Soldado de Jesucristo

Soli Deo Gloria

By

“Diseñados para adorar” del pastor A. W. Tozer (Parte 3).

Por: Soldado de Jesucristo.

Notas personales tomadas del libro:

  • – En toda la historia cristiana, no ha habido nunca un momento en que la Iglesia se haya visto tan plagada de celebridades como hoy día, sobre todo en el departamento de la música.

– Un sábado por la noche, un «grupo de alabanza y adoración»dará un concierto en un local del centro de la ciudad. Después de una canción, el público aplaude con fervor. Para disimular, el solista dirá: «Ofrezcamos nuestros aplausos a Dios». Si no cree que esto sea así, haga lo siguiente. Tome la letra de la canción que tuvo tan buen recibimiento y désela a uno de los queridos santos mayores de la iglesia el domingo. Asegúrese deque sea uno de esos santos que tienen una reputación impecable de santidad y un carácter cristiano irreprochable. Por lo general, se tratará de uno de los santos guerreros de oración de la iglesia. Pida a esa persona que lleve la letra de la canción al púlpito y la lea tranquilamente a los asistentes. Si no produce la misma sensación que la noche anterior, quizá el público del sábado no aplaudía la verdad de esa letra, sino a los músicos.

– Un hereje no es una persona que niega toda la verdad; es, simplemente, un individuo muy selectivo que toma lo que le gusta mientras rechaza lo que le desagrada.

– Un hombre puede ser hereje y no enseñar nada que sea específicamente falso. Un hereje no enseña necesariamente que no existe la Trinidad, o que Dios no creó el mundo o que no hay juicio. La herejía consiste en seleccionar y rechazar aspectos de la verdad y aplicar la psicología, el humanismo y las diversas religiones de todo tipo. Toda religión se basa en esto.

– Toda religión o secta falsa se fundamenta en la selección de pasajes favoritos de las Escrituras en detrimento de otros.

– No creo que tenga que deletreárselo ni señalarlo con tinta roja para que usted se aperciba de cuántas herejías vivimos en nuestros tiempos. Creemos lo que queremos creer. Subrayamos lo que queremos enfatizar. Seguimos por un camino mientras rechazamos otro. Hacemos una cosa, pero nos negamos a hacer otra. Nos volvemos herejes al elegir aquello de la Palabra de Dios que nos conviene en determinado momento. Esta es la vía de la confusión herética.

– Para adorar podemos elegir la vía que queramos, pero no todos los caminos acaban a los pies del Señor Jesucristo, ni Dios los acepta.

– Es imposible adorar a Dios aceptablemente lejos del Espíritu Santo. La operación del Espíritu de Dios en nuestro interior nos permite adorarlo adecuadamente por medio de esa persona a la que llamamos Jesucristo, que es Dios. Por lo tanto, la adoración nace en Dios, viene a nosotros y se refleja en nosotros. Esta es la adoración que Él acepta, y no tolera ninguna otra.

– La palabra «religión» significa «reatar»; las personas religiosas, por norma, han dejado a un lado unas cadenas para ponerse otras.

– Si Dios fuera una deidad local confinada a un monte, habría que acudir a ese lugar para adorarlo. Si Dios fuera una deidad fluvial, limitada a los ríos, usted tendría que acudir a sus riberas para adorarlo. Si Dios fuera una deidad de los montes, o de las llanuras, usted tendría que acudir donde Él estuviera. Jesús nos dio la noticia, maravillosa y liberadora, de que Dios es espíritu, por lo tanto, está en todas partes; ya no adoramos en lugares concretos.

– Todo lo que hay en la creación debe señalar hacia el Creador y evocar en nuestro interior asombro, admiración y adoración. Dondequiera que vayamos, podemos adorar.

– Las personas han convertido la religión en una comedia, porque se han esclavizado a lo externo, a los objetos, hasta un extremo ridículo. Esos peregrinos religiosos viajan a sus santuarios sagrados para adorar. Muchos hacen un peregrinaje a Tierra Santa y creen que allí están más cerca de Dios que en cualquier otro punto del planeta. En el reino de Dios, tal y como Él lo ha dispuesto, no hay un lugar más sagrado que otro. Si usted no puede adorar aquí, no puede adorar allí.

– La verdadera adoración nos eleva más allá de la parafernalia de la religión, llevándonos a esa atmósfera especial de la presencia santa y magnífica de Dios.

– Respecto de la adoración a Dios, debemos tener mucho cuidado de no basarla en una verdad a medias, sino en toda la verdad revelada tal y como puede hallarse en la Biblia.

– Creo que este tipo de cosas hay que sacarlas a la luz. Debemos decir al mundo que Dios es Espíritu, y que quienes lo adoran deben hacerlo en espíritu y en verdad. Hay que recurrir al Espíritu Santo y a la verdad. No se lo puede adorar solo en espíritu, porque el espíritu sin la verdad no puede nada. No se lo puede adorar solo en verdad, porque eso sería una teología sin fuego. Debe ser la verdad de Dios y el Espíritu divino.

En los próximos días estaré publicando las otras partes de este libro del pastor Tozer, recomiendo mucho su obra. Ya puedes leer la Primera Parte y Segunda Parte de las Notas.

*A. W. Tozer fue pastor, escritor y editor autodidacta, y sus poderosos mensajes siguen conmoviendo los corazones y despertando las almas de los creyentes de hoy en día. Fue autor de más de 40 libros, entre ellos Diseñador para adorar, Fe auténtica, Fe más allá de la razón y la verdadera vida cristiana.

Si te ha gustado, ¡compártelo con tus amigos!...

One Response to “Diseñados para adorar” del pastor A. W. Tozer (Parte 3).

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *