Soldado de Jesucristo

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“Intenso” A. W. Tozer. Parte 5.

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Notas personales del Libro “Intenso” del Autor A. W. Tozer. Parte 5.

 

Si miramos el éxito desde la perspectiva del mundo, el ministerio de Jesús fue un fracaso terrible. Todos los apóstoles fallaron en lo que respecta al criterio del mundo. Los grandes mártires de la Iglesia fueron fracasos absolutos. De acuerdo con el criterio de la idea mundana del éxito, William Tyndale, que murió debido a su obra, fue un fracaso absoluto.

 

No vivimos para este mundo, sino para el mundo por venir.

 

Tenemos el increíble privilegio de cambiar el éxito mundano por el favor de nuestro Padre que está en el cielo.

 

Sustituyendo el verdadero señorío de Cristo, hemos introducido nuestro propio mensaje, nuestras propias metas y nuestros propios métodos para alcanzar esos objetivos, que no son, en ningún caso, bíblicos en absoluto.

 

Anhelar amar a Dios y adorarlo con dignidad significa más que las palabras que usted dice. Debería costarle todo.

 

Es porque tenemos a Jesús en nuestro interior que recibimos la riqueza de Dios y vemos su rostro sonriente.

 

Nada es más adánico en nuestras vidas que ellos –el orgullo y la obstinación -. La raíz de ambos es una opinión inflada de nosotros mismos. Lo que nos causa mayor problema es lo que honramos más.

 

Cuando usurpamos el lugar legítimo de Dios, ocurre el problema. La razón por la que hacemos estoes porque nosotros pensamos más altamente de nosotros mismos que de cualquier otra persona, incluido Dios.

 

El problema con el orgullo y la obstinación es que ponen el foco en nosotros mismos y oscurecen el rostro de Dios, el único que en todos los casos proporciona la solución para nuestros problemas. El orgullo y la obstinación distorsionan la importancia de la autoridad de Dios en nuestra vida.

 

La mayoría de la gente quiere que su iglesia crezca y sea una fuerza poderosa para Dios en su comunidad. Y esto es admirable. Pero con el tiempo llega una persona con ambición religiosa que genera tanto entusiasmo entre la gente que olvida cuál es su propósito en la comunidad. Esta no es la grandeza que Dios honra. De hecho, la mayoría de las veces, enormes multitudes de personas entorpecen lo que Dios realmente quiere hacer.

 

Algunos pastores empujan a sus iglesias más allá del alcance de la autoridad divina. Algunas iglesias están más inmersas en la política. A otras les preocupan más los problemas sociales. Para otras iglesias, el gran interés es la educación. Todas estas cosas están bien, pero ni una de ellas es parte de la comisión que Dios le dio a la Iglesia. El solo hecho de que una persona encubra algo con terminología religiosa no significa que esa cosa sea una obra aprobada por Dios.

 

Todo lo que no entrego por completo y dejo a los pies de Dios viene a interponerse entre Dios y yo.

 

Una vez que todo sea puesto sobre el altar y dejado allí, el resplandor del rostro sonriente de Dios será visible.

 

Aquello a lo que usted se aferre, lo sobrecargará y le dificultará su búsqueda de la perfección espiritual.

 

El padre del miedo es la incredulidad. El miedo deforma el aspecto sonriente del semblante de Dios.

 

El miedo hace que yo mire las circunstancias que me rodean en vez de mirar hacia arriba, al rostro sonriente de Dios.

 

¡Cuán fácil es quedar enredados en una telaraña de finanzas! Esto incluye no solo el deseo de tener mucho dinero, sino también no tener el dinero suficiente.

 

El velo del dinero nunca tuvo que ver con cuánto dinero tiene usted, sino más bien con cuánto dinero lo tiene atrapado.

 

La mayoría de nosotros no necesitamos muchísimo dinero para oscurecer el rostro sonriente de Dios. Cualquier suma que se interponga entre usted y Dios es suficiente.

– A. W. Tozer fue pastor, escritor y editor autodidacta, y sus poderosos mensajes siguen conmoviendo los corazones y despertando las almas de los creyentes de hoy en día. Fue autor de más de 40 libros, entre ellos Diseñador para adorar, Fe auténtica, Fe más allá de la razón y la verdadera vida cristiana.

 

En las próximas semanas estaré publicando las demás partes de las notas que tomé de este libro. Ya puedes leer la Primera Parte, la Segunda Parte, Tercera Parte y la Cuarta Parte

 

Puedes leer las notas personales que hice del libro “La raíz de los justos” de A. W. Tozer. Recuerda compartir con otros.
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“Intenso” del Autor A. W. Tozer. Parte 4.

 Notas personales del Libro “Intenso” del Autor A. W. Tozer. Parte 4.

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Hemos caído tan bajo en nuestro presente como resultado de un énfasis casi fanático en la gracia y por la total exclusión de la obediencia, la autodisciplina, la paciencia, la santidad personal, la carga de nuestra cruz, el discipulado y tantas otras preciosas doctrinas del Nuevo Testamento.

 

La gracia que asombró a nuestros padres -que los hizo caer sobre sus rodillas en llanto y temblando en adoración- por la familiaridad mortal se ha vuelto tan mundana que apenas nos afecta hoy. Aquello que era tan extraordinariamente precioso para los moravos y los metodistas, y para sus descendientes espirituales inmediatos se ha convertido en algo barato para una generación de cristianos fieles a sus propias búsquedas y absortos en sus propios placeres.

 

¿Por qué el Pueblo de Dios no salta directamente hacia afuera y comienza a avanzar, a levantarse, a subir, a elevarse y a trepar? ¿Por qué tienen que ser mimados, abrazados, cuidados, guiados y sostenidos? La razón es que nunca adquirieron piernas espirituales y el rostro de Dios se ha ido lejos de ellos.

 

La expiación de Cristo fue tan perfecta y total que convierte todo lo que está contra nosotros en algo que es para nosotros. Convirtió todos nuestros deméritos en méritos. Movió todo lo que estaba del lado deudor del libro contable al lado del crédito. Todo lo que estaba contra nosotros fue movido a nuestro lado. Esa es la maravillosa expiación que tenemos en Jesucristo.

 

¿Por qué no nos esforzamos por ser santos? El problema principales que nos gusta demasiado cómo somos. Luchamos por mantener una buena imagen.

