alma a Cristo, entonces, él nunca permitirá que se pierda. Los brazos eternos le rodean. La mano que fue clavada en la cruz, le está sosteniendo. La sabiduría que diseñó el mundo, está comprometida a guardarle seguro. Su fe puede ser débil, pero lo que importa es que sea real. Eche todas sus ansiedades sobre Jesús porque Él tiene cuidado de usted. Si usted se encuentra ahora entre el trigo de Cristo, seguramente que será recogido en su granero cuando Él venga otra vez.
Fuente: Folleto titulado “Caminando con Cristo” de J. C. Ryle y publicado por Iglesia Bautista de la Gracia. Calle Álamos No. 351. Colonia ampliación Vicente Villada CD. Netzahualcóyotl, Estado de Mexico. CP 57 710 Teléfono: (5) 793 – 0216
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