Soldado de Jesucristo

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Hombres que se encontraron con Dios A. W. Tozer (Parte 4)

Notas personales del Libro:

 

  • El Dios viviente, el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, no apareció ese día –en el monte Sinaí-  a la manera y en la apariencia del Dios del poeta moderno o del Dios del predicador descarriado. Aquel que visitó el Sinaí no era la deidad tímida y asustada que tenía que pedir excusas o disculpas por existir, que tenía que pedirle permiso al hombre para gobernar su mundo. El Dios de la Biblia es el Dios verdadero. Inspira reverencia y santo temor.

 

  • ¿Por qué ya no encontramos dolor y pesar, ni lágrimas de arrepentimiento en la vida de nuestra iglesia? ES porque no partimos bien al comienzo como cristianos. No comenzamos con una visión del Dios majestuoso y temible. No comenzamos bien porque se nos engaña, se nos adula y halaga, nos bromean y nos empujan a entrar al Reino de Dios. Carecemos de lágrimas porque no tenemos un verdadero arrepentimiento. No alcanzamos una espiritualidad más alta porque no comenzamos bien.

 

  • Tratamos de convertir a las personas hablándoles y convenciéndoles a “aceptar a Jesús”. Entonces les decimos que se hagan miembros de la iglesia, y les ocupamos en actividades. Todo esto se realiza sin ningún fundamento adecuado para la fe y el discipulado. Además, a menudo el fundamento es de arena, no la roca viva que pide la Biblia.

 

  • A través de la historia de la iglesia, los grandes cristianos fueron aquellos que estuvieron dispuestos a humillarse delante de Dios. Entonces permitieron que Dios los levantara y exaltara. En nuestros días muy pocos están dispuestos a humillarse.

 

  • Él es santidad no creada, muy por encima de todas las cosas  que las manos de los hombres han hecho.

 

  • En el Cuerpo de Cristo, su Iglesia, conviene que inclinemos nuestro rostro y digamos de Él, “Santo, santo, santo, Señor Dios Omnipotente”

 

  • Cualquier fuerza o poder humano que nosotros consideremos como poder no es nada en los ojos de Dios. Considerar las grandes galaxias que brillan a través del universo. Considerad nuestro propio sol, la luna, los planetas. Considerad los misterios encerrados en los átomos. Estas son demostraciones del poder de Dios. El gran Dios que creó todos éstos quisiera traer a la mente humana a su sentido cabal y, al hombre a sus rodillas.

 

  • No existe predicador ni maestro en todo el mundo que pueda decir, “Permitidme deciros todo acerca de Dios.

 

  • Todas las grandes denominaciones de la iglesia que han tenido grandes ministerios para Cristo comenzaron con el reconocimiento de la grandeza de Dios y Su sabia soberanía fueron la roca viva sobre la cual se fundó su testimonio. Humillados por ese concepto, llegaron a ser grandes.

 

  • Hemos llegado a la conclusión de que podemos hacer compromiso o componendas con el evangelio cristiano para que calce con las ideas carnales y no bendecidas de los hombres. Estos compromisos o componendas son la razón por qué muchas iglesias se han convertido en lugares de reunión para aves de rapiña. Esa no es una manera muy gentil de decirlo, pero esos son mis sentimientos.

 

  • Sé que vivimos en una era donde los creyentes discipulados del pobre y humilde Nazareno tienen más bienes materiales y comodidades del mundo que cualquiera otra generación en la historia. Esto conspira para hacer que nuestros tiempos sean más peligrosos para el pueblo de Dios.

 

 

 

*A. W. Tozerfue pastor, escritor y editor autodidacta, y sus poderosos mensajes siguen conmoviendo los corazones y despertando las almas de los creyentes de hoy en día. Fue autor de más de 40 libros, entre ellos Diseñador para adorar, Fe auténtica, Fe más allá de la razón y la verdadera vida cristiana.

 

En las próximas semanas estaré publicando las demás partes de las notas que tomé de este libro. Ya puedes acceder a la Primera ParteSegunda Parte y Tercera Parte de las notas.

 

Puedes leer las notas personales que hice del libro “La raíz de los justos” de A. W. Tozer, además las notas que he publicado del titulado “Intenso” de este mismo autor. Recuerda compartir con otros.

 

 

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