Soldado de Jesucristo

Soli Deo Gloria

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“Diseñados para adorar” A. W. Tozer (Parte 2).

Por: Soldado de Jesucristo

Notas personales tomadas del libro:

 

– Es totalmente plausible tener una experiencia religiosa auténtica y no ser cristiano, yendo de camino hacia un infierno eterno. Esto es algo que sucede constantemente por todo el mundo.

 

– Es inquietante pensar que uno puede realizar los gestos de la adoración, pero sin adorar de verdad.

 

– Es posible tener elementos de la adoración, como la alabanza, la humillación, la entrega y, sin embargo, ser una persona no redimida.

 

– Es totalmente posible tener una experiencia religiosa sin Dios e incluso rechazando al Dios de la Biblia. Es posible tener una experiencia de adoración, pero no de acuerdo con la voluntad divina y, por tanto, inaceptable para Dios, porque Él aborrece la idolatría.

 

– La idolatría es, simplemente, la adoración dirigida a cualquier persona o cosa que no sea Dios, y constituye el grado máximo de blasfemia.

 

– Aquel que nos creó para adorarlo, también ha decretado cómo debemos hacerlo. No podemos adorar a Dios como queramos, según nuestra voluntad o nuestro estado de ánimo. Dios no acepta cualquier tipo de adoración. Solo acepta la adoración cuando es pura y está dirigida por el Espíritu Santo.

 

– Adorar a Dios como Él puede aceptarlo significa someterse a la verdad acerca de su Persona, admitiendo quién dice Dios que es, y admitiendo que Cristo es quien afirma ser.

 

– El hombre, en su condición perdida, rehúsa admitir su pecaminosidad. «Dios me hizo así», argumenta y se jacta para reducir cualquier culpabilidad personal. Si no soy el responsable de mi condición, no tengo por qué introducir cambios. Dios tiene que aceptarme como soy.

 

– Solo la persona renovada puede adorar a Dios de una forma digna o aceptable para Él.

 

– En el Antiguo Testamento, un sacerdote no podía ofrecer un sacrificio hasta haber sido ungido con aceite, símbolo del Espíritu de Dios. Ningún hombre puede adorar desde su propio corazón. Puede buscar entre las flores, entre los nidos de las aves, entre las tumbas o donde le apetezca adorar a Dios. Esta búsqueda será inútil y lo conducirá a la frustración espiritual.

 

– La Iglesia Militante conquistó al mundo con su religión gozosa porque, y solo porque, eran adoradores. Cuando la Iglesia cristiana en cualquier generación deja de ser una compañía de adoradores, su religión sucumbe a los meros efectos externos, a las obras vacías y a los rituales sin sentido.

 

– Cuando el Espíritu de Dios es quien gobierna, adoramos en espíritu y en verdad; y esa adoración sobrepasa a los meros rituales externos.

 

– Elvis Presley fue un hombre más feliz después de abandonar su música sensual de lo que lo son muchos cristianos después de haberse sumido media hora en un frenesí espiritual inducido por ellos mismos.

 

– Para los redimidos, la fuente del Espíritu Santo es un pozo artesiano efervescente, del cual no es necesario bombear para obtener agua. Las aguas plateadas del Espíritu Santo, que inundan y fluyen del corazón redimido y renovado de una persona que adora, son tan dulces y hermosas para Dios como el más precioso de los diamantes. Tenemos que aprender cómo adorar para complacer al Dios que lo merece.

 

– En lo más profundo de todo ser humano, existe el impulso a adorar, y es lo más natural del mundo. Sin embargo, no todos los caminos conducen a la adoración que Dios acepta y en la que se complace. Hay algunos tipos de adoración que repugnan a Dios y que Él no puede aceptar, aunque vaya dirigida a Él y tenga el propósito de serle grata. El Dios que desea la adoración insiste en que esta siga sus normas, y no permite excepciones.

 

– Un hombre puede recibir una buena educación e incluso licenciarse de un seminario, aprender a utilizar los gestos de sus manos, aparecer instruido cada vez que abra la boca. Puede ser un predicador consumado, que disponga de toda la cultura que puede ofrecer el mundo religioso. Pero si sigue el camino de la excelencia humana para llegar a la adoración, por hermoso que este sea, no será aceptable a los ojos de Dios.

 

– La adoración aceptable a Dios se basa en conocer la naturaleza del Señor.

 

– Muchas personas religiosas presuponen equivocadamente una relación con Dios que no existe. Piensan y enseñan que todos somos hijos de Dios, y hablan del Dios y Padre de toda la humanidad. Sin embargo, la Biblia no enseña que Dios sea el Padre de la humanidad; de hecho, enseña justo lo contrario. Dar por sentada una relación que no existe impide que una persona conozca de verdad a Dios.

*A. W. Tozer fue pastor, escritor y editor autodidacta, y sus poderosos mensajes siguen conmoviendo los corazones y despertando las almas de los creyentes de hoy en día. Fue autor de más de 40 libros, entre ellos Diseñador para adorar, Fe auténtica, Fe más allá de la razón y la verdadera vida cristiana.

En los próximos días estaré publicando las otras partes de este libro del pastor Tozer, recomiendo mucho su obra. Ya puedes leer la Primera Parte de las Notas.

 Tozer

 

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