 

Los norteamericanos gastan mil millones de dólares cada año solo para mantener una buena apariencia. Si derriba la fachada de una persona común, encontrará que es un pobre vagabundo en su espíritu, en su mente y en su corazón. Tratamos de ocultar ese estado interior, disfrazar nuestra pobreza y conservar nuestra reputación para mantener alguna autoridad en nosotros mismos. Queremos tener un poco de autoridad en el mundo. No queremos entregarla toda. Pero Dios quiere quitar toda la autoridad de nuestras manos y llevarnos al punto en que no tengamos ninguna en absoluto. Él quiere llevársela toda bien lejos, y nunca nos bendecirá hasta que nos haya quitado toda esa autoridad nuestra.

 

Mientras usted esté al mando, mientras diga: “Ahora escucha, Dios: te diré cómo hacer esto”, usted solo será un cristiano mediocre, tardo para oír, que asiste a reuniones en campamentos, en iglesias y que teniendo todos los medios de la gracia a su disposición, nunca logra llegar a ninguna parte.

 

Nunca podrá ser más que un cristiano común hasta que abandone su propio interés y deje de defenderse a sí mismo. Póngase en manos de Dios y déjelo solo. Deje de intentar ayudar a Dios.

 

Cada vez que viajo en avión, instintivamente intento ayudar al piloto inclinándome a la izquierda y luego a la derecha. Somos así, tan tontos, también cuando se trata de las cosas de Dios. Queremos darle una mano a Dios. No. Entréguese a Él. Vuélvase a Él y diga: “Padre, estoy cansado de serun cristiano común. Estoy harto de esta mediocridad, de estar a mitad de camino de donde debería estar, de ver a otros cristianos felices cuando yo no lo soy. Estoy cansado de todo eso. Quiero seguir y quiero conocerte”.

 

La mayoría de los cristianos están satisfechos de vivir toda su vida como cristianos comunes. Nunca experimentan la riqueza de lo que realmente quiere decir ser cristianos.

 

La condición de la Iglesia cristiana de hoy es el resultado de demasiados cristianos comunes en los roles de liderazgo.

 

Quizá nunca hubo una generación de cristianos que estuviesen más enamorados de la diversión que la presente.

 

Los grandes reformadores de la Iglesia sacrificaron su diversión para hacer lo que Dios había puesto delante de ellos. Llegue hasta este punto: cuelgue su diversión o cámbiela por el progreso hacia la perfección espiritual.

 

Muchos hoy tratan de hacer el cristianismo popular comercializándolo como si fuera un producto sobre una góndola de supermercado.

 

En la mayor parte de los casos, para moverse hacia adelante, los más grandes hombres y mujeres de Dios tuvieron que inclinarse en contra del viento de la popularidad. El costo para avanzar fue su popularidad.

 

 A. W. Tozer fue pastor, escritor y editor autodidacta, y sus poderosos mensajes siguen conmoviendo los corazones y despertando las almas de los creyentes de hoy en día. Fue autor de más de 40 libros, entre ellos Diseñador para adorar, Fe auténtica, Fe más allá de la razón y la verdadera vida cristiana.

 

En las próximas semanas estaré publicando las demás partes de las notas que tomé de este libro. Ya puedes leer la Primera Parte, la Segunda Parte y La Tercera Parte.
Puedes leer las notas personales que hice del libro “La raíz de los justos” de A. W. Tozer. Recuerda compartir con otros.

 

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“Hombres que se encontraron con Dios del Autor A. W. Tozer. Parte 2.

Hombres que se encontraron con Dios A. W. Tozer

 

Notas personales del Libro “Hombres que se encontraron con Dios del Autor A. W. Tozer. Parte 2.

 

  • En nuestras iglesias, nosotros los cristianos esquivamos temas tan poco populares como la autodisciplina, y la consagración o el compromiso serio de todo corazón.

 

  • La gente es perezosa y lerda en creer lo que Dios dice en Su Palabra.

 

  • ¡Amigo, tenemos que cavar y reabrir los antiguos pozos¡ . Tenemos que reconocer nuestra sequedad de espíritu, nuestra fidelidad de corazón. Tenemos que tomar la decisión de renovar nuestro deseo y anhelo por Dios, del derramamiento de Su espíritu y de periodos de regocijo a medida que nos acercamos y asemejamos a Jesús.

 

  • Hay cristianos que piensan que pueden ser discípulos de Cristo sin siquiera un pensamiento de la necesidad de la autodisciplina y una consagración o un compromiso genuino con Él.

 

  • Tenemos libertad, tenemos dinero, vivimos en un lujo relativo. Como resultado, la disciplina prácticamente ha desaparecido.

 

  • ¿Cómo sonaría un solo violín si las cuerdas del instrumento del músico estuvieran colgando, no estiradas, ni templadas, ni afinadas en “disciplina”? porque es un artista, el músico no intentaría arrancar sonido de ese violín hasta que cada cuerda hubiera sido afinada y probada y todo estuviera en armonía perfecta. En cosas que le importan a Dios – las cosas importantes- necesitamos ser disciplinados, todos unidos, afinados al Espíritu Santo hasta que estemos en armonía con todo el plan que Dios tenga para nosotros.

 

  • Es probable que la disciplina más importante que hemos abandonado es la meditación en la Palabra de Dios.

 

  • Si queremos ser honrados con Dios, tomaremos con solemnidad la amonestación de orar sin cesar.

 

  • La obra de Dios languidece cuando el pueblo de Dios abandona sus ministerios de oración y súplica. No os puedo decir por qué esto es así, pero es verdad.

 

  • Ninguno de nosotros puede esperar las ricas bendiciones transformadoras de Dios aparte de las Escrituras.

 

  • Demasiados de nosotros los ministros y maestros de escuela dominical estamos contentos de buscar un comentario sobre las Escrituras. Lo que más necesitamos es escudriñar las Escrituras por nuestra cuenta. Si tenemos un corazón tierno, obediente y entregado a la oración, el Espíritu Santo nos revelará el contenido del texto. ¡Él es la clase de ayuda que necesitamos¡

 

  • ¡El creyente que lleva sus problemas espirituales a Dios y a Su Palabra, siempre será un creyente refrescado y revitalizado.

 

  • Antes que una persona pueda comenzar seriamente a perseguir a Dios. Dios primero está persiguiéndole a él o ella. Dios ya tiene que haber comenzado a buscarle.

 

  • Dios siempre ha tomado la iniciativa, o la acción previa. ¡Dios tiene que estar allí primero¡.

 

  • La mayor parte de los individuos en nuestro mundo tienen el sentir de que son “bastante buenos”. Se sienten complacidos. Se encuentran contentos consigo mismos. No se consideran bastante malos como para que les moleste la conciencia, ni tienen ningún anhelo por Dios.

