Soldado de Jesucristo

Soli Deo Gloria

By

“Intenso” del Autor A. W. Tozer. Parte 2.

Notas personales del Libro “Intenso” del Autor A. W. Tozer. Parte 2.

Intenso A. W. Tozer

Portada del Libro

 

Es la voluntad de Dios que usted entre en el lugar santísimo, que viva bajo la sombra de ese lugar de misericordia, y que al salir de allí siempre vuelva para ser renovado, recargado y alimentado.

 

Es mejor tener una iglesia pequeña que sea verdadera que tener una iglesia grande que sea artificial. Es mejor tener una religión simple que sea verdadera que tener una gran ceremonia ornamentada que sea solo hueca y vacía.

 

Aquellos que buscan la vida cristiana más profunda y los que quieren la riqueza que está en Cristo Jesús el Señor no buscan ningún lugar, ninguna riqueza, ninguna cosa: solo a Cristo.

 

Muchos hombres en estos días usan la religión como una fuente de riqueza, fama, publicidad o algo más.

 

Este deseo de querer obtener seguidores, para ser conocido, para conseguir una reputación, no es para los que viven la vida crucificada. Aquellos que andan y viven la vida crucificada no tienen ningún deseo de estas cosas y están dispuestos a perder su reputación, si es necesario, para llevarse bien con Dios y continuar hacia la perfección. No buscan ningún lugar ni riqueza ni ninguna cosa.

 

Quienes anhelan a Dios no voltearán su cabeza para ser elegidos en algún lugar para hacer algo. Solo los cristianos estáticos buscan obtener altas posiciones eclesiásticas. Quieren ser alguien antes de morir.

 

Los que viven la vida crucificada no buscan un lugar o riquezas, fama o altas posiciones. Más bien quieren conocer a Dios y estar donde Jesús está. Solo conocer a Cristo; eso es todo.

 

Los buscadores que van tras de Dios están profundamente insatisfechos con la mera forma. No pueden ser engañados con juguetes pintados; ellos quieren contenido.

 

El progreso del cristiano promedio de hoy no es suficiente para satisfacer los deseos de los buscadores de Dios .Ellos anhelan algo mejor que eso. El cristiano promedio de hoy en absoluto desarrolla un gran progreso espiritual. Se convierte, se une la Iglesia, y cinco años más tardees exactamente como era antes, cuando todo comenzó. Diez años más tarde, está todavía donde solía estar o aun ha decaído un poco.

 

¿Adónde hemos llegado cuando el Pueblo de Dios no se impresiona lo suficiente por el calvario, por un hombre que muere en una cruz, sobre una colina, en las afueras de Jerusalén? Y no solamente un hombre, sino un Hombre de Dios, que muere por los pecados del mundo. ¿Por qué esto los deja embotados e inmóviles?

 

Hoy, dentro de la Iglesia evangélica, hay hombres que son solo hombres ordinarios, sin el deseo de ir en busca de Dios. Ellos afilan sus sermones semana tras semana; hacen cortos viajes aquí y allá; pescan y juegan al golf, bromean y luego vuelven y predican. Siguen así y gastan su vida de esa manera. Pero usted no puede hablar con ellos mucho tiempo porque no hay nada de sustancia de qué hablar luego de mantener una pequeña charla al pasar.

 

¿Dios obtiene lo que le sobra? ¿A Dios le corresponden solo los andrajosos añicos de su tiempo y aún usted dice que es un seguidor del Cordero? No se engañe. No lo es si usted no llega más profundo en la vida crucificada.

 

Muchos cristianos están estáticos o se están volviendo estáticos en su experiencia cristiana.

 

Es completamente posible ser religioso, ir a la iglesia cada domingo y, aun así, no haber abandonado el mundo en absoluto.

 

Es posible ser religioso y no abandonar el mundo. Incluso es posible abandonar el mundo en el cuerpo y no abandonarlo nunca en el espíritu.

 

Es posible abandonar el mundo externamente y todavía ser mundano en nuestro interior. Sin embargo, nadie puede ser cristiano en el correcto sentido de la palabra hasta que haya abandonado el mundo.

 

Vivir como el mundo y decir “estoy separado del mundo en el espíritu, y no tengo que apartarme del mundo porque estoy separado en el espíritu” es contradictorio. Sé de dónde vino esta idea. Si huele un poco, ¿sabe a qué huele? A azufre.

 

Cuando a los primeros cristianos se les dijo que el amor al mundo y a las cosas del mundo significaba que no amaban a Dios, no entraron en discusiones para ver qué quería decir el “mundo” o cuán lejos podrían llegar y, auna sí, complacer a Dios. Ellos salieron del mundo; se separaron completamente de todo lo que tenía el espíritu del mundo. El resultado fue que atrajeron la furia del mundo sobre sus propias cabezas.

 

Sobre el autor: A. W. Tozer fue pastor, escritor y editor autodidacta, y sus poderosos mensajes siguen conmoviendo los corazones y despertando las almas de los creyentes de hoy en día. Fue autor de más de 40 libros, entre ellos Diseñador para adorar, La Raíz de los Justos, Fe auténtica, Fe más allá de la razón y la verdadera vida cristiana.

 

En las próximas semanas estaré publicando las demás partes de las notas que tomé de este libro. Ya puedes leer la Primera Parte.

 

Puedes leer las notas personales que hice del libro “La raíz de los justos” de A. W. Tozer. Recuerda compartir con otros.

Tozer

 

 

Si te ha gustado, ¡compártelo con tus amigos!...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *