Soldado de Jesucristo

Soli Deo Gloria

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“La Raíz de los Justos” A. W. Tozer (Parte IV)

Notas personales extraídas del libro 

A. W. Tozer

Por: Soldado de Jesucristo

– Muchos continúan año tras año sin percibir en absoluto que lo que ellos van a ver y oír cada domingo no es nada cristiano, sino un concepto pagano superimpuesto sobre la iglesia por gente celosa, pero extraviada, descaminada y que ha sido conducida a conclusiones erróneas.

 

– El corazón abandonado  por la negligencia pronto se verá plagado con pensamientos paganos; la vida de negligencia moral pronto se convertirá en un caos moral; la iglesia que no es celosamente protegida por la poderosa intercesión y labores sacrificiales, dentro de poco se convertirá en la morada de toda ave maligna y el escondite de corrupción insospechada. Esa selva trepadora pronto invadirá esa iglesia que confía en su propia fuerza y olvida velar y orar.

 

– El hacer unos pocos convertidos, para luego dejarlos solos a sus propios designios, sin cuidado adecuado, es tan insensato como soltar un rebaño de corderos recién nacidos en medio del desierto; es tan absurdo como limpiar, arar y plantar un campo en el corazón profundo del bosque y dejarlo a merced de la naturaleza indisciplinada. Todo esto sería una pérdida de esfuerzos y es imposible que pudiera resultar en alguna ganancia real.

 

– Ningún hombre tiene  derecho alguno de hablar a los hombres acerca de Dios, que primero no haya hablado a Dios acerca de los hombres. Y el profeta de Dios debiera pasar más tiempo en el lugar secreto orando que lo que pasa en el lugar púbico predicando.

 

– Es preciso que tengamos una nueva reforma. Tiene que venir un rompimiento violento con esa seudoreligión  pagana, irresponsable, loca por diversiones y entretenimientos que hoy pasa por la fe de Cristo y está siendo esparcida por todo el mundo por hombres no espirituales que emplean métodos no escriturales para conseguir sus metas y lograr sus fines.

 

– Me he encontrado con cristianos que no tienen más discernimiento que el avestruz. Debido al hecho que deben creer ciertas cosas, sienten que es su deber creerlo todo. Porque se les llama a aceptar lo invisible, siguen adelante hasta aceptar lo increíble. Dios puede y obra milagros; por consiguiente, asegurar que todo lo que pasa por milagroso es de Dios. Dios ha hablado a los hombres, por esta razón toda persona que reclama haber tenido una revelación de Dios tiene que ser aceptado  y recibido como divino; los profetas fueron rechazados, por lo tanto, todo aquel que es perseguido es un profeta, los santos sufrieron incomprensión, por lo que toda persona incomprendida es un santo. Esta es la lógica peligrosa del cristianismo crédulo. Y puede ser tan peligrosa y dañina como la incredulidad misma.

 

– En la iglesia de Dios existen dos peligros opuestos que deberíamos reconocer y evitar; éstos son un corazón frío y una cabeza afiebrada o acalorada. Y en cuanto a los efectos dañinos de ambos, la cabeza afiebrada suele ser el peor de los dos males.

 

– El corazón humano es hereje por naturaleza, y a menos que sea bien instruido por las Escrituras y totalmente iluminado por el Espíritu Santo que mora dentro, introduce algunas de sus propias nociones en sus creencias y prácticas religiosas. Es posible, por ejemplo, confundir el fervor del Espíritu Santo con el calor de la carne, y equivocar los destellos y centelleos de la imaginación recalentada por la gloria de la Shekina de Jehová, que se presentó en el Tabernáculo y el Templo de Israel. Y esto puede ser peligroso en extremo, especialmente cuando se encuentran entre  los líderes religiosos.

 

– En nuestras encomiables ansias, avidez y afán por ver arder de nuevo los fuegos del Pentecostés en nuestro medio, a veces somos culpables de exagerar los hechos. Por ejemplo, habitualmente solemos señalar el fervor de los grandes santos, su amor apasionado, sus anhelos ardientes, y fallamos totalmente de notar otra característica de sus personalidades; a saber, su juicio calmado y estable y su sentido bien sazonado o equilibrado. Porque no se puede negar que los reformadores, los evangelistas de grandes avivamientos, los místicos del pasado, fueron en su gran mayoría hombres de singular estabilidad, de serenidad y de control propio. El ardor del espíritu de Wesley puede aún sentirse después del paso de los años, pero cualquiera que se de a la molestia y el trabajo de leer sus escritos encontrará que él era capaz de ejercer el juicio más calmado y equilibrado con respecto  a casi cualquier cosa.

 

– Estos son días se gran tumulto religioso. Haríamos bien en recordar el consejo de Pablo en II  Timoteo  1. 7: “Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio”.  Anhelamos que el amor siga ardiendo con mayor fervor, pero deberíamos someter todos los actos a la prueba de la sabiduría serena, tranquila, sencilla y silenciosa. Mantenga el fuego en la estufa, donde le corresponde estar. Una chimenea incendiada pudiera crear más agitación, conmoción y acaloramiento que un horno o caldera bien controlada, pero se corre el peligro de quemar la casa. La regla general debiera ser: una caldera o estufa caliente, pero un cañón de chimenea frío.

 

*A. W. Tozer fue pastor, escritor y editor autodidacta, y sus poderosos mensajes siguen conmoviendo los corazones y despertando las almas de los creyentes de hoy en día. Fue autor de más de 40 libros, entre ellos Diseñador para adorar, Fe auténtica, Fe más allá de la razón y la verdadera vida cristiana.

En los próximos días estaré publicando las otras partes de este libro del pastor Tozer, recomiendo mucho su obra, a puedes leer y compartir la Primera Parte, Segunda Parte y la Tercera Parte de las Notas.

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Hay un Dios verdadero en tres personas: Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo.

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