 

  • ¡Me asombra¡ hay personas dentro de las filas del cristianismo a quienes se les ha enseñado y han creído que Cristo protegerá a Sus seguidores de las heridas de toda clase. Para decir la pura verdad, los santos de Dios de todas las edades fueron efectivos únicamente después que fueron heridos. Éstos experimentaron las heridas humillantes que trajeron contrición, compasión y un anhelo del conocimiento de Dios. Solo quisiera que más de los seguidores de Cristo supieran qué querían decir algunos de los santos de los primeros tiempos cuando hablaban de ser heridos por el Espíritu Santo.

 

*A. W. Tozer fue pastor, escritor y editor autodidacta, y sus poderosos mensajes siguen conmoviendo los corazones y despertando las almas de los creyentes de hoy en día. Fue autor de más de 40 libros, entre ellos Diseñador para adorar, Fe auténtica, Fe más allá de la razón y la verdadera vida cristiana.

 

En las próximas semanas estaré publicando las demás partes de las notas que tomé de este libro. Ya puedes acceder a la Primera Parte de las notas.

 Puedes leer las notas personales que hice del libro “La raíz de los justos” de A. W. Tozer, además las notas que he publicado del titulado “Intenso” de este mismo autor. Recuerda compartir con otros.

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“Intenso” del Autor A. W. Tozer. (Parte 3).

 Notas personales del Libro “Intenso” del Autor A. W. Tozer. Parte 3.

 

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La razón por la que nos llevamos tan bien con el mundo es que hemos comprometido nuestra posición y le hemos permitido imponerse en nosotros mientras que, por turnos, se nos permite imponernos al mundo muy poco. El resultado es que muy pocos de nosotros estamos de algún modo avergonzados por el mundo.

 

Lo que la Iglesia necesita temer se está volviendo algo aceptado en la comunidad. Cualquier iglesia que sea aceptada por la comunidad mundana que no ha sido salva nunca es una iglesia llena del Espíritu Santo.

 

Cualquier iglesia que esté llena del Espíritu Santo, apartada del mundo y andando con Dios, nunca será aceptada por ninguna comunidad mundana. Siempre será considerada algo ordinario.

 

Si debo seguir íntegramente al Señor Jesucristo, debo abandonar todo lo que es contrario a Él.

 

Nunca he visto un cristiano feliz que no haya sido tomado por Jesucristo el Señor.

 

Cuando nos volvemos con todo nuestro corazón a Jesucristo nuestro Señor, encontramos la vida más profunda, la vida crucificada.

 

Estudie teología y aprenda cómo Dios es el origen y la fuente de todas las cosas. Aprenda acerca de los atributos de Dios y vea si aún en su corazón usted todavía cree que Dios es menos de lo que es y si usted es más de lo que es.

 

Cualquier cosa en la que confiamos o en la que descansamos puede ser nuestra ruina. No nos damos cuenta de cuán débiles somos hasta que el Espíritu Santo comienza a exponer esas cosas frente a nosotros.

 

Necesitamos al Espíritu Santo para que nos diga la verdadera condición de nuestra alma. Necesitamos que Él nos revele realmente cuán malos somos y que nos conduzca fuera de nuestro pantano espiritual.

 

A nadie le gusta hablar de este tipo de cosas hoy. Todos quieren oír pensamientos felices, alegres, inspiradores, que los hagan sentirse bien. Por esta razón, para lograr que una muchedumbre venga a la iglesia hoy, necesitamos un cencerro, una sierra musical o un caballo que habla para tener algo de diversión y un poquito de entretenimiento para los que están aburridos de la simple, llana Palabra de Dios. Nadie quiere escuchar sobre la disciplina física o el dolor. Después de todo, creemos en la sanidad.

 

Cuanto más cerca se encuentre de Dios, más sensible será su conciencia delante del Señor, y más severas pueden ser sus pruebas y tentaciones.

 

Algunas personas de la Iglesia nos han mentido, pues han inferido que la vida cristiana está desprovista de dificultades, problemas y pruebas. La antítesis exacta es la verdad.

 

El Señor intenta enseñarnos a confiar en Él, no en la gente; a descansaren Él, no en las personas.

 

La obra de Dios no depende de la agenda de ningún hombre.

 

Cuanto más descansa mi confianza en Dios, menos confío en mí mismo. Si realmente deseamos vivir la vida crucificada, debemos deshacernos de la autoconfianza y confiar solo en Dios.

 

Cuando Dios llama a un hombre para que lo siga, llama a ese hombre para que lo siga pese al costo. El enemigo puede hacer lo peor, pero si el hombre está en manos de Dios, ningún daño puede sobrevenirle.

 

Ninguna persona informada intentará negar que durante la segunda mitad del siglo pasado ha habido una disminución constante de la calidad espiritual de la religión cristiana en América del Norte. No estoy hablando de liberalismo o modernismo, sino de aquella ala evangélica del cristianismo a la cual yo mismo pertenezco por convicción teológica y decisión personal. Creo que la situación se ha vuelto tan difícil que fuerza al observador serio a preguntarse si nuestra religión evangélica populares hoy, en realidad, la fe verdadera de nuestros padres o apenas cierta forma de paganismo disfrazado finamente con una apariencia de cristianismo a fin de hacerlo aceptable para aquellos que quieren llamarse cristianos.

 

Datos del autor: A. W. Tozer fue pastor, escritor y editor autodidacta, y sus poderosos mensajes siguen conmoviendo los corazones y despertando las almas de los creyentes de hoy en día. Fue autor de más de 40 libros, entre ellos Diseñador para adorar, Fe auténtica, Fe más allá de la razón y la verdadera vida cristiana.

En las próximas semanas estaré publicando las demás partes de las notas que tomé de este libro. Ya puedes leer la Primera Parte y la Segunda Parte.

 

Puedes leer las notas personales que hice del libro “La raíz de los justos” y las notas del Libro “Hombres que se encontraron con Dios”, ambos de A. W. Tozer. Recuerda compartir con otros.

 

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“Hombres que se encontraron con Dios” del Autor A. W. Tozer. Parte 1.

Hombres que se encontraron con Dios A. W. Tozer

Notas personales del Libro “Hombres que se encontraron con Dios del Autor A. W. Tozer. Parte 1.

 

  • Es mejor que confesemos que como humanos tenemos dificultad de comprender a cabalidad lo que Dios ha dicho cuando Él declara que nos ama.

