Soldado de Jesucristo

Soli Deo Gloria

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Difícil de creer del pastor John MacArthur Parte 5

 

Notas extraídas del libro:

 

  • Todas las formas de religión de logro humano – desde la filosofía humanista y el ateísmo (la suprema religión del logro humano, en la que el hombre mismo es Dios) hasta el seudocristianismo – van a parar al mismo infierno.

 

  • No es suficiente admirarlo. Decir que usted aprecia a Cristo y que sirve a Cristo no es suficiente. Muchos de los que están en el camino ancho son los que han admirado a Jesús, pero que nunca pasaron por la puerta estrecha. No llegaron con corazones quebrantados y contritos. No llegaron aplastados por el peso de la ley de Dios, con una actitud de arrepentimiento, reconociendo que su condición verdadera es desesperada y merece castigo, y clamando por salvación de la única fuente: el Señor Jesucristo.

 

  • Si no te acercas a Él en arrepentimiento, con convicción de pecado, ni has abandonado tu ego con tal desesperación que imploras la salvación, la justicia y el cielo cueste lo que cueste, no has entrado por la puerta estrecha.

 

  • La única manera de escapar del lago de fuego es que el nombre de uno esté escrito en el Libro de la Vida. El que su nombre esté allí no quiere decir que usted nunca cometió pecado; lo que significa es que el sacrificio de Cristo cubrió y pagó por esas acciones.

 

  • Ayúdanos, Señor. Que tu Espíritu Santo nos despierte, para que podamos vernos nada menos que como el peor de los pecadores, mendigos paupérrimos dispuestos incluso a morir, sabiendo que si nos vemos así y nos aferramos a Cristo, seremos príncipes con Dios para siempre.

 

  • No le crea a quien le diga que es fácil convertirse en cristiano. La salvación para los pecadores le costó a Dios su propio Hijo, le costó al Hijo de Dios su vida, y a usted le costará lo mismo.

 

  • Acudir a Dios en los términos de Dios nos exige que reconozcamos nuestra total indignidad e incapacidad y eso quiere decir la muerte del orgullo y del yo. Esto es duro porque este mundo caído, con su prejuicio egoísta, constantemente nos dice que debemos amarnos a nosotros mismos.

 

  • Usted tiene que examinar su pecado y su motivación para hacer lo que hace. Créame, si usted de veras es salvo, Dios se lo confirmará mediante el testimonio de su Espíritu al suyo. Alzar la mano o pasar al frente no tiene nada que ver con esto.

 

  • El mundo está lleno de personas que viven como si no creyeran la Biblia, pero que insisten en que son creyentes. La verdad es que no están dispuestos a someterse al Señorío de Cristo según revela en su Palabra, y esa falta revela que su afirmación de que son cristianos es una ilusión trágica.

 

  • No significa absolutamente nada profesar que se cree en Cristo si la vida de uno no lo respalda.

 

  • La clase de “fe” que profesa verbalmente mientras el corazón sigue buscando el pecado no es fe en ninguna parte.

 

  • La fe salvadora verdadera es una fe penitente en Jesucristo, y eso produce buenas obras. Si no las hay, no importa lo que usted diga.

 

  • Obediencia es la palabra clave. La única evidencia visible que usted tendrá de su salvación es una vida que se vive en dirección de la obediencia. Es la prueba de que genuinamente se ha postrado ante el señorío de Jesucristo y que ha sido transformado por su gracia para ser siervo de la justicia del Señor.

 

  • Millones invocan el nombre del Jesús, pero su lealtad es superficial e inestable como arena movediza. Cuando ya no reciben de Jesús su estimulante instantáneo, no encuentran las diversiones que esperaban y su casa empieza a derrumbarse.

 

  • Los que entran corriendo, pero quieren salir de nuevo a la carrera tan pronto como uno empieza a señalar las normas para seguir a Cristo, no son aptos para el reino.

 

  • Demasiadas personas son así; profesan a Cristo pero no quieren oír todo lo que exige el verdadero cristianismo. Rechazan el llamado a negarse a sí mismos. Sostienen en alto sus propias ideas, metas y designios. Quieren hacerlo a su manera, y cuando uno trata de enseñarles el camino correcto, no quieren ni oírlo. No se debe a que sean cristianos que no se dejan enseñar; es que son falsos cristianos.

 

  • Toda presentación del evangelio debe terminar con una advertencia de condenación al que lo rechaza. Meramente decir y oír no es prueba de que la fe de la persona es auténtica; la fe real es visible en el que hace.

 

Próximamente estaré publicando más notas que extraje de este libro, así que estén pendientes. Ya puedes leer la Primera Parte, Segunda Parte, Tercera Parte y Cuarta Parte de estas notas, si te han sido de bendición te animo a compartirlas para que otros hermanos puedan también ser bendecidos.

John MacArthur es el presidente de The Master’s Seminary y pastor de la iglesia Grace Community Church. Sus predicaciones en el programa de radio Gracia A Vosotros son escuchados alrededor del mundo. Él y su esposa Patricia tienen cuatro hijos y quince nietos.

 

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