Esta semana comenzaré a publicar por partes el sermón del pastor Paul Washer titulado “DIEZ CARGOS contra la Iglesia moderna”, espero les sea de bendición y que la compartan en las redes sociales, en esta ocasión los dejo con el primer cargo contra la iglesia moderna:
El primer cargo: Una negación de la suficiencia de las Escrituras
“Y que desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús. Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra” (2 Timoteo 3:15-17).
La visión reformada de la elección, conocida como la elección incondicional, significa que Dios no prevé una acción o estado de nuestra parte que le induzca a salvarnos. Más bien, la elección se basa en la decisión soberana de Dios para salvar a quien Él se complace en salvar.
Notas personales extraídas de la lectura del libro:
– Esfuércese para desarrollar un anhelo continuo por la liberación del poder de sus deseos pecaminosos.
– Usted necesita saber la tendencia pecaminosa que están arraigadas en su propia naturaleza. Estas tendencias no deberían ser excusadas diciendo: “Así soy” o “Así es mi naturaleza”. No, usted debe reconocer la culpa de tener estas tendencias pecaminosas y forzarse para vencerlas.
– Vele y guarde su alma contra todas las cosas que usted conoce que estimularían sus deseos pecaminosos.
“Traje de lejos mis hijos, y mis hijas de los confines de la tierra, todos los llamados de mi nombre; para gloria mía los he creado, los formé y los hice” (Isaías 43:6-7). Dios nos ha creado a todos a su imagen para pudiéramos imitar o reflejar la belleza de su carácter y su moral.
Todo Ser Humano Debe Vivir para la Gloria de Dios
“Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios” (1 Corintios 10:31). El camino para vivir para la gloria de Dios es amarle a Él (Mateo 22:37), confiar en Él (Romanos 4:20), serles agradecidos (Salmo 50:3) y obedecerle (Mateo 5:16). Cuando hacemos estas cosas nosotros reflejamos la gloria de Dios.
La doctrina de la depravación total refleja el punto de vista reformado del pecado original. Ese —pecado original— es un término a menudo mal entendido en el campo popular. Algunas personas asumen que el término pecado original debe referirse al pecado, la primera transgresión original que todos hemos copiado en muchas maneras diferentes en nuestras propias vidas, es decir, el primer pecado de Adán y Eva. Pero eso no es lo que el pecado original se refiere históricamente en la iglesia. Más bien, la doctrina del pecado original define las consecuencias para la raza humana a causa de aquel primer pecado.
No somos pecadores porque pecamos. Pecamos porque somos pecadores. — RC Sproul
Virtualmente todas las iglesias históricamente que tienen un credo o una confesión han acordado que algo muy grave le pasó a la raza humana como consecuencia del pecado —que el primer pecado resultó en el pecado original. Es decir, como consecuencia del pecado de Adán y Eva, toda la raza humana cayó, y nuestra naturaleza como seres humanos desde la caída ha sido influenciada por el poder del mal. Como declaró David en el Antiguo Testamento: “He aquí, en maldad he sido formado, Y en pecado me concibió mi madre.” (Sal. 51:5). No estaba diciendo que era pecaminoso porque su madre tuvo hijos, ni estaba diciendo que había hecho algo mal por haber nacido. Más bien, fue el reconocimiento de la condición humana de la naturaleza caída —esa condición que era parte de la experiencia de sus padres, una condición que él mismo trajo a este mundo. Por lo tanto, el pecado original tiene que ver con la naturaleza caída de la humanidad. La idea es que no somos pecadores porque pecamos, sino que pecamos porque somos pecadores.
– Una de las miserables ironías de nuestro tiempo es la de que, mientras los teólogos liberales y “radicales” creen que están re-descubriendo el evangelio para hoy, en su mayor parte han rechazado las categorías de la ira, la culpa, la condenación, y la enemistad de Dios, y de este modo no pueden presentar jamás el evangelio, porque ya no pueden proclamar el problema básico que el evangelio de la paz resuelve.
¿Qué es un cristiano? Esta pregunta puede contestarse de muchas maneras, pero la respuesta más idónea que conozco es la de que cristiano es aquel que tiene a Dios por Padre.
Sólo unos pocos años antes de que los peregrinos desembarcaron en las costas de Nueva Inglaterra en el Mayflower, una controversia estalló en los Países Bajos y se extendió por Europa y luego en todo el mundo. Se inició en la facultad teológica de una institución holandesa que se sometía a la enseñanza calvinista. Algunos de los profesores allí comenzaron a tener dudas sobre temas relacionados con las doctrinas de la elección y la predestinación. Mientras esta controversia teológica se extendió por todo el país, se alteró la Iglesia y los teólogos del día. Por último, un sínodo fue convocado. Cuestiones fueron alejadas y las opiniones de ciertas personas fueron rechazadas, incluyendo los de un hombre con el nombre de JacobusArminius.
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