 

  • Debiésemos estar totalmente conscientes que en el Cuerpo de Cristo no estamos interesados en la producción de cristianos “cortados por moldes idénticos”. En realidad es una tragedia que los creyentes traten de ser exactamente como otros en su fe y vida cristiana.

 

  • Como humanos estamos prestos a reducir nuestro concepto y estimación de Dios. Llegamos hasta el punto donde presumimos que podemos manejarle y usarle – hasta empujarle de vez en cuando, en ciertas ocasiones.

 

  • Mi hermana o hermano cristiano, vosotros que seguís al Cordero, no es necesario que os diga que nuestro Dios fiel tiene un plan maestro para cada vida. Dios tienen un diseño maestro para vuestra vida.

 

  • ¡Cuando tenga a Dios, nada me falta¡

 

  • ¡A pesar de todo lo que Dios nos ha dicho acerca de los peligros del orgullo, somos orgullosos, orgullosos, orgullosos¡ Estamos orgullos de la civilización que hemos producido. estamos orgullosos de nuestras invenciones, nuestras comodidades y facilidades o conveniencias, nuestros logros educacionales. Estamos orgullosos que podemos viajar tan lejos a tan alta velocidad.

 

  • El Señor Jesucristo en Su ministerio terrenal conocía a cabalidad la apatía y el materialismo que dominaría nuestras vidas. Sus palabras de advertencia fueron registradas por Mateo: Porque todo aquel que quiera salvar su vida, la perderá, y todo el que pierda su vida por causa de Mí, la hallará (Mt 16.25).

 

  • Me cuesta tratar de comprender lo que ha ocurrido a la enseñanza bíblica sana. ¿Qué le ha sucedido a la predicación sobre el discipulado cristiano y sobre el comportamiento diario en la vida espiritual? Estamos acomodándonos. Estamos ofreciendo un tipo de enfoque de optimismo, fácil de conseguir, que pareciera no oír nunca de una entrega o compromiso total con Aquel que es Señor y Salvador.

 

  • Lamento que más y más creyentes cristianos están siendo atraídos a una especie de enseñanza vaga e  infame que asegura que todos los que hayan “aceptado a Cristo” no tienen nada más por lo cual preocuparse.

 

  • Si estáis viviendo solo para comprar y vender y conseguir ganancias, eso no basta. Si estáis viviendo únicamente para dormir y trabajar, eso no es suficiente. Si estás viviendo únicamente para nada más que prosperar y casaros y criar una familia, eso no basta. Si vivís solo para envejecer y moriros, y nunca encontráis el perdón y el sentido diario de la presencia de Dios en vuestra vida, habéis errado y perdido el gran propósito para vosotros.

 

  • Gran número de los creyentes han establecido una limitación de lo que están dispuestos a hacer para el Señor, Su iglesia y Su pueblo. Tal actitud sólo subraya la carencia de voluntad contemporánea de los profesantes cristianos de tomar en serio la Palabra de Dios.

 

  • Desde los tiempos de Abraham hasta nuestros días, Dios siempre ha esperado que Su pueblo creyente fuera un pueblo separado. El amor a Dios y la obediencia a Él siempre ha significado menosprecio y burlas de parte del mundo.

 

  • El sentirse solitario en este mundo únicamente nos impulsará a una comunión más cercana y estrecha con el Dios que ha prometido no dejarnos jamás. Él es totalmente bueno y fiel. Nunca romperá Su pacto, ni alterará lo que ha salido de Su boca. Él ha prometido velar y cuidaros como una madre vela por su hijo.

* A. W. Tozer fue pastor, escritor y editor autodidacta, y sus poderosos mensajes siguen conmoviendo los corazones y despertando las almas de los creyentes de hoy en día. Fue autor de más de 40 libros, entre ellos Diseñador para adorar, Fe auténtica, Fe más allá de la razón y la verdadera vida cristiana.

 

En las próximas semanas estaré publicando las demás partes de las notas que tomé de este libro.

Puedes leer las notas personales que hice del libro “La raíz de los justos” de A. W. Tozer, además las notas que he publicado del titulado “Intenso” de este mismo autor. Recuerda compartir con otros.

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“Intenso” del Autor A. W. Tozer. Parte 2.

Notas personales del Libro “Intenso” del Autor A. W. Tozer. Parte 2.

Intenso A. W. Tozer

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Es la voluntad de Dios que usted entre en el lugar santísimo, que viva bajo la sombra de ese lugar de misericordia, y que al salir de allí siempre vuelva para ser renovado, recargado y alimentado.

 

Es mejor tener una iglesia pequeña que sea verdadera que tener una iglesia grande que sea artificial. Es mejor tener una religión simple que sea verdadera que tener una gran ceremonia ornamentada que sea solo hueca y vacía.

 

Aquellos que buscan la vida cristiana más profunda y los que quieren la riqueza que está en Cristo Jesús el Señor no buscan ningún lugar, ninguna riqueza, ninguna cosa: solo a Cristo.

 

Muchos hombres en estos días usan la religión como una fuente de riqueza, fama, publicidad o algo más.

 

Este deseo de querer obtener seguidores, para ser conocido, para conseguir una reputación, no es para los que viven la vida crucificada. Aquellos que andan y viven la vida crucificada no tienen ningún deseo de estas cosas y están dispuestos a perder su reputación, si es necesario, para llevarse bien con Dios y continuar hacia la perfección. No buscan ningún lugar ni riqueza ni ninguna cosa.

 

Quienes anhelan a Dios no voltearán su cabeza para ser elegidos en algún lugar para hacer algo. Solo los cristianos estáticos buscan obtener altas posiciones eclesiásticas. Quieren ser alguien antes de morir.

 

Los que viven la vida crucificada no buscan un lugar o riquezas, fama o altas posiciones. Más bien quieren conocer a Dios y estar donde Jesús está. Solo conocer a Cristo; eso es todo.

 

Los buscadores que van tras de Dios están profundamente insatisfechos con la mera forma. No pueden ser engañados con juguetes pintados; ellos quieren contenido.

 

El progreso del cristiano promedio de hoy no es suficiente para satisfacer los deseos de los buscadores de Dios .Ellos anhelan algo mejor que eso. El cristiano promedio de hoy en absoluto desarrolla un gran progreso espiritual. Se convierte, se une la Iglesia, y cinco años más tardees exactamente como era antes, cuando todo comenzó. Diez años más tarde, está todavía donde solía estar o aun ha decaído un poco.

