¿Gobierna su cristianismo en su corazón?

No es suficiente creer la verdad con la mente, o profesarla con sus labios, o aún sentir ocasionalmente fuertes emociones en su interior. El cristianismo real gobierna el corazón. Gobierna los afectos, guía la voluntad, dirige los gustos, las elecciones y las decisiones. ¿Gobierna su cristianismo en su corazón? — J.C. Ryle