El bien que viene a través de la aflicción | Thomas Brooks
“En el día de la adversidad considera” (Eclesiastés 7:14).
Esté quieto y guarde silencio en medio de los problemas y pruebas que está pasando, luego reflexione en los beneficios, dones y favores que han colmado su alma gracias a todas las pruebas y aflicciones que ha sufrido. ¡Oh! ¡Considere cómo por medio de las aflicciones del pasado, el Señor le ha revelado los pecados, los ha prevenido y mortificado!
¡Considere cómo el Señor, por las aflicciones del pasado, le ha revelado su insuficiencia, su inconstancia y la vanidad del mundo y de todas sus cosas!
¡Considere cómo el Señor, por las aflicciones del pasado, le ha ablandado, quebrantado y humillado el corazón, preparándolo para deleitarse de él, con más claridad, plenitud y dulzura!
¡Considere cómo, por las aflicciones del pasado, cuánta sensibilidad, cuánta compasión, cuánto cariño, cuánta ternura y cuánta dulzura han aflorado en usted hacia otros que sufren!
¡Considere cuánto espacio han abierto en su alma, las aflicciones del pasado para recibir a Dios, su Palabra, con sus buenos consejos y consuelo divino!
¡Considere cómo, debido a las aflicciones del pasado, el Señor lo ha hecho partícipe de su Cristo, su Espíritu, su Santidad, su bondad y tantas bendiciones más!
¡Considere cómo, por las aflicciones del pasado, el Señor lo ha impulsado a anticipar más el cielo, pensar más en el cielo, valorar más el cielo y desear más el cielo!
Ahora, bien, ¿Podemos considerar seriamente todo el bien obtenido de las aflicciones del pasado y no recordarlas durante las aflicciones del presente? ¿Quién puede recordar esos beneficios especiales, grandes y valiosos obtenidos por su alma gracias a las aflicciones del pasado, y no guardar un silencio santo ante las aflicciones presentes? ¡Oh alma mía! ¿No te ha hecho Dios mucho bien, gran bien, bien especial por las aflicciones del pasado? ¡Sí! ¿Y acaso no es Dios, oh alma mía, tan poderoso como siempre, tan fiel como siempre, tan generoso como siempre y dispuesto como siempre para hacerte bien por tus aflicciones presentes como lo ha estado por tus aflicciones en el pasado?
Tomado de “The Mute Christian under the Smarting Rod” (El cristiano enmudecido bajo la vara hiriente) en The Complete Works of Thomas Brooks (Las obrascompletas de Thomas Brooks), Tomo 1, reimpresopor The Banner of Truth Trust, www.banneroftruth.org
_______________________
* Thomas Brooks (1608-1680): Predicadorcongregacional, nacidoenunafamiliapuritana y enviandomásadelante a estudiaren Emmanuel College, Cambridge. Autor de Precious Remedies against Satan’s Devices (Remedios valiosos contra los ardides de Satanás), The Mute Christian under the Smarting Rod y otros; sepultado en Bunhill Fields, Londres.
También le puede interesar:
– Jesús es todo lo que necesitamos … por J.C. Ryle
– A los predicadores de prosperidad: Valoren el sufrimiento
– ¿Qué Hay de Bueno en la Soberanía de Dios?
– Confiando en Dios aunque la vida duela Jerry Bridges. (Parte 3)














Hermano que buen tema ese, estoy pasando por una situación familiar y mi sostén a sido Cristo.
Bendiciones
gracias por esos artículos los cuales me aportan mucho a mi Fe