 

¿Adónde hemos llegado cuando el Pueblo de Dios no se impresiona lo suficiente por el calvario, por un hombre que muere en una cruz, sobre una colina, en las afueras de Jerusalén? Y no solamente un hombre, sino un Hombre de Dios, que muere por los pecados del mundo. ¿Por qué esto los deja embotados e inmóviles?

 

Hoy, dentro de la Iglesia evangélica, hay hombres que son solo hombres ordinarios, sin el deseo de ir en busca de Dios. Ellos afilan sus sermones semana tras semana; hacen cortos viajes aquí y allá; pescan y juegan al golf, bromean y luego vuelven y predican. Siguen así y gastan su vida de esa manera. Pero usted no puede hablar con ellos mucho tiempo porque no hay nada de sustancia de qué hablar luego de mantener una pequeña charla al pasar.

 

¿Dios obtiene lo que le sobra? ¿A Dios le corresponden solo los andrajosos añicos de su tiempo y aún usted dice que es un seguidor del Cordero? No se engañe. No lo es si usted no llega más profundo en la vida crucificada.

 

Muchos cristianos están estáticos o se están volviendo estáticos en su experiencia cristiana.

 

Es completamente posible ser religioso, ir a la iglesia cada domingo y, aun así, no haber abandonado el mundo en absoluto.

 

Es posible ser religioso y no abandonar el mundo. Incluso es posible abandonar el mundo en el cuerpo y no abandonarlo nunca en el espíritu.

 

Es posible abandonar el mundo externamente y todavía ser mundano en nuestro interior. Sin embargo, nadie puede ser cristiano en el correcto sentido de la palabra hasta que haya abandonado el mundo.

 

Vivir como el mundo y decir “estoy separado del mundo en el espíritu, y no tengo que apartarme del mundo porque estoy separado en el espíritu” es contradictorio. Sé de dónde vino esta idea. Si huele un poco, ¿sabe a qué huele? A azufre.

 

Cuando a los primeros cristianos se les dijo que el amor al mundo y a las cosas del mundo significaba que no amaban a Dios, no entraron en discusiones para ver qué quería decir el “mundo” o cuán lejos podrían llegar y, auna sí, complacer a Dios. Ellos salieron del mundo; se separaron completamente de todo lo que tenía el espíritu del mundo. El resultado fue que atrajeron la furia del mundo sobre sus propias cabezas.

 

Sobre el autor: A. W. Tozer fue pastor, escritor y editor autodidacta, y sus poderosos mensajes siguen conmoviendo los corazones y despertando las almas de los creyentes de hoy en día. Fue autor de más de 40 libros, entre ellos Diseñador para adorar, La Raíz de los Justos, Fe auténtica, Fe más allá de la razón y la verdadera vida cristiana.

 

En las próximas semanas estaré publicando las demás partes de las notas que tomé de este libro. Ya puedes leer la Primera Parte.

 

Puedes leer las notas personales que hice del libro “La raíz de los justos” de A. W. Tozer. Recuerda compartir con otros.

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“La Raíz de los Justos” del autor A. W. Tozer. Parte 3.

Notas personales extraídas del libro “La Raíz de los Justos” del autor A. W. Tozer. Parte 3.

 

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El cristianismo ortodoxo ha caído a su bajo estado actual por falta de anhelos espirituales. Entre los muchos que profesan la fe cristiana, escasamente uno entre mil revela una sed profunda y apasionada por Dios.

 

Mantenga sus pies en la tierra, pero que su cabeza pueda estar erguida hacia las mayores alturas de los lugares celestiales en Cristo. Rehúse ser mediocre y no se someta ni se rinda al frío y a la tibieza de su medio ambiente espiritual. Si usted todavía “sigue adelante”, seguro que el cielo se le abrirá por delante.

 

El mensaje de Cristo se apodera del hombre con la intención de alterarlo, moldearlo de nuevo a la imagen de otro, y hacer de él algo totalmente diferente de lo que había sido antes.

 

La cruz destruye el antiguo modelo, el modelo de Adán, en la vida del creyente, y lo trae a su fin. Entonces el Dios que resucitó a Cristo de entre los muertos resucita al creyente y comienza una vida nueva.

 

Un liderazgo poco profundo y mundano modificaría la cruz para agradar a los santos fascinados con los entretenimientos  con que están empecinados en divertirse aun dentro del mismo santuario; pero el hacerlo es cortejar el desastre espiritual y arriesgarse y exponerse a la ira del Cordero transformado en León.

 

Es preciso que hagamos algo con respecto a la cruz, y solamente podemos hacer una de dos cosas: huir de la cruz, o morir sobre ella.

 

La cruz va a cortar nuestras vidas donde más nos duela, sin perdonarnos a nosotros ni a nuestras reputaciones más acariciadas y cultivadas. Nos derrotará y pondrá fin a nuestras vidas egoístas. Únicamente entonces podremos remontarnos a la plenitud de vida para establecer un estilo de vida totalmente nuevo y libre, y lleno de buenas obras.

 

La actitud cambiada que vemos en la ortodoxia moderna nos comprueba, no que Dios haya cambiado, ni que Cristo haya rebajado Sus demandas en cuanto a cargar la cruz; significa, más bien, que el cristianismo actual se ha alejado de las normas del Nuevo Testamento. Se ha apartado tanto, en realidad, que tal vez requiera nada menos que una nueva reforma para restaurar la cruz a su sitial legítimo en la teología y vida de la iglesia.

 

En el corazón de cada cristiano  hay una cruz y un trono, y el cristiano está sentado en el trono hasta que se ubica sobre la cruz; si rehúsa y rechaza la cruz, permanece en el trono. Es posible que esto sea el trasfondo y el por qué tantos creyentes en el evangelio hoy en día se descarrían y siguen en la mundanalidad.

 

Queremos ser salvos, pero insistimos que sea únicamente Cristo quien muera. ¡Que no tengamos nosotros ninguna cruz, que no nos quiten el trono, ni que muramos¡ Seguimos como reyes dentro de pequeño reino del alma humana, y nos colocamos nuestra corona de papel dorado con todo el orgullo de los césares; pero nos condenamos a nosotros mismos a las sombras y a la debilidad y esterilidad espiritual.

 

Para multitudes de profesantes cristianos de hoy, el Espíritu Santo no es una necesidad. Han aprendido a alegrar sus corazones y calentarse las manos a orilla de otros fuegos. Y veintena de empresas de publicaciones y diversos grados de “empresarios” de teatro y cine se están engordando financieramente a costa de su delincuencia.

