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Creo en el Espíritu Santo | Charles Spurgeon.

Por: Charles Spurgeon.

Tenemos igual confianza, hermanos amados, en el Espíritu Santo. Creemos con fe no fingida en su deidad y personalidad. Hablamos de sus influencias, porque tiene influencias, pero no olvidamos que es una Persona de quien emanan esas influencias; creemos en sus funciones, pues tiene funciones, pero nos gozamos en la Persona que las cumple, y las hace efectivas para nuestro bien.

Cada uno de nosotros quisiera decir devotamente: «Creo en el Espíritu Santo». No obstante, hermanos, ¿creéis en el Espíritu Santo? «Sí», decís unánime, espontánea y enfáticamente. «Sí», digo yo también; pero no os apesadumbréis si os pregunto, una vez más, si verdaderamente y de cierto creéis en Él; pues hay muchas maneras de creer. Hay una manera de creer que aplico al hombre, creyendo en él con una base muy endeble, y sin arriesgar ni un penique de mi sustancia; pero hay otra forma de creer en un hombre, en que me doy cuenta de que sería capaz de confiarle mi propia vida, con la seguridad de que me sería fiel, y de que me resultaría un ayudador eficaz y bien dispuesto. ¿Tenemos esta clase de confianza en el Espíritu Santo? ¿Creemos que en este instante puede revestirnos de poder como hizo con los apóstoles en Pentecostés? ¿Creemos que, bajo nuestra predicación, mil almas podrían nacer de nuevo en un día por medio de Su poder?

Si todos creemos así, podemos considerarnos felices al formar parte de semejante asamblea, pues la mayoría de los cristianos, después de un sermón, aunque sólo doce personas exclamaran: «¿Qué debemos hacer para ser salvos?» dirían exactamente como los incrédulos judíos: «Estos hombres están llenos de mosto». Condenarían todo el asunto atribuyéndolo a una excitación peligrosa; nunca imaginarían que fuera cosa del Señor.

Por esta razón, llego apenado a la conclusión de que en la Iglesia no existe la fe en el Espíritu Santo que debiera haber; y, sin embargo, tan ciertamente como oímos la voz que dice: «el poder pertenece a Dios»; tan ciertamente como oímos la voz divina del Hijo diciendo: «Creéis en Dios, creed también en mí»; igualmente cierto es que la tercera Persona de la bendita Trinidad tiene derecho a nuestra completa confianza, y ¡ay de nosotros si le entristecemos con nuestra incredulidad! Cuando tengamos plena fe en el Dios Trino, entonces seremos «fortalecidos en el Señor, y en el poder de su fuerza»

Fragmentos tomados del libro “Un ministerio ideal” p. 257 -258 el cual recopila varios sermones del pastor Spurgeon dictados en la Conferencia Anual de ministros


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2 Responses to Creo en el Espíritu Santo | Charles Spurgeon.

  1. ruthbendita says:

    http://ruthbendita.cubava.cu/

    Hola me gusta mucho esta pagina, soy admiradora de Spurgeon.
    Bendiciones y saludos cordiales

  2. MANUEL BAÑUELOS says:

    APENAS INGRESO, ME ES MUY INTERASNTE Y ATRACTVOS E IMPORTANTES PARA ESTUDIARLOS.

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