 

Él vive eternamente, muy por encima del alcance de Sus enemigos. Sólo tiene que hablar la palabra, y se hace; Él no tiene más que ordenar y mandar a los cielos y a la tierra, y éstos obedecen. Dentro del marco amplio de Sus planes de largo alcance, Él tolera por un tiempo al facineroso y rebelde mundo caído, pero Él sujeta y sostiene la tierra en Su mano y puede llamar a la nación  al juicio cuando sea Su voluntad.

 

El externalismo se ha apoderado del control de la situación. Dios ahora habla sólo por medio de la tempestad y el terremoto; la voz suave y el silbo apacible ya no se perciben más. Toda la maquinaria religiosa se ha convertido en sonido y se ha dedicado al propósito de producir ruido.

 

La antigua pregunta del Catecismo de Westminster, “¿Cuál es el fin y propósito del hombre?” ahora se contesta con la respuesta, “lanzarse precipitadamente por todo el mundo y añadirse al ruido, al alboroto y al estrépito ya existentes”. Y todo esto se hace en nombre de Aquel que “No contenderá, ni voceará. Ni nadie oirá en las calles Su voz” (Mt 12:18 -23)

 

Los cristianos, y especialmente los que son muy activos, debieran tomar tiempo con frecuencia para examinar sus almas con el fin de asegurarse de sus motivaciones. Se han cantado muchos solos para ser visto de la concurrencia; muchos sermones se predicaron como una exhibición de talento, muchas iglesias se fundaron como una palmada o golpe a otra iglesia. Incluso la misma actividad misionera pudiera convertirse en competencia, y el ganar almas pudiera degenerar en una especie de proyecto con sicología de vendedor para satisfacer la carne. No olvide, los fariseos fueron grandes misioneros que recorrían mar y tierra para conseguir con convertido.

 

Cuando comparamos con cuidado nuestras reuniones actuales programadas recordamos el comentario de un famoso crítico literario después de haber leído la traducción que escribió Alejandro Pope de La Odisea original de Homero: “Es un hermoso poema, pero no es Homero”. En nuestros tiempos ocurre así con los servicios ágiles, condimentados con mucha diversión y entretenimiento, que podrían considerarse un hermoso ejemplo de programación magistral, pero no constituyen un servicio cristiano. Los dos están a leguas de distancia en casi todo lo esencial. Casi lo único que tienen en común es un sinnúmero de personas en una sala. Allí cesan las similitudes y comienzan las diferencias y disimilitudes.

 

Ya sea un servicio de comunión en Santa Cena, un servicio matutino de adoración, una reunión evangelística, un culto de oración, o cualquier otro tipo de concentración cristiana, el centro siempre debe ser Cristo.

 

Los discípulos jamás usaron ardides ni artimañas para atraer a las multitudes. Contaban con el poder del Espíritu Santo para ayudarles en todo hasta el fin.

 

*A. W. Tozer fue pastor, escritor y editor autodidacta, y sus poderosos mensajes siguen conmoviendo los corazones y despertando las almas de los creyentes de hoy en día. Fue autor de más de 40 libros, entre ellos Diseñador para adorar, Fe auténtica, Fe más allá de la razón y la verdadera vida cristiana.

En los próximos días estaré publicando las otras partes de este libro del pastor Tozer, recomiendo mucho su obra, a puedes leer y compartir la Primera Parte, Segunda Parte .

 

Frase A. W. Tozer

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“Intenso” del Autor A. W. Tozer Parte 1.

Notas personales del Libro “Intenso” del Autor A. W. Tozer. Parte 1.

Intenso A. W. Tozer

Portada del Libro

 

Más allá de la enseñanza o de quién sea el maestro que la imparta, es nuestro deber exigir pruebas bíblicas. Si tales pruebas no son presentadas, entonces la enseñanza debe ser rechazada de la mente.

Sea lo que sea aquello que dificulta nuestro viaje debe ser tratado y eliminado.

Probablemente no haya ofensa mayor en toda la cristiandad que la lectura rápida de La Biblia. La Biblia debe ser leída y meditada lentamente, para permitir que el Espíritu de Dios abra nuestra comprensión.

Muéstreme la condición en que se encuentra su Biblia y su himnario, y con exactitud podré predecir la condición de su alma.

Un cristiano disfruta de una clase de unión con Jesucristo que reemplaza a todas las otras relaciones.

Demasiado a menudo, apenas le damos a Dios los remanentes cansados de nuestro tiempo. Si Jesucristo nos hubiera dado solo el remanente de su tiempo, hoy estaríamos todos camino de aquella oscuridad que no verá ningún mañana. Cristo no nos dio los restos andrajosos de su tiempo; Él nos dio todo el tiempo que tenía. Pero algunos de nosotros le damos solo lo que queda de nuestro dinero y de nuestros talentos, y nunca consagramos nuestro tiempo completamente al Señor Jesucristo, que dio todo por nosotros.

Como cristianos, podemos transformar uno de los empleos más desesperantes en maravillosas reuniones espirituales de oración, si simplemente se lo entregamos a Dios.

Hoy buscamos a Dios y luego dejamos de buscar, mientras que los santos de la antigüedad buscaron a Dios, lo encontraron y siguieron buscando más de Él.

Nuestra mentalidad de hoy, sin embargo, es la de un tipo de cristianismo que dice: “Yo creo en Cristo; ahora vayamos a tomar una gaseosa”.

Los esfuerzos de hoy por “ayudar” al cristianismo con la filosofía y la ciencia van a conseguir un ceño fruncido por parte del Dios todopoderoso, y luego Él los dejará ir, poco a poco, en su ciego camino hacia el liberalismo.

Una cosa es creer en La Biblia, pero permitir que La Biblia afecte y cambie su vida por medio del ministerio del Espíritu Santo es algo muy diferente.

Una cosa es leer sobre el nuevo nacimiento en La Biblia y otra cosa muy distinta es nacer de nuevo desde arriba por medio del Espíritu del Dios vivo.

Una cosa es creer una promesa y otra muy diferente es apropiarse de ellas para nuestra vida.

Solo creer en La Biblia no da buen resultado hasta tanto saquemos aquellas promesas de Dios y, por la fe, nos apropiemos de ellas para nuestra vida.

Yo deseo a Dios y no quiero nada más.

Dios todopoderoso creó el universo, y su presencia se desborda en niveles inmensos, y nunca podrá ser rodeado por aquella pequeña cosa a la que llamamos nuestra cabeza, nuestro intelecto.

El hombre natural es de este mundo. Puede gozar de una perfecta salud y tener un CI (Coeficiente Intelectual)de 180. Puede ser tan apuesto como una estatua griega o,si es una mujer, un perfecto ejemplo de fina feminidad. O podría ser un perfecto ejemplo del joven occidental. El hombre natural, aunque se encuentre en este estado, es maldito y está fuera de la gracia.

Dios salva a un criminal no para que él pueda contar su historia una vez al año durante los próximos cuarenta años, sino para que pueda transformarse en santo. Dios lo saca de su esclavitud para poder conducir a esa persona a la Tierra Prometida. Y cuanto más se acerque el hombrea ella, menos tendrá que decir acerca de dónde estaba.

Si usted es un hombre natural, no importa cuánto haya aprendido, cuán talentoso, cuán apuesto o cuán deseable sea, usted no sabe ni una sola cosa sobre Dios y no conoce ni una sola cosa acerca de la vida espiritual. Usted no tiene las facultades para saberlo.

Independientemente de quién sea usted, de cuánto haya aprendido o de cuán religioso sea, si no ha sido regenerado, renovado, hecho de nuevo, traído a la luz por medio del Espíritu Santo, no puede conocer a Dios. No puede saber cosas espirituales en absoluto; solo puede conocerla historia de las cosas espirituales. Cualquier entusiasmo que tenga por la religión es solo una ilusión.

La mejor manera como un marido puede salvar a su familia de la delincuencia es mostrándo le el ejemplo de un hombre que ama a Dios incondicionalmente.

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A. W. Tozer fue pastor, escritor y editor autodidacta, y sus poderosos mensajes siguen conmoviendo los corazones y despertando las almas de los creyentes de hoy en día. Fue autor de más de 40 libros, entre ellos Diseñador para adorar, Fe auténtica, Fe más allá de la razón, La Raíz de los justos y la verdadera vida cristiana.

 

En las próximas semanas estaré publicando las demás partes de las notas que tomé de este libro.  Puedes leer las notas personales que hice del libro “La raíz de los justos” de A. W. Tozer. Recuerda compartir con otros.

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“La Raíz de los Justos” del autor A. W. Tozer. Parte 2.

Notas personales extraídas del libro “La Raíz de los Justos” del autor A. W. Tozer. Parte 2.

 Portada

 

La gran necesidad de esta hora entre las personas espiritualmente hambrientas es doble: la primera necesidad es conocer las Escrituras, aparte de las cuales no hay quien encuentre la verdad salvífica que haya avalado nuestro Señor; la segunda necesidad es ser iluminado por el Espíritu Santo, sin el cual es imposible comprender las Escrituras.

 

El esfuerzo de los liberales y los modernistas limítrofes o moderados de buscar y atraer a los hombres a Dios presentándoles el lado blando y suave de la religión  es un mal absoluto, porque pasa por alto la razón misma por nuestra enemistad con Dios en primer lugar. Hasta que el corazón del hombre no le perturbe, es probable que no se libre de sus problemas con Dios.

 

El ardid o treta de engañar a la gente asustándola e intimidándola a aceptar a Cristo amenazándolas atómicas y misiles, no es escritural, ni tampoco es efectivo. Encendiendo petardos de fuego artificial en la cara del rebaño de las cabras, presumiblemente, podría conseguir acorralarlas en el corral de las ovejas; pero todo el temor natural del mundo no podría convertir una cabra en oveja. Tampoco el temor de una invasión rusa puede cambiar  a los hombres impenitentes en amantes de Dios y la justicia. Sencillamente no funciona así.

 

No nos cabe duda alguna que la enseñanza de la salvación sin arrepentimiento ha bajado las normas y el nivel moral de la iglesia y ha producido una multitud de maestros religiosos engañados que erradamente se creen salvos, cuando en realidad están en hiel de amargura y en prisión de maldad.

 

A la gente se le debe decir que la religión cristiana no es algo con que bromear ni burlarse. La fe de Cristo mandará y tendrá el control del individuo, o no tendrá nada que ver con él.

 

El único hombre que puede asegurar que tiene la verdadera fe de la Biblia es el que se ha colocado así mismo en una posición que no puede regresar atrás. Su fe es el resultado de un encarcelamiento eterno e irrevocable y sin embargo cuando es fuertemente tentado siempre dice “Señor, a quien iremos? Solo tú tienes palabras de vida eterna”

 

Para muchos cristianos, Cristo no es más que una idea, o a lo mucho un ideal, Él no es un hecho. Millones de creyentes profesantes hablan como si Jesucristo fuera real y actúan como si no lo fuera.

 

Muchos de nosotros los cristianos nos hemos vuelto peritos diestros y hábiles en arreglar nuestras vidas para que podamos admitir la verdad del cristianismo sin vernos en la situación desconcertante, inquietante y perturbadora de aceptar sus implicaciones.

 

La fe falsa siempre deja expedito un camino  de retirada para que le sirva en caso que Dios fallara. La fe verdadera conoce un solo camino y con gozo permite que se le despoje de un segundo camino alterno o substitutos provisionales temporales.

 

Lo que se necesita con suma urgencia son grupos, compañías y congregaciones de cristianos que estén preparados para confiar en Dios de manera total y absoluta ahora, tal como saben que tendrán que hacerlo en el día postrero.

 

Para cada uno de nosotros, sin lugar a dudas, nos sobrevendrá el día cuando no tengamos a nadie ni nada más que a Dios. La salud y las riquezas, y las amistades, y todos los escondites serán barridos y tendremos únicamente a Dios. Para el hombre de una seudo – fe, eso es un pensamiento aterrador, pero para la fe real es el pensamiento más consolador que pueda albergar el corazón.

 

Existe un mal que he visto bajo el sol y cuyo  efecto en el cristianismo puede ser más destructivo que el comunismo, romanismo y liberalismo combinados. Es la evidente disparidad entre la teología y la práctica que entre los que profesan el Cristianismo.

 

Un observador inteligente de nuestras escena humana que escuchara un sermón el domingo por la mañana y más tarde observara la conducta del domingo por la tarde de aquellos que lo hubieran oído llegaría a la conclusión que estaba examinando dos religiones distintas y contrarias.

Es habitual que los cristianos sollocen y oren por las hermosas verdades, para después apartarse y retractarse de esa misma verdad cuando llega el difícil momento de hacer el trabajo y ponerlo en práctica.

 

Por cierto que al no cristiano no se le puede culpar demasiado si éste se vuelve disgustado en contra de la invitación del evangelio después que ha estado expuesto por algún tiempo a las actitudes inconsecuentes de aquellos de sus conocidos que profesan seguir a Cristo. El efecto mortal de los religiosos falsos sobre la mente humana está más allá de los que pudiéramos describir.

 

En ese grande y terrible día cuando las acciones de los hombres sean escudriñadas por los ojos penetrantes del Juez de toda la tierra, ¿qué contestaremos cuando se nos culpe con las inconsistencias e inconsecuencias y el fraude moral? Y ¿a la puerta de quién pondremos la culpa por los millones de perdidos quienes, mientras vivían en la tierra, se sintieron fastidiados hasta hastiarse de la repugnancia por el disfraz y la parodia religiosa que conocieron en el nombre del Cristianismo?

*A. W. Tozer fue pastor, escritor y editor autodidacta, y sus poderosos mensajes siguen conmoviendo los corazones y despertando las almas de los creyentes de hoy en día. Fue autor de más de 40 libros, entre ellos Diseñador para adorar, Fe auténtica, Fe más allá de la razón y la verdadera vida cristiana.

 Frase de Tozer

En los próximos días estaré publicando las otras partes de este libro del pastor Tozer, recomiendo mucho su obra, a puedes leer y compartir la Primera Parte de las Notas.

 

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“La Raíz de los Justos” del autor A. W. Tozer. Parte 1.

Notas personales extraídas del libro “La Raíz de los Justos” del autor A. W. Tozer. Parte 1.

Portada

 

Toma tu cruz y sigue a tu Señor y no prestes atención a la moda religiosa. Las masas siempre están mal. En cada generación el número de justos es pequeño. Asegúrate de estar entre ellos.

 

El cristiano es fuerte o débil en proporción directa en la medida en que se dedique al cultivo de la intimidad y del conocimiento de Dios.

 

Mil distracciones nos quisieran seducir para apartar nuestros pensamientos de Dios, pero si actuamos con sabiduría, las reprenderemos con severidad y le daremos lugar y morada al rey e invertiremos tiempo en atenderlo como nuestro huésped.

 

Más vale que lo admitamos de una vez por todas: no existe un atajo por el cual podamos alcanzar la santidad.

 

Nada tuerce y deforma al alma más que un concepto bajo e indigno de Dios.

 

La verdad es que Dios es el más atractivo, simpático, amable y amante de todos los seres, y servirle constituye un placer indescriptible.

 

El placer de la comunión con Dios supera las expresiones del lenguaje humano. Él se comunica con sus redimidos en una comunión fácil, sin inhibiciones ni impedimentos, que proporciona descanso, salud y sanidad al alma.

 

¡Cuán bueno sería si pudiésemos aprender y comprender que es fácil vivir con Dios! Él se acuerda de nuestra condición y sabe que somos polvo.

 

En esta época de actividad religiosa inusual debemos guardar la calma y prepararnos. Antes de seguir a cualquier hombre deberíamos buscar el aceite en su frente. No estamos bajo obligación espiritual de ayudar a un hombre en su actividad si ésta no está marcada por la cruz. No hay apelación a nuestra simpatía, ni historias tristes, ni fotos estremecedoras que nos muevan a dar dinero o nuestro tiempo en esquemas promovidos por personas que están muy ocupadas para escuchar a Dios.

 

Nuestro Señor nos advirtió que falsos cristos vendrían. La mayoría de nosotros pensamos que vendrán de fuera, pero deberíamos recordar que ellos quizás se levanten en el santuario mismo.

 

En nuestras ansias de conseguir que la gente “acepte a Cristo” nos sentimos tentados a presentar para la aceptación a un Cristo quien es poco menos que una caricatura de ese Santo Ser que fue engendrado por el Espíritu Santo, que nació de la virgen María, para ser crucificado y resucitar al tercer día para asumir Su lugar a la diestra de la Majestad de en los Cielos.

 

Enseñar que Cristo usará su santo poder para nuestros intereses mundanos es incorrecto para nuestro Señor e injuria nuestras propias almas.

 

Por siglos la iglesia ha estado firmemente contra cualquier forma mundana de entretenimiento, reconociéndola como una forma de perder el tiempo, el refugio para distraer la voz de la consciencia, un esquema que sumerge la atención de la responsabilidad moral. Ella misma fue rotundamente abusada por los hijos de este mundo. Pero después de un tiempo se ha cansado y sobrepuesto del abuso. Ha decidido que si no puede conquistar al gran dios del entretenimiento, entonces unirá fuerzas con él y usará cuanto pueda de su poder. Y entonces hoy tenemos espectáculos asombrosos de millones de dólares vaciados en trabajos profanos en el terreno del entretenimiento para llamar a los hijos del cielo.

 

Muchas iglesias se han reducido a poco más que teatros donde “productores” de quinta trafican mercancías mezquinas con la autorización de líderes evangélicos quienes todavía citan un texto santo en defensa de sus delincuencias. Difícilmente un hombre levanta la voz en su contra. El gran dios del entretenimiento entretiene a sus devotos mayormente contándoles historias. Historias de amor que caracterizan la niñez, capturan con rapidez la mente de los santos aletargados de nuestros días; no son pocos los que se las arreglan para llevar vidas confortables hilando y sirviéndoles en varios disfraces a la gente de la iglesia. Esto es lo normal y hermoso en un niño pero impacta cuando persiste en la adultez, y más cuando aparece en el santuario y  pasa por religión verdadera.

 

¿No es raro y asombroso, que con la sombra de la destrucción atómica inclinándose sobre el mundo y con la venida de Cristo vislumbrándose más cercana, los seguidores que profesan al Señor se estén dando a entretenimiento religioso? ¿No es inconcebible que en una hora  cuando se necesita con desesperación santos maduros, la vasta mayoría de los creyentes retrocedan en lo espiritual a una niñez retrógrada y reclamen juguetes religiosos?

 

Es posible que alguno avance hasta llegar a ser un erudito experto en la doctrina de la Biblia, pero que no tenga iluminación espiritual, lo que conlleva el resultado que un velo se interponga y permanezca sobre la mente, impidiendo que el individuo se apropie de la verdad en su esencia espiritual.

 

*A. W. Tozer fue pastor, escritor y editor autodidacta, y sus poderosos mensajes siguen conmoviendo los corazones y despertando las almas de los creyentes de hoy en día. Fue autor de más de 40 libros, entre ellos Diseñador para adorar, Fe auténtica, Fe más allá de la razón y la verdadera vida cristiana.

 

En los próximos días estaré publicando las otras partes de este libro del pastor Tozer, recomiendo mucho su obra. Ya puedes leer la Segunda Parte. Puedes leer además las notas que tomé del libro “Intenso” de este mismo